Fue versionada por Elvis y Sinatra, pero casi nadie conoce su historia: la canción se inspiró en la hija de Kennedy

En 1969, Sweet Caroline (Good Times Never Seemed So Good) llegó al mundo de la mano del estadounidense Neil Diamond. Pocos podían vaticinar lo que acabaría pasando con esta canción. El tema se convirtió en uno de los himnos más populares de la música contemporánea, llegando a ser versionado por artistas de la talla de Elvis Presley y Frank Sinatra.

Lo que muchos no saben es que la letra de la canción (Dulce Caroline / los buenos tiempos nunca parecieron tan buenos / He llegado a pensar / que nunca lo serían, pero ahora sí) se le ocurrió a Diamond mientras se alojaba en un hotel en Memphis. Fue allí donde vio una fotografía en una revista de Caroline, la hija de John F. Kennedy, y sintió la inspiración de componer un tema.

“Nunca antes había hablado de esto con nadie, intencionadamente”, declaró Diamond a la agencia Associated Press hace unos años. “Era la foto de una niña pequeña vestida de punta en blanco con su atuendo de equitación, junto a su poni. Era una imagen tan inocente y maravillosa que inmediatamente sentí que había una canción en ella”.

La protagonista de la imagen no era otra que la hija del entonces presidente de Estados Unidos, quien en aquel momento no tenía más de nueve años. Cumplió once cuando la canción que llevaba su nombre salió a la luz, un tema que se convirtió en un éxito, relanzando la carrera musical de Diamond y llegando a vender más de 2 millones de copias en todo el mundo.

Un cambio de versión

“Fue un éxito número uno y probablemente sea la canción más importante de mi carrera, y tengo que agradecerle la inspiración. Me alegra haberme desahogado y habérselo expresado a Caroline. Pensé que podría avergonzarse, pero pareció conmoverse y se puso muy, muy contenta”, añadió el artista, quien había interpretado el tema en el 50 cumpleaños de Caroline, en aquella entrevista con la agencia de noticias estadounidense.

Aquellas palabras dieron la vuelta al mundo en 2007. Sin embargo, unos años después, Diamond cambió radicalmente la versión de esta historia. En una entrevista en el programa de televisión Today, el artista dijo que en realidad era una canción para su esposa y que el nombre de Caroline lo eligió porque necesitaba algo que rimara con la letra que se le había ocurrido.

“Estaba componiendo una canción en Memphis, Tennessee, para una sesión de grabación. Necesitaba un nombre de tres sílabas. La canción trataba sobre mi esposa de entonces y no encontraba una rima con ‘Marcia’”, señaló el compositor en 2014. Marcia Murphey fue la segunda esposa y asistente de producción de Diamond, y estuvieron juntos 25 años, hasta su divorcio en 1994.