Especulación en Aragón con los centros de datos: Box2Bit renuncia también a Épila y vende su 'enchufe' a Blackstone

Luis Faci

3 de noviembre de 2026 23:49 h

0

Ni a la primera, ni a la segunda, ni tampoco a la tercera. La empresa Box2Bit ha vuelto a renunciar a un gran centro de datos en Aragón después de que el Gobierno de PP y Vox lo publicitara a bombo y platillo. Tras abandonar sus proyectos de Cariñena y Calatayud por problemas de acceso a la red eléctrica, la compañía ha desistido también de levantar en Épila el complejo tecnológico Epilon, que contemplaba una inversión de hasta 3.900 millones de euros. En esta ocasión, la empresa disponía de derechos de conexión eléctrica por 150 megavatios (MW), que ha vendido al fondo estadounidense Blackstone para su complejo de Calatorao.

La operación, avanzada por 'Heraldo de Aragón' y confirmada por este periódico, pone fin al tercer gran anuncio de inversión de Box2Bit en la comunidad. Entre los tres proyectos, la compañía había anunciado inversiones multimillonarias, dos de ellas avaladas por el Ejecutivo de Jorge Azcón con una declaración de interés general, que finalmente no se materializarán.

El alcalde de Épila, Jesús Bazán, se ha mostrado sorprendido por la decisión. Según ha explicado, el Ayuntamiento nunca tuvo confirmación definitiva de la inversión por parte de la compañía, pese a que el Gobierno de Aragón anunció el proyecto y aprobó su declaración de interés autonómico con interés general el pasado mes de enero. De hecho, Bazán asegura que fue la vicepresidenta, Mar Vaquero, quien le comunicó la aprobación del proyecto por parte del Consejo de Gobierno.

Sin embargo, la relación de Box2Bit con Épila venía de antes. La empresa había mantenido contactos para instalarse en el polígono de El Sabinar, aunque posteriormente se decantó por Cariñena. Tras abandonar aquella ubicación, regresó a Épila con una nueva propuesta, esta vez en el entorno de Venta Romera.

Compromisos incumplidos

La retirada también deja al descubierto los compromisos adquiridos con los propietarios de los terrenos. Tal y como confirma el alcalde, la veintena de pequeños propietarios habían alcanzado acuerdos para reservar alrededor de 100 hectáreas destinadas al proyecto, pero ninguno ha recibido las cantidades pactadas por esas reservas. Box2Bit no llegó a efectuar el primer pago necesario para que la reserva fuera efectiva, por lo que sus derechos sobre los terrenos decayeron en mayo, apenas cuatro meses después de la aprobación de la declaración de interés general.

Bazán considera que el recorrido de Box2Bit “obliga a preguntarse por la verdadera finalidad” de algunas de estas grandes inversiones tecnológicas. A su juicio, podrían estar produciéndose operaciones “especulativas” en las que determinadas empresas anuncian proyectos millonarios, aseguran terrenos y derechos de conexión eléctrica y posteriormente transmiten estos últimos a otros operadores sin llegar a construir las instalaciones.

Box2Bit, a través de su filial CPD Edge Solutions, planteó un conflicto de acceso ante la CNMC después de que Red Eléctrica le denegara en diciembre de 2023 el acceso para consumo en el nudo Calatorao 220 kV. La empresa terminó obteniendo 150 MW de conexión, que ahora transfiere a Blackstone.

El alcalde tampoco lamenta especialmente la pérdida de esta inversión. Aunque asegura que el Ayuntamiento no se oponía al proyecto, cuestiona el beneficio real que los centros de datos dejan en los municipios donde se instalan.

Bazán recuerda que estas instalaciones “requieren inversiones muy elevadas, pero generan relativamente pocos empleos permanentes” una vez concluida su construcción. También critica las ventajas fiscales que la normativa autonómica asocia a los proyectos declarados de interés general, como la exención del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), que reduce los ingresos municipales que podrían derivarse de estas actuaciones.

Tres proyectos frustrados

No está acreditado que el proyecto de real decreto estatal que pretende regular los centros de datos, y ante el que la coalición del PP y Vox se ha mostrado muy crítico, haya colaborado en la caída del proyecto de Box2Bit. La empresa ha optado por transmitir sus derechos de conexión a Blackstone, mientras que sus anteriores proyectos en Cariñena y Calatayud ya habían fracasado por problemas de acceso a la red eléctrica.

Box2Bit anunció en octubre de 2024 el Campus Ebro de Cariñena, con una inversión inicial de 3.400 millones de euros. La iniciativa terminó descartada y los terrenos inicialmente previstos pudieron destinarse a otros usos industriales, entre ellos la ampliación de HMY Yudigar, con una previsión de 150 empleos.

Ese mismo mes, la compañía confirmó también un complejo en Calatayud, en la ampliación del polígono industrial La Charluca, con una inversión de unos 1.000 millones. Tampoco disponía de acceso a la red de transporte y las alternativas de autoconsumo no fructificaron.

En enero de 2026, el Gobierno de Aragón presentó Epilon como una nueva gran inversión tecnológica, con hasta 3.900 millones de euros comprometidos sobre el papel y una primera fase prevista para 2029.

Ahora, apenas nueve meses después, Box2Bit abandona también Épila. La compañía deja atrás tres proyectos frustrados en Aragón y unos derechos eléctricos que pasan a manos del operador con el que se disputó la capacidad de la subestación. Con la operación, Blackstone recupera los 600 MW de potencia que Red Eléctrica le concedió inicialmente. El PIGA de Blackstone contempla que el campus de centros de datos en Calatorao abarcará unas 223,4 hectáreas, con una capacidad total de hasta 430 MW de carga de IT repartida en dos fases.