Un aviso desde Cádiz sobre el turismo sin límites: “No podemos tratar todo como una fuente infinita”

El turismo necesita una transformación profunda para dejar de ser una actividad basada en la explotación ilimitada de los recursos naturales. Es una de las principales reflexiones que ha dejado Enrique Álex, embajador de Turismo Responsable de Naciones Unidas y creador de contenido especializado en sostenibilidad y viajes con propósito, durante su participación en el Blue Zone Forum Innovazul 2026, celebrado en Cádiz. “Tenemos que empezar a entender que en este sistema capitalista extractivista no podemos tratar todo como si fuese una fuente infinita de diversión y entretenimiento”, ha advertido.

Álex, que inició en 2016 un viaje alrededor del mundo que marcaría el comienzo de su trayectoria como divulgador, habla con este periódico sobre la necesidad de replantear la relación entre turismo y medioambiente, especialmente cuando la actividad turística tiene como escenario el mar. Desde su experiencia recorriendo destinos y conociendo proyectos vinculados a la conservación, ha cuestionado el uso que se hace actualmente del concepto de sostenibilidad. “Ahora mismo la sostenibilidad ha pasado de ser una palabra con muchísima carga a ser un apellido de marketing que se le pone a todo, desgraciadamente”, ha afirmado.

El creador de contenido defiende que no basta con establecer normas para proteger los espacios naturales si después no existen mecanismos que garanticen su cumplimiento. Como ejemplo, ha aludido a la protección de los fondos marinos y las praderas de posidonia, donde las embarcaciones pueden provocar daños con sus anclas. “De nada sirve decir no puedes tirar el ancla sobre unos corales cuando en medio del mar lo pueden tirar quien sea y no hay forma de vigilar”, ha señalado, antes de insistir en la importancia de combinar legislación, vigilancia activa y educación ambiental.

En su opinión, una de las transformaciones necesarias pasa por limitar la presión turística en aquellos lugares cuya capacidad de acogida se encuentra comprometida. En este sentido, ha defendido medidas como las tasas turísticas y los cupos de visitantes, tanto en ciudades como en destinos naturales. “Igual que vamos a un concierto y hay equis cupos, los lugares tienen una capacidad de carga concreta, teniendo además en cuenta que en estos lugares viven personas, viven animales”, ha explicado.

Álex ha advertido de que el debate sobre el turismo responsable debe abordar también cuestiones que generan controversia, como la pesca industrial, la acuicultura y los cruceros. Sobre la primera, ha criticado la contradicción entre el rechazo social a determinadas prácticas de captura de animales marinos y la normalización de un consumo masivo de pescado. “Nos escandaliza ver cómo en Japón se cazan ballenas, o en las Islas Feroe, de repente, dos veces al año, el mar se tiñe de rojo porque hacen esta caza de delfines. Pero luego nos parece normal la macropesca y el consumo sin límite de peces porque hay que dar ingresos al sistema”, ha apuntado.

El divulgador ha puesto el foco en el impacto de la macropesca sobre los ecosistemas y ha recordado que la contaminación marina no puede abordarse exclusivamente desde la responsabilidad individual de los consumidores. “Hablamos mucho de la responsabilidad individual que tenemos nosotros al utilizar plásticos de un solo uso, pero nada como consumir productos de macropesca y de acuicultura, que es algo que muchas veces nos olvidamos, pero también produce una acidificación del mar terrible”, ha afirmado.

En esta línea, ha cuestionado que se considere radical plantear alternativas al consumo de proteína animal mientras se mantiene una actividad pesquera que, a su juicio, compromete la supervivencia de los ecosistemas. “Parece radical hablar de proteínas vegetales, pero no parece radical estar cargándonos el mundo en el que vivimos”, ha lamentado. También ha criticado el impacto de los grandes cruceros, una actividad que considera difícilmente compatible con un modelo turístico que genere beneficios reales para los territorios que los reciben.

“El turismo, tal y como lo hemos entendido hasta ahora, no es un turismo que deje huellas positivas. No es un turismo social, es un turismo extractivista”, ha manifestado. Para Álex, el problema reside en un modelo económico que prioriza los resultados inmediatos frente a las consecuencias ambientales y sociales de la actividad. “Las administraciones tienen una visión a cuatro años, con lo cual es muy difícil hacer cambios, y las empresas tienen una visión de que tienen que crecer, tienen accionistas y tienen que generar ingresos. Es muy difícil hablar, ya no de decrecimiento, es muy difícil hablar de sostenibilidad de verdad”, ha reflexionado.

Andalucía, en el primer paso de la sostenibilidad

En el ámbito turístico andaluz, ha cuestionado que la sostenibilidad se limite en ocasiones a pequeños cambios en los establecimientos hoteleros, sin abordar otros aspectos de mayor impacto, como la alimentación o el desperdicio de comida. “La sostenibilidad llega hasta el envase del cepillo de dientes que te damos. Ya no es de plástico, es de cartón. Después las opciones de alimentación que hay en los restaurantes son las de siempre, con el impacto de siempre. Seguimos con los buffets libres, con el derroche que eso significa”, ha expuesto.

Su diagnóstico, no obstante, ha querido alejarlo de una visión pesimista para situarlo en el terreno de la exigencia. “Yo no querría que parezca que tengo una visión negativa, pero sí que tengo una visión exigente. Me parece que aquí todo el mundo se da muchas palmaditas en la espalda diciendo qué bien lo hacemos, qué sostenibles somos y en realidad estamos en el paso uno de mil”, ha afirmado.

El escenario futuro que dibuja si no se modifica el actual modelo resulta especialmente preocupante. Álex ha recordado las conversaciones mantenidas con científicos durante su estancia de un mes y medio en la Antártida, donde convivió con investigadores en distintas bases científicas. “Vamos a un colapso total”, ha advertido. Entre los escenarios más preocupantes que ha conocido ha mencionado un posible colapso de la corriente atlántica, con consecuencias climáticas de enorme magnitud. “Son cosas bastante fuertes y, en el mejor de los casos, el planeta va a seguir aquí, los ecosistemas se adaptarán, pero seguramente nosotros no estemos en esa fotografía tal y como estamos ahora”, ha señalado.

Frente a este horizonte, ha defendido que las decisiones económicas deben incorporar una perspectiva de largo plazo y abandonar la búsqueda permanente de beneficios inmediatos. “Es mucho más rentable, pero es verdad que a medio y largo plazo, no a corto plazo, tomar decisiones correctas, dejar esa avaricia y esas cuentas de resultados inmediatas a un lado y pensar en qué mundo queremos”, ha concluido. Y ha lanzado una última advertencia: “Es que es una amenaza muy real que ya vemos, con catástrofes climáticas cada vez más frecuentes, con desapariciones de especies diarias. Quien no lo quiera ver es un temerario”.

Carolina Marín pone el broche final

La última jornada del Blue Zone Forum Innovazul 2026 ha contado con la participación de la campeona olímpica de bádminton Carolina Marín. La deportista onubense ha compartido con el público, mayoritariamente joven, las experiencias que han marcado su trayectoria deportiva y personal, con un mensaje centrado en la perseverancia, la confianza y la superación. “Puedo porque pienso que puedo” ha sido una de las frases que ha resumido su intervención.

Marín también ha recordado la lesión que la obligó a abandonar las semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024 y ha explicado que, pese a no conseguir la medalla por la que había trabajado, regresó con algo que considera todavía más valioso. “Yo de París me volví con una medalla. No con la que yo había trabajado y la que quería, sino con una medalla mejor. Una medalla en forma de cariño, amor y mucho apoyo y empatía de toda la gente, de toda la sociedad española, y esa medalla me la guardo en mi corazón y nadie me la puede quitar”, ha expresado.

La jornada ha incluido también el foro Blue Women, dedicado a reivindicar la incorporación del talento femenino a los sectores vinculados a la Economía Azul y a la necesidad de incrementar la presencia de mujeres en carreras científicas e ingenierías. El encuentro ha abordado las oportunidades profesionales relacionadas con el conocimiento marino, las energías renovables y la innovación, así como las barreras que todavía dificultan la igualdad en estos ámbitos.

La cuarta edición del Blue Zone Forum Innovazul cierra así una semana de actividad marcada por el éxito de participación y el nivel de sus ponencias, aunque también por el luto tras el accidente ferroviario de Toledo, que obligó a suspender y modificar parte de la programación prevista. El encuentro ha servido además para reforzar el posicionamiento de Cádiz como referente de la Economía Azul, en una semana de especial relevancia para la Zona Franca con la celebración de la XXIX Conferencia de Zonas Francas Iberoamericanas.

Blue Zone Forum InnovAzul 2026 se enmarca en el proyecto ZF Blue Core-Vivero de Empresas 4.0, financiado en un 85% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del Programa Plurirregional de España FEDER 2021-2027, a través de la Fundación INCYDE.

El contenido de esta información ha sido elaborado con la colaboración de Zona Franca de Cádiz.