La ruta gallega en la que podrás ver hasta 600 eucaliptos, algunos considerados de los más altos de Europa

El Souto da Retorta, conocido popularmente como el eucaliptal de Chavín, es un Monumento Natural protegido de extraordinario valor botánico situado en el término de Viveiro, en la frondosa provincia de Lugo. Este paraje, declarado espacio natural de especial protección, es mundialmente célebre por albergar una impresionante concentración de casi 600 eucaliptos centenarios, entre los que destacan algunos de los ejemplares de mayor altura de todo el continente europeo. El paseo por este bosque de colosos ofrece a sus numerosos visitantes un entorno sombrío de gran recogimiento, donde la vegetación autóctona de ribera convive con árboles gigantes, creando un ecosistema pacífico que parece sacado de un cuento.

El origen histórico de estos colosos de madera se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, cuando las primeras semillas de eucalipto llegaron a Galicia. Fueron traídas desde las lejanas tierras de Australia por el religioso misionero Fray Rosendo Salvado, adaptándose de forma excepcional a las condiciones climáticas del norte peninsular. Los ejemplares del Souto da Retorta fueron plantados a partir de 1860 por iniciativa de un empresario local, quien buscaba drenar los terrenos bajos y proteger sus industrias frente a las frecuentes crecidas e inundaciones del río Landro. Con el tiempo, estos árboles crecieron hasta convertirse en verdaderos gigantes de los montes costeros.

La ruta de senderismo para descubrir este mágico bosque es sumamente sencilla, ideal para toda la familia y realizable en cualquier época del año. Se trata de un recorrido lineal de entre uno y dos kilómetros de distancia total que comienza formalmente en el lugar de Calvoso y avanza plácidamente por un cómodo sendero de tierra. Durante el paseo, el caminante avanza flanqueado por el relajante murmullo de las aguas del río Landro a un lado y un canal de drenaje al otro. El camino cruza pequeños y pintorescos puentes de madera envueltos en una densa humedad, proporcionando un agradable paseo sin apenas desniveles.

Este rincón gallego destaca no solo por su valor paisajístico, sino también por su rica biodiversidad. En las tres hectáreas protegidas de este Monumento Natural, los imponentes eucaliptos conviven armónicamente con la vegetación autóctona de la franja atlántica, incluyendo hermosos ejemplares de robles, robustos castaños y grandes helechos que prosperan gracias a la alta humedad ambiental. Asimismo, el ecosistema fluvial del río Landro alberga especies de gran importancia ecológica, destacando de manera especial el mejillón de río, una especie amenazada que se encuentra actualmente bajo estrictos programas de conservación y en peligro de extinción.

El protagonista indiscutible y símbolo de este asombroso bosque es el famoso eucalipto bautizado como O Avó, que en lengua gallega significa El abuelo. Este ejemplar fue plantado aproximadamente en 1880 y destaca como uno de los seres vivos más grandes de la península ibérica. Según diferentes mediciones realizadas a lo largo del tiempo, alcanza una altura que supera los 67 metros y cuenta con un asombroso perímetro de tronco de más de diez metros. Con más de un siglo de vida, El abuelo sigue alzándose con majestuosidad, asombrando a todos por su imponente envergadura y recto porte.

Reconocimiento y protección

La extraordinaria relevancia y fragilidad de este eucaliptal motivaron que el Souto da Retorta fuera declarado oficialmente Monumento Natural. Además, el célebre eucalipto O Avó fue incorporado en el prestigioso Catálogo Gallego de Árboles Singulares para asegurar su preservación. Debido a la gran afluencia de turistas que acudían a abrazar su tronco, compactando el terreno y dañando seriamente sus raíces, las autoridades instalaron un vallado de protección. El departamento de medio ambiente autonómico mantiene además un plan con más de veinte medidas específicas destinadas a conservar el entorno forestal.

La excursión a este bosque de gigantes puede complementarse con la visita a otros atractivos naturales de la Mariña Lucense, como las espectaculares cascadas del Salto do Can y el Pozo da Ferida, situadas a muy poca distancia. Asimismo, se encuentra el hermoso bosque de especies autóctonas de Val do Naseiro y la histórica villa de Viveiro, donde el visitante puede recorrer su casco antiguo declarado Conjunto Histórico-Artístico, admirar monumentos como la puerta de Carlos V o las iglesias románicas, disfrutar de playas como Covas y degustar la exquisita gastronomía marinera basada en excelentes pescados y mariscos de las rías gallegas.