Ecologistas alertan de que la futura ciudad deportiva de la UD Almería dañará hábitats naturales protegidos
Los terrenos elegidos para levantar la futura ciudad deportiva de la UD Almería en El Toyo preocupan a los ecologistas. Preocupan porque los suelos en los que se levantará la instalación deportiva albergan tres tipos de hábitats naturales considerados prioritarios para su conservación en la Unión Europea. Por eso, los conservacionistas, representados por el Grupo Ecologista Mediterráneo (GEM), advierten de que el proyecto puede destruir estos espacios y aumentar la presión sobre un entorno en el que también ha detectado nidos de aves protegidas. Para evitarlo, han presentado alegaciones ante la Junta de Andalucía para reclamar una evaluación ambiental más exhaustiva y una alternativa que reduzca la ocupación de suelo sensible.
El proyecto, promovido por Rozam Real Estate a petición de la UD Almería, contempla dos opciones de ordenación que, según el colectivo ecologista, apenas se diferencian en la superficie ocupada. El GEM propone estudiar la posibilidad de trasladar las instalaciones a terrenos ya alterados por la celebración del festival Dreambeach y cuestiona la franja de protección prevista junto a la Rambla del Puente de la Quebrada, que considera insuficiente tanto para preservar el entorno como para reducir los riesgos asociados a posibles inundaciones. Mientras las dudas ecologistas y el plan del club almeriense avanzan, la Junta dice estar tramitando el proyecto mediante una autorización ambiental unificada simplificada por el que todavía no ha podido analizar las alegaciones.
La principal preocupación del GEM se centra en la presencia de tres Hábitats de Interés Comunitario prioritarios en la zona elegida para el complejo deportivo: las estepas salinas mediterráneas, los matorrales arborescentes de Ziziphus y las zonas subestépicas de gramíneas y plantas anuales. Se trata de espacios cuya conservación considera prioritaria la normativa europea. La asociación sostiene que la instalación deportiva dañaría estos terrenos y cuestiona que la documentación ambiental contemple el posible traslado de especies protegidas como argumento para justificar la intervención. A su juicio, la respuesta debería pasar por conservar y restaurar estos hábitats, no por ocuparlos.
Los ecologistas también advierten de la presencia de fauna en el ámbito del proyecto. En sus alegaciones citan nidos de cernícalo, mochuelo y grajilla occidental, además de otras aves recogidas en la documentación ambiental. Y es, que según apuntan, el problema no solo sería la construcción en sí, sino el incremento del tráfico, el ruido, la generación de residuos y la presión de los usuarios sobre el entorno. El GEM considera que el análisis presentado no permite valorar suficientemente el impacto conjunto de estos factores.
Una evaluación ambiental más amplia
Por eso, una de las principales peticiones de la asociación es que el proyecto se someta a una evaluación de impacto ambiental ordinaria y que el análisis no se limite a la primera fase de las instalaciones. El colectivo reclama que se estudie el proyecto en su conjunto para poder valorar sus efectos reales sobre los espacios protegidos, los hábitats prioritarios y la fauna. La tramitación actual, sin embargo, corresponde a una autorización ambiental unificada simplificada.
La Junta de Andalucía explica que este procedimiento se aplica al proyecto presentado por la promotora y que, durante la fase de consultas, ha solicitado informes a distintos organismos y entidades. Entre los consultados figuran los departamentos competentes en medio natural, espacios protegidos y recursos hídricos, así como administraciones públicas y organizaciones ecologistas. La Consejería señala que las consultas se realizaron el mes pasado y que todavía está recibiendo respuestas.
El Ejecutivo regional argumenta que su evaluación se limita a la actuación que ha presentado el promotor y que no puede pronunciarse sobre futuras intervenciones que deban tramitarse de forma independiente. En ese sentido, indica que el desarrollo urbanístico del sector Toyo II tendrá que someterse a su correspondiente evaluación ambiental estratégica. También asegura que las alegaciones del GEM serán examinadas cuando concluya la fase de consultas y se elabore el pronunciamiento ambiental.
Dos opciones que apenas cambian la ocupación
Otra de las quejas del colectivo ecologista se dirige a las alternativas para evitar el daño al entorno. Según sus alegaciones, la primera es un calco del actual proyecto, mientras que la segunda, seleccionada por la promotora Rozam Real Estate, añade algunos cambios para corregir algunos de sus problemas. Sin embargo, ambas mantienen una superficie de ocupación prácticamente idéntica, por lo que el GEM considera que no resolverían realmente ningún problema desde el punto de vista ambiental.
La asociación propone estudiar otras formas de ordenar las instalaciones que respeten el viario existente, las acerquen a los terrenos ya urbanizados y las alejen de las zonas de mayor sensibilidad ecológica. Entre las posibilidades que plantea están los suelos en los que ya se celebra el festival Dreambeach, que considera mucho menos problemático porque el terreno ya ha sido modificado y las molestias sobre el entorno serían mínimas. Sin embargo, ninguna de las administraciones ha tenido en cuenta esta posibilidad.
Según el Ayuntamiento de Almería, la promotora ha mantenido desde el inicio la ubicación actual. Además, desde el Consistorio explican que los cambios introducidos responden principalmente a temas burocráticos. La división del proyecto en dos fases se hace para priorizar la ciudad deportiva y dejar para proceso posterior el futuro estadio, que tendría que cumplir más requisitos ambientales. Según explican desde el ayuntamiento, esta división de fases permitiría avanzar con la primera fase sin esperar a que se resuelvan los trámites de la segunda.
El riesgo de inundación
Pero el listado de problemas no acaba con los posibles daños directos sobre la flora y la fauna. La franja prevista junto a la Rambla del Puente de la Quebrada es otro de los puntos cuestionados. El proyecto contempla, según los ecologistas, una zona de amortiguación (la que se crea para dividir zonas protegidas de entornos urbanos) de diez metros delimitada por un vallado perimetral. La asociación considera que esa distancia es mínima para proteger el entorno y reclama que se amplíe para evitar problemas a futuro.
El colectivo vincula esta petición tanto a la conservación de los espacios protegidos como a la prevención de inundaciones. Aunque la documentación utiliza el criterio de una crecida de agua con un periodo de retorno de 500 años, el GEM advierte de que los episodios climáticos extremos pueden superar las previsiones habituales. No en vano, en los últimos episodios de lluvias, Almería está siendo una zona que está sufriendo inundaciones con cierta regularidad. Por ello, los ecologistas reclaman una franja de protección más amplia que reduzca la exposición del entorno a posibles crecidas.
No obstante, el Ayuntamiento asegura que el proyecto debe recabar los informes sectoriales correspondientes, entre ellos los relativos a medio ambiente, recursos hídricos, ordenación territorial y servidumbres aeronáuticas, y que no concederá las licencias municipales sin que se cumplan los requisitos exigidos. La Junta, por su parte, mantiene abierto el procedimiento y todavía no ha hecho pública una valoración definitiva de las alegaciones ecologistas.
La UD Almería, consultada sobre el proyecto, asegura que no tiene conocimiento de incidencias planteadas por el GEM ni por otras entidades. El club sostiene que la iniciativa sigue las indicaciones de la Junta y que los cambios introducidos son menores, como el desplazamiento de alguno de los campos. También afirma que sus equipos técnicos y jurídicos están a la espera de los requerimientos de la Administración y que adaptarán el proyecto a las condiciones que se establezcan. Pero los ecologistas no acaban de creerse que la futura instalación deportiva no vaya a ser dañina para la zona. Por eso, continuarán litigando cuanto sea necesario.