Meta gana 20.000 millones más pese a la indemnización milmillonaria por enganchar a los menores a sus redes
Meta ha obtenido un beneficio acumulado de 52.481 millones de dólares (46.763 millones de euros) en los nueve primeros meses de 2026, lo que supone un aumento del 39% respecto al mismo tramo del año anterior. Unos 20.000 millones de dólares más que en 2025 pese a que Meta se ha apuntado en estas cuentas un pago de 10.000 millones por el acuerdo extrajudicial alcanzado con 52 fiscales generales de EEUU para enterrar la macrodemanda por los daños que el diseño adictivo de sus redes ha provocado a los menores.
La empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp facturó 181.712 millones de dólares (161.914 millones de euros) entre enero y septiembre, un 29% más interanual. Un semestre en el que la empresa de Mark Zuckerberg ha seguido apostando muy fuerte por la inteligencia artificial, aunque la práctica totalidad de sus ingresos provienen de la publicidad en redes sociales.
La clave es que la nueva tecnología entronca directamente con el principal negocio de Meta. “Nuestras inversiones en IA ya están generando importantes ingresos publicitarios adicionales gracias a una mayor interacción de los usuarios, mejores recomendaciones y una monetización más eficiente”, ha explicado la jefa financiera de Meta, Susan Li, en la reunión con los inversores posterior a la comunicación de resultados.
Nuestras inversiones en IA ya están generando importantes ingresos publicitarios adicionales
“Están creando la tecnología y la infraestructura necesarias para abrir importantes oportunidades de nuevos ingresos y reforzar las capacidades en todo el negocio”, ha insistido Li. Zuckerberg, por su parte, ha destacado que en este último trimestre la empresa ha logrado “hitos” en IA como el lanzamiento de su asistente Muse, una prueba de que las “inversiones están dando frutos” y su compañía experimenta un “avance acelerado”.
Presentado en septiembre y todavía no disponible en Europa, Muse es el agente de inteligencia artificial con el que Meta busca pasar de los chatbots que contestan preguntas a herramientas que actúan directamente en nombre del usuario. Para alcanzar su máximo potencial, necesitan acceso al correo electrónico, las apps de mensajería, el calendario, los archivos de los dispositivos personales o las cuentas bancarias del usuario.
Meta promete que ni las conversaciones ni los datos almacenados por Muse se añadirán a su base de datos publicitaria, aunque reconoce que la actividad del agente puede “influir indirectamente” en los anuncios que recibe el usuario. Abogados especialistas y la propia Agencia Española de Protección de Datos advierten que los agentes representan un reto mayor para la privacidad: “Una cosa es pedir a la IA una respuesta y otra darle poderes para actuar. Podemos pedirle que organice una cena, haga una compra o gestione nuestros mensajes, sin saber exactamente qué pasos seguirá, a quién contactará o qué información compartirá. Una orden sencilla que puede desencadenar muchas actuaciones”, explicó su presidente, Lorenzo Cotino, a elDiario.es.
Beneficio disparado en el trimestre pese al pago a los estados
En el tercer trimestre del año, el beneficio neto de Meta llegó a los 9.860 millones de dólares (8.786 millones de euros), un 264% más interanual, mientras que la facturación se situó en 64.601 millones de dólares (57.563 millones de euros), un 26% más. Tras publicar unos resultados que superaron las expectativas de los analistas al cierre de Wall Street, las acciones de la multinacional subieron casi un 6% en las operaciones posteriores al cierre y acumulan una revalorización cercana al 50% desde el inicio de 2026.
Todo ello a pesar de que las cuentas incluyen un cargo de 9.900 millones de dólares (8.821 millones de euros) correspondiente al acuerdo judicial alcanzado el pasado agosto para cerrar las demandas de 52 estados de Estados Unidos por haber diseñado sus redes sociales para que resulten adictivas para los menores. Meta señala que sin esa partida sus beneficios habrían sido mucho mayores, aunque advierte que aún tiene procesos judiciales abiertos por esta cuestión “en varios mercados”, cuyos resultados podrían “afectar” a su negocio.
Más centros de datos, menos gente
Zuckerberg espera que los ingresos de su compañía crezcan aún más en el cuarto trimestre, el más dulce para la publicidad por las festividades de acción de gracias y navidad, hasta los 76.000 millones de dólares (67.720 millones de euros). A su vez, también ha ampliado las previsiones de gasto en infraestructuras de IA, que podría alcanzar los 145.000 millones de dólares en el total del ejercicio (129.202 millones de euros).
El aumento del gasto basado en los centros de datos a hiperescala va acompañado de una reducción de personal. Meta tiene en concreto un 15% menos trabajadores que el año pasado, lo que sitúa su plantilla en 66.775 empleados. Asimismo, la compañía anunció que creará una nueva clase de acciones que podrán cotizar en bolsa, pero no tendrán derecho a voto, que entrarán en vigor en enero de 2027, una práctica que emula la que está siguiendo Elon Musk en SpaceX.
El incremento de la partida destinada a infraestructuras mantiene la apuesta de Zuckerberg en pleno debate sobre una burbuja en torno a la inteligencia artificial, cuya existencia tanto él como el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, han admitido que “es bastante posible”. “Aquí el riesgo, al menos para una empresa como Meta, está en no ser lo suficientemente agresivo, en lugar de en ser demasiado agresivo”, defendió Zuckerberg sobre el despliegue de infraestructuras para esta tecnología.