eldiario.es

Menú

¿Por qué pacta Román con Dimas?

- PUBLICIDAD -

En primer lugar he de reconocer que entiendo la postura de mi interpelante, porque yo mismo, como otros 'canariones', he sentido recelos en el pasado hacia Coalición Canaria por entender que desarrollaba políticas insularistas en favor de Tenerife y no nacionalistas, que es la vocación del Centro Canario Nacionalista y la razón por la que decidí formar parte de esta opción política: para mí, como para mi partido, la unidad de Canarias en clave nacionalista es crucial para emprender el camino de progreso que nos merecemos. En este sentido, y es constatable, el CCN ha intentado desde 2008 reunir en torno a mesas de trabajo a las diferentes fuerzas con el objetivo, insisto, de poder ofrecer a los electores canarios una plataforma política que atienda con sensibilidad y satisfaga con fiabilidad las ilusiones de los canarios, de todos los canarios.

En este contexto, y con la unidad nacional por bandera, nos pusimos en contacto con Nueva Canarias. Un pacto entre NC y CCN supondría la superación de las barreras electorales que nos lastran con la obtención de representación parlamentaria sin mayores dificultades. Juntos tendríamos una fuerza mayor en el Parlamento y, lógicamente, mayor capacidad de negociación para abordar las reformas políticas que nuestra tierra está exigiendo en materia de empleo, electoral, energética o ambiental.

Sin embargo, esto no ha sido posible y ahora viene la explicación: a pesar de nuestros esfuerzos, NC ?Román Rodríguez? no quiso ni siquiera intentar un acercamiento de ámbito regional, entendimos que porque está dolido en lo personal y en lo personal prefiere ser cabeza de ratón que cola de león. Por descontado que una elección de este tipo no es criticable en cualquier otro campo. Pero el señor Rodríguez eligió hace años, muchos, dedicarse al servicio público, y en este caso sí es criticable porque los intereses generales que prometió defender han quedado subordinados al interés personal, llegando a exigir, para empezar a negociar, que el CCN no intentara ningún tipo de acercamiento con CC.

Convencidos de que 'hablando se entiende la gente' y de que los intereses de Canarias y los canarios están por encima de cualquier otro, enviamos a NC nuestro ideario y un documento con las políticas nacionalistas que el CCN entiende se deben emprender de inmediato. Imaginen nuestra sorpresa al comprobar que, lejos de leerlo, su único interés consistía en cómo iban a quedar las listas. De hecho, en los varios meses de negociación con Román Rodríguez y Pedro Quevedo, nunca se pudo hablar de proyecto porque lo que pretendían era que el CCN no presentara a nadie por Gran Canaria, garantizándose así su propia continuidad? y la de sus siglas. Por ese orden.

Como comprenderán, el Centro Canario Nacionalista no podía prestarse a ese juego, tan trillado en Canarias, de proteger poltronas corporativamente para vivir de la política ad infinitum. Ni ignorar a nuestros afiliados y simpatizantes, presentes en cada una de las islas que conforman nuestra patria. El proyecto del CCN se basa en una oferta alternativa de unidad nacionalista que hable de Canarias, sin protagonismos personales y con un trato de igual a igual entre las siglas que componen una plataforma. Por ello, por salud política general, consideramos importante que nuestros representantes tengan la posibilidad de ir en puestos de salida en cualquier circunscripción. Si RR y PQ de verdad quisieran la unidad nacionalista, si de verdad pensaran en Canarias y si de verdad quisieran cambiar la injusta Ley de topes electorales, hubieran llegado a un acuerdo con el CCN, pues la única forma de empezar a cambiar las cosas en Canarias, actualmente, pasa por tener 6-8 representantes en el Parlamento, que es lo que hubiéramos conseguido concurriendo juntos.

Pero para ello hay que ceder hueco en las listas. Y RR/PQ no están dispuestos a perder cuatro años de sueldo y poltrona. ¿Cuál, si no, es la razón de que pacten con el PIL de Dimas, aún a sabiendas de que no obtendrán más de 3 parlamentarios?

A Román y a Quevedo no les importa Canarias. Su discurso se basa en insultar, tratar mal y calificar peor a los que no hablan su dialecto; en mantener sus cargos públicos y en abanderar un discurso insularista que en nada se diferencia del que quieren vendernos cuando hablan de ATI. La prueba es que, desde octubre de 2010 hasta enero de 2011, estuvimos esperando una llamada de Rodríguez o de Pedro para terminar las negociaciones. Ésta no se produjo nunca, ni para decir que sí ni para decir que no, simplemente nos ignoraron.

Lógicamente, ante tal trato, a final de enero comenzamos a negociar con Coalición Canaria y la diferencia ha sido notable: se ha podido hablar de nación, de patria y, por lo tanto, de un verdadero proyecto nacionalista; de política de empleo, de política energética o de política de gobierno; hemos sido tratados de tú a tú y lo que menos ha importado hasta ahora son las listas y los puestos a ocupar. A diferencia de Nueva Canarias, que justifica su pacto con 'el buen ladrón' únicamente "para romper las barreras de una Ley Electoral injusta" --que perjudica ahora los intereses particulares de sus cabezas de lista, añado yo-- CCN y CC han invertido muchas horas y sesiones de trabajo hablando de un proyecto nacional para siete islas y una sola patria.

Igual que reconocí hace unas líneas mis prejuicios respecto a Coalición Canaria, reconozco ahora que me he llevado una positiva sorpresa y que, por esta razón --no por otras más oscuras--, estoy dispuesto a cambiar de opinión si se mantiene el rumbo de las negociaciones y se cumplen los preacuerdos. A mi juicio, esta postura es todo lo contrario a la demagógica de la que quiere acusarme el compatriota nacionalista, a quien, por el simple hecho de serlo, soy incapaz de responder con otra descalificación, sino sólo con una pregunta: ante un escenario y otro, ¿con quién negociaría usted?

Matías Campos*

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha