El Ayuntamiento de Alcañiz reclama a Medio Ambiente, gestionado por Vox, medidas para frenar los ataques del lobo

El Ayuntamiento de Alcañiz, donde gobiernan en coalición el PP, PAR y Vox, ha reclamado al Gobierno de Aragón que adopte medidas para evitar nuevos ataques del lobo al ganado tras la última incursión registrada el pasado fin de semana, en la que murieron seis ovejas y tres cabritos. El Consistorio dirige su petición al Departamento de Medio Ambiente y Turismo, gestionado por Vox, del que depende la Dirección General de Medio Natural.

El alcalde de Alcañiz, el popular Miguel Ángel Estevan, se ha puesto en contacto con la Subdelegación del Gobierno en Teruel para trasladar la preocupación del municipio e instar a la Dirección General de Medio Natural a estudiar las actuaciones oportunas ante un problema que, según denuncian los ganaderos, se repite desde hace años.

Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Ramiro Domínguez, ha mantenido contacto con los afectados para conocer la situación y se ha comprometido a trasladar la gravedad del problema a las administraciones competentes.

Según ha explicado el edil, el responsable de los ataques es un lobo solitario que años atrás se relacionó con una loba ibérica y un ejemplar de origen italiano. Este último murió atropellado y hace más de un año que no hay rastro de la loba, mientras que el animal permanece en la zona y ha protagonizado hasta cinco ataques a explotaciones ganaderas en los últimos tres años.

Domínguez sostiene que “es el momento de que se tomen medidas” y considera que la mejor solución sería trasladar al animal a otra zona donde no pueda causar daños. “El lobo es una especie protegida y no puede ser eliminado, aunque su comportamiento dificulte la convivencia con la ganadería”, ha señalado.

Aunque existen ayudas para compensar los daños y subvenciones para instalar vallados, pastores eléctricos o perros mastines, los ganaderos consideran que estas medidas son insuficientes para evitar nuevos ataques.