La Villa Silvestri Rivaldi, la joya renacentista que se abandonó durante décadas y que ahora renace al lado del Coliseo romano
La lista de sitios que visitar en Roma es casi interminable: el imponente Coliseo, los interminables Foros Imperiales, la señorial Basílica de San Pedro, la magia de la Fontana de Trevi, el encantador del Puente de Umberto, la majestuosidad del Panteón de Agripa o el Castillo Sant’Angelo, construido como mausoleo para el emperador Adriano. Y la relación es bastante más extensa de lo que puede abarcar este artículo.
Esos monumentos se llevan buena parte de los focos y aparecen en casi todas las guías turísticas. Pero hay muchos más tesoros en Roma, considerada como la cuna de la civilización occidental. Y uno de ellos es Villa Silvestri Rivaldi, un complejo que ocupa aproximadamente 4.500 metros cuadrados de espacio interior y unos 2.500 metros cuadrados de jardines y patios exteriores.
Este palacio no es único por su extensión ni riqueza artística, que también la tiene, sino que se levantó en un enclave único: entre las calles del Coliseo, el Templo de la Paz y los Foros Imperiales, a pocos pasos del Coliseo, también conocido como Anfiteatro Flavio.
Sin embargo, la Villa Silvestri Rivaldi ha caído en el ostracismo durante décadas. Un olvido al que se le ha puesto fin recientemente, con el impulso de un programa de rehabilitación y recuperación, gracias a la firma de un acuerdo entre la Región del Lacio y el Ministerio de Cultura italiano.
Al borde de la desaparición
El complejo Silvestri-Rivaldi tiene mucha historia a sus espaldas. Fue construido sobre estructuras romanas preexistentes y fue habitado durante aproximadamente un siglo por otras figuras prominentes, tanto religiosas como laicas, entre ellas Alessandro Medici, Marzio Colonna, Lanfranco Margotti y Carlo Emanuele Pio. En 1660, pasó a formar parte del Conservatorio delle Mendicanti, fundado en Roma en 1640 gracias al impulso de Monseñor Ascanio Rivaldi.
En el siglo XX, la villa sufrió un abandono casi irreparable. Entre 1931 y 1932, bajo la dictadura fascista de Benito Mussolini, quedó casi arrasado: se destruyeron gran parte de los jardines y la conexión con los Jardines Farnese. En las décadas de 1970 y 1980, se le dio el sobrenombre de “convento ocupado”, un importante centro cultural y de experiencias colectivas que albergaba conciertos, exposiciones y numerosos otros eventos.
Desde principios de la década de 2000 hasta la actualidad, según explica en un comunicado la Región del Lacio, se han llevado a cabo diversas intervenciones en el complejo: excavaciones arqueológicas, restauraciones que han garantizado su usabilidad y ensayos de restauración que han permitido descubrir las decoraciones que se encuentran bajo el yeso de la época del convento. Un auténtico tesoro, porque se han encontrado pinturas renacentistas de gran valor.
La Villa Silvestri Rivaldi está en proceso de recuperación, gracias a la alianza entre administraciones públicas. Tras décadas de cierre, toda la villa se prepara para su reapertura gradual, de acuerdo con los métodos y plazos definidos como parte del proyecto de restauración y mejora.
La suerte ha cambiado por completo para este emblemático y olvidado palacio romano, que ahora mira al futuro con optimismo, como un espacio donde visitantes y vecinos pueden contemplar la riqueza cultural de la época. Un ejemplo más del patrimonio romano.