Ni 'azul PP' ni 'rojo PSOE': todo al verde en los carteles electorales en Andalucía, y hasta Vox le hace un guiño a la bandera
Todos los partidos consideran que lo de los carteles electorales no deja de ser una antigualla, que ahora son otras las principales vías para llegar a los votantes, pero lo cierto es que al final todos sacan el suyo. Y de cara a las elecciones del 17M en Andalucía –y para sorpresa de nadie– el color dominante en todos ellos es el verde, en una línea en la que no hay ni grandes innovaciones ni se toman riesgos. De hecho, hasta se aparcan las tonalidades corporativas como pueden ser el 'azul del PP' y el 'rojo del PSOE', aunque es verdad que la marca andaluza de los socialistas siempre ha jugado en el terreno cromático verdoso.
Y si el verde es clave, para conectar mejor con ese orgullo andaluz que muestra siempre la ciudadanía en las encuestas, el complemento lo pone un blanco que tampoco puede faltar. Tan es así, que hasta los logos de PP y PSOE aparecen en este color y no en sus tonos habituales, hasta el extremo de que los socialistas no lucen ningún elemento rojo y en los populares la nota azul la pone la chaqueta del candidato, pero nada más allá.
Lo curioso es que nadie consigue un efecto bandera andaluza tan completo como Vox, la menos autonomista –y todavía menos andalucista– de las formaciones que ahora tienen representación parlamentaria, hasta llegar al punto de oscurecer su verde claro corporativo para potenciar esa sensación. No es el mismo tono que el de la bandera, pero está mucho más cerca que el de su logo, que también se presenta en blanco.
Como no puede ser menos, los candidatos son los protagonistas absolutos de los carteles, aunque aquí Vox sigue el modelo que ya ha repetido en los comicios que han precedido a los andaluces, como los de Extremadura, Aragón y Castilla y León: el aspirante regional de turno comparte espacio con el presidente del partido, Santiago Abascal, que parece así darle sus bendiciones además de despejar la más mínima duda de a quién se vota. La formación de ultraderecha no se olvida de la bandera de España, pero le deja un espacio testimonial cerrando la composición por abajo.
Juanma contra MJM
El que se presenta de una forma más directa es el actual inquilino de San Telmo y candidato del PP, que aboga por un Juanma presidente que obvia el apellido de Moreno, justo lo contrario que el aspirante de Por Andalucía, que se muestra con el apellido (Maíllo) y se olvida del nombre (Antonio). PSOE y Adelante Andalucía sí ponen la filiación completa, María Jesús Montero y José Ignacio García, aunque en el caso de la socialista ha aparcado incluir sus iniciales (MJM, que recuerda al ZP de José Luis Rodríguez Zapatero) como sí está haciendo en otros soportes. En el caso de Vox, Manuel Gavira se muestra sin nombre ni apellido, sólo la imagen, al igual que su jefe Abascal. Con eso basta.
Con los símbolos de los partidos colocados de manera bastante discreta salvo en los casos de Por Andalucía y Adelante Andalucía, tres de los candidatos (Moreno, Montero y García) apuestan por un fondo urbano, aunque difuminado e irreconocible. Gavira y Abascal se enmarcan en el blanco de ese trasunto de bandera andaluza que forma el cartel, mientras que Maíllo tiene como telón de fondo su propio apellido repetido una y otra vez, con letras verdes sobre fondo blanco.
La fuerza, lo público, el sentimiento...
Moreno cuela dos banderas en su cartelería, una colgando de un edificio en el difuminado fondo y otra subrayando su Juanma presidente, que complementa el mensaje principal de Con la fuerza de Andalucía. Montero, por su parte, elige la idea sobre la que pivota su programa (Vota sanidad pública), aunque también se muestra en otros carteles con la base de la que emana este eslogan, que es Defiende lo público.
Por cierto, que Moreno y Montero son también protagonistas involuntarios de un cartel B que está moviendo Vox, en el que se les ve posando juntos en una imagen generada con inteligencia artificial que adoban con un ¡Que no te estafen!, una fórmula también utilizada en las elecciones de otras comunidades autónomas. La formación de ultraderecha no se ha quebrado mucho la cabeza con su mensaje principal, que es el Sentido común que vienen paseando por toda la geografía nacional desde que empezó el ciclo electoral.
Por Andalucía esgrime un La izquierda andaluza que no deja de tener su miga en un contexto de tres formaciones en ese espectro, mientras que Adelante se va por una vena más poética con su Vota lo que sientes. Su candidato, José Ignacio García, es el único con una pose más bucólica y que no mira de frente directamente al espectador, mientras que Montero cruza los brazos en una actitud que tradicionalmente se desaconseja para este tipo de cuestiones.
La socialista, en cambio, apuesta por un vestido verde, que contrasta con las chaquetas oscuras de sus rivales masculinos excepto Antonio Maíllo, que se muestra sólo con una camisa blanca. El aspirante de Adelante sí va enchaquetado y con una camiseta, como es ya marca de la casa, aunque lisa y sin mensaje alguno.
Así que lo dicho, verde y blanco dominan una cartelería para así evocar la bandera y buscar ese orgullo andaluz del que tanto hace gala el personal. La última encuesta de Identidad de Andalucía, publicada por el Centro de Estudios Andaluces (Centra) el pasado febrero a escasas fechas del Día de Andalucía, constataba que el 90,7% de los encuestados se declaraba “muy” o “bastante orgulloso” de ser andaluz, nada menos que 5,6 puntos más que en 2025. De hecho, cuatro de cada diez afirmaban que este sentimiento de orgullo ha aumentado en los últimos años, así que para enlazar con esa amalgama de sentimientos ya se sabe: no hay mejor receta que apelar al blanco y, sobre todo, al verde, mucho verde.