Jorge Pueyo, candidato de CHA: “Hemos logrado agitar el avispero en cuestiones históricamente bloqueadas en Aragón”
Abogado, divulgador y presentador de televisión que entró en la arena política a mediados de 2023, Jorge Pueyo es todavía diputado del Congreso –tendrá que renunciar al acta si, como se da por seguro, resulta elegido– por Chunta Aragonesista y forma parte de la coalición de gobierno entre el PSOE y Sumar. Ahora es el candidato de CHA para estas elecciones autonómicas.
¿Cómo encaran la campaña electoral?
Con mucha ilusión. Venimos de un buen viento de cola del trabajo que hemos venido realizando. Como me decía Paco Pacheco, esto no nos pasaba desde Labordeta: que nos parasen tanto, que entrasen en las sedes, que preguntasen, que pidiesen fotos. Hay una ilusión renovada y ya no solo por que las encuestas digan que vayamos bien o mal, sino por esa pulsión que vemos en la calle, ese apoyo en redes y también por alguna encuesta nuestra.
¿Qué dice esa encuesta?
Hicimos una pregunta a 1.200 personas en redes sociales: ¿has votado a Chunta con anterioridad o es la primera vez que lo haces? La mitad decían que nos iban a votar por primera vez. Luego parece que estamos haciendo las cosas bien. También el CIS dice que tenemos el mayor nicho de voto entre 18 y 45 años; cuanto más joven es el votante, más número de votos tenemos. Ese votante muchas veces urbano, desencantado, ha encontrado un hueco ahí.
En las negociaciones de la posible alianza con otras fuerzas de izquierda, ¿a quién le interesaba menos el acuerdo, a Podemos o a Chunta?
Por primera vez después de 40 años, Chunta se ha planteado, leyendo el contexto actual y de crecimiento de la extrema derecha, la necesidad de ir en una coalición con el resto de las izquierdas. Lo que sí pedimos es sentarnos todos en una mesa a cinco porque no sobra a nadie: Equo, Movimiento Sumar, aunque no tenga estructura de partido en Aragón, Izquierda Unida, Podemos y Chunta. Pero hemos visto vetos cruzados de unos y de otros, sobre todo impuestos desde Madrid. Nos preocupa que haya partidos políticos que se tomen las elecciones de Aragón como una primera vuelta de cara a las generales para ver quién es el partido mayoritario a la hora de construir un frente de izquierdas, antes de preocuparse de los problemas de los aragoneses y las aragonesas. Y, aquí, Izquierda Unida y Podemos estaban quizá moviéndose en esas líneas.
¿Fue al ver que la campaña parecía decidirse por los partidos de ámbito nacional cuando Chunta se desmarcó?
Bueno, Chunta no se desmarcó. Nosotros dijimos que había que negociar hasta el último momento, pero ya vimos cómo se decidía desde Madrid, como ha pasado en Andalucía o en Extremadura. Pero es que las propias elecciones en Aragón se han convocado desde fuera: Azcón llegó a decir que estaría engañando a los aragoneses si él convocaba unas elecciones anticipadas y al final no ha decidido él. Le ha venido desde fuera, de Ayuso y Feijóo, que, en una estrategia de desgastar al PSOE, han antepuesto los intereses partidistas en Extremadura, en Aragón y en Castilla y León. Desgastar al PSOE... pero a la vez ser caballo de Troya de una extrema derecha que cada día está más fuerte y esto solo provoca caos y bloqueo en Aragón. Es decir, desde Madrid han decidido que Aragón esté hoy más bloqueada que ayer.
¿Quién es Jorge Pueyo y qué es lo que ven los que empiezan por primera vez a votar, atendiendo a vuestra propia encuesta?
Yo creo que lo que ven es un partido y un diputado que ha estado siempre defendiendo los intereses de Aragón, incluso por encima de sus siglas o de su grupo parlamentario, rompiendo la disciplina de grupo cuando era necesario. Un partido que, a diferencia de otros, siempre ha estado votando a favor de Aragón, y ahí creo que está el acierto del lema ['A favor de Aragón']. Al final lo que nos mueve en Chunta es la coherencia, la honradez y el amar a esta tierra por encima de todo: eso ha hecho que durante 40 años no tengamos ningún caso de corrupción, pese a tener más de mil cargos públicos. Hemos defendido mucho la sanidad, hemos estado con las luchas de la educación en primera línea, por la defensa del territorio, denunciando el extractivismo que en Aragón sufrimos desde Madrid; denunciando que producimos tres veces la energía que consumimos pero que esos beneficios no se quedan en el territorio, sino que se van a las sedes de esas empresas en Madrid. Denunciamos los nuevos centros de datos como el nuevo trasvase y decimos con orgullo que Chunta es la herramienta frente al individualismo galopante que propone la extrema derecha y frente a un capitalismo del PP que convierte a Zaragoza en una ciudad sin alma, sin árboles y sin sentido de barrio.
Chunta es la herramienta frente al individualismo galopante que propone la extrema derecha y frente a un capitalismo del PP que convierte a Zaragoza en una ciudad sin alma, sin árboles y sin sentido de barrio
¿Se busca el impacto de una figura, un tipo Labordeta 2.0? ¿Pretende un antes y un después en CHA?
No, no. Pese a que Labordeta es por supuesto un referente político, yo me puedo identificar también mucho más con Jesús Bernal, con Mónica Oltra, con Ana Puntón, para mí referentes políticos a día de hoy.
El acuerdo interno que se hizo para no competir en primarias, ¿se va a traducir en plena armonía y estabilidad en el futuro grupo?
Al final llegamos a primarias con ese acuerdo para que no se presentaran más listas. Se hizo sobre todo con generosidad y coherencia, porque ya no solo es lo que se dice siempre de que Aragón es una tierra de pactos, sino que precisamente Chunta significa unión. Que haya diferentes visiones fortalece el proyecto político.
Venir de la política nacional ¿es un hándicap u ofrece más visibilidad?
Yo he hecho no uno, sino 50 másteres en política, gestión de personas o gestión de negociaciones. Me ha cambiado incluso la cara en estos tres años en Madrid: tengo mucho más conocimiento de lo que pasa, de dónde están los puntos calientes o cómo se están elaborando las negociaciones a día de hoy sobre la reducción de la jornada. Hemos estado al pie del cañón viendo dónde están los puntos de diferencia entre la izquierda aragonesa y la estatal, independientemente del partido. Sobre todo, nos ha permitido también a Chunta tejer unas relaciones con otros partidos como nunca lo habíamos hecho. Estamos mucho más unidos que nunca a Compromís, BNG, Més per Mallorca o Más Madrid.
Votar en contra es hacer crítica desde dentro del gobierno. El paraguas de Sumar sirve para todo, para estar y no estar.
Sumar tiene cuatro partidos políticos que sí que están dentro del Gobierno, que son Movimiento Sumar, Más Madrid, Comuns e Izquierda Unida, y tres que no. No tenemos ni directores generales, ni personal en el gobierno, ni nada de nada. Ese paraguas sirvió en un momento determinado para dar unas mayorías y construir un horizonte colectivo, que es un poco a lo que aspira también Chunta. Pero dijimos desde el primer día que íbamos a hablar en defensa de los aragoneses y claro que lo he hecho.
Cuando Teruel Existe estuvo apoyando al Gobierno de Sánchez en la anterior legislatura, exhibía éxitos en materia de infraestructuras. ¿Cuál es la mochila que trae Jorge Pueyo de esa experiencia en Madrid?
Desde Chunta hemos conseguido sobre todo dos cosas. Una, agitar el avispero político en cuestiones históricamente bloqueadas, como el Cercanías. Ahora hasta el Partido Popular en Aragón pretende subir a ese barco. Chunta puso que, dadas las liquidaciones a cuenta que se habían hecho en materia de financiación, y que Aragón perdía 87 millones de euros en materia de despoblación, necesitábamos un fondo de compensación: lo llevamos al Congreso y lo ganamos. Aprobamos también que se hiciera el Canfranc en proposición no de ley y después se procede a una inversión de 93 millones de euros. Se proponía por el Gobierno la supresión de 151 paradas de autobuses en líneas entre comunidades autónomas: en Chunta junto con el BNG presentamos una enmienda a la ley de movilidad sostenible, también ayudados por Compromís, y conseguimos que no se acabase con ninguna. Y hemos estado denunciando todo lo que se ha querido hacer con el Pirineo de la mano de la Plataforma en Defensa de las Montañas y también siguiendo las líneas maestras de la Plataforma de la Dignidad de la Montaña, de Guardianes del Moncayo, de sindicatos, de asociaciones.
¿Cree que va a haber en algún momento algún debate serio y leal sobre financiación autonómica? ¿O al final los 630 millones del nuevo modelo son lentejas, las comes o las dejas?
En Chunta ya dijimos hace un año y medio que no votaríamos a favor de la financiación singular de Cataluña y lo volvimos a decir hace una semana. Que se valore la despoblación, la dispersión territorial, el envejecimiento, la orografía. Si nos centramos solo en la población, tendremos una financiación lamentable: dar los servicios en Aragón, con el 10% del territorio, es mucho más caro. No cuesta lo mismo una escuela en el Pirineo, un centro de salud en Teruel o en cualquier parte de la provincia de Zaragoza. La ordinalidad es una herramienta que no responde a un posicionamiento de izquierdas: pretende sustituir al criterio de solidaridad. Siempre hemos dicho que quien más tiene, más paga. No tiene sentido que hagamos otra cosa con las comunidades autónomas. Y menos cuando hemos visto cómo durante el siglo XX, en Aragón casi medio millón de personas tuvieron que abandonar su tierra y se fueron a Cataluña, Euskadi o Madrid. No podemos seguir premiando esa financiación.
¿Cómo valora el papel del PP en este ámbito?
El Partido Popular no tiene ninguna voluntad de abordar el asunto de la reforma del sistema de financiación. Mariano Rajoy tuvo una mayoría absoluta durante más de siete años y no lo abordó porque significaría hacer imposibles las políticas de dumping fiscal que está haciendo la señora Ayuso. Significaría poner coto al Distrito Federal de Madrid. Y significaría que Aragón pudiera ganar. Con este sistema de financiación, Aragón ahora mismo solo pierde. El artículo 108 del Estatuto permite un convenio bilateral para suplir la infrafinanciación; el 106, una agencia tributaria aragonesa. El presidente de Aragón tiene la obligación de defender a los aragoneses, no de ejercer solo de títere de Ayuso y de Feijóo. Lo que tiene que hacer es exigir la bilateralidad .
¿Qué tiene que solucionar Aragón? ¿Cuáles serían las primeras medidas a tomar?
Todo el dinero público para la sanidad pública. Todo el dinero público para la educación pública. Cero privatizaciones. Todo el dinero público para los servicios públicos. Pero claro, ¿de dónde sacamos este dinero? Esa es la cuestión. Porque tenemos dos problemas más. Tenemos un problema en materia de vivienda, en el que vemos que ya el 60% de la vivienda se está comprando a tocateja por fondos de inversión.Y vemos también cómo están comprando el campo, cómo el 20% de las tierras desde 2019 son propiedad de fondos de inversión. Vemos cómo vienen centros de datos y van a provocar un nuevo trasvase. Vemos cómo, por ejemplo, está haciendo planes de interés general de Aragón para evadir impuestos. Incluso la telecabina Astún-Candanchú, que requiere de 35 millones de euros de los que 3,5 millones serían para impuestos en Jaca. Hemos visto cómo el oligopolio eléctrico en 2019 ganaba ya 9.000 millones de euros de beneficios y en 2024 estaba ganando 22.000 millones de euros de beneficios. ¿Por qué ese beneficio no puede quedarse en el territorio? Somos la segunda comunidad autónoma que menos invierte en cultura. Están vendiendo Aragón a cachos y el objetivo final es desincentivar la identidad, la cultura y la comunidad.
El presidente de Aragón tiene la obligación de defender a los aragoneses, no de ejercer solo de títere de Ayuso y de Feijóo. Lo que tiene que hacer es exigir la bilateralidad
Podemos hacer ese diagnóstico con una serie de propuestas, pero ¿cómo se van a financiar?
Hace falta una empresa pública de energía, que actúe como el fondo soberano noruego y como en Escocia, en Islandia, en cualquier sitio donde tengan energía propia, dado que producimos tres veces la que consumimos. Podemos exportar los otros dos tercios. Podemos aplicar en Aragón el lema 'tax the rich' (traducido, grava a los ricos), lo contrario que está haciendo el señor Azcón, que es perdonar impuestos a las 100 personas más ricas. Vemos toda la externalización de servicios que ha hecho con el servicio sanitario urgente, cómo están maltratando a los trabajadores de Sarga...
Insiste mucho en las empresas energéticas ¿Moratoria? ¿Y definitiva o a medias?
Aquí hay dos cuestiones. Por un lado, una moratoria a todos los parques que proyectaba Forestalia hasta que se depuren responsabilidades. Es lo que hemos venido trabajando día y noche con la Plataforma de Defensa de los Paisajes de Teruel y la Plataforma 13M. Y luego, lo que veníamos denunciando es que no entendemos que la izquierda estatal el PSOE, IU o Sumar votaran a favor del decreto antiapagones, que era un decreto ley anti-Aragón y que no pedía moratorias.
¿Lo harían también con los numerosos proyectos de los centros de datos que están surgiendo?
Ese es el tema. Un centro de datos per se no es malo; el problema es venir a Aragón sin ningún tipo de proyecto. Y aceptar todas las inversiones en una especie de estrategia de marketing que tiene el señor Azcón, que dice que en 400 años no se había invertido tanto en Aragón. Esto lo dijo literalmente. Debemos saber qué recursos tenemos y dónde queremos destinarlos; cuánta agua y cuánta energía tenemos y qué queremos hacer con ella. Yo creo que regalar Aragón gratis con planes de interés general, que no pagan impuestos y sin tener en cuenta que los centros de datos pueden superar el trasvase del siglo XXI, es un problema. Estos centros de datos se querían instalar en Irlanda, en Noruega, en el norte, donde están refrigerados de forma natural. No en los Monegros o en los alrededores de Zaragoza, con las restricciones hídricas que puede haber. O las restricciones eléctricas o posibles apagones, como están viviendo en Marsella.
¿Chunta cree que hay realmente solución a la despoblación?
La despoblación, tal y como está hecho el sistema a día de hoy, es muy difícil de atajar porque todos son parches en las ruedas. ¿Tener una Secretaría General en el Ministerio de Transición Ecológica sirve de algo? Yo creo que no. La única forma en que lo podemos paliar es con una hacienda foral, con recursos propios y, cuando vengan empresas aquí, gestionar nosotros esos recursos que Aragón no puede regalar. Lo que no podemos hacer es caer en manos del oligopolio eléctrico estatal, en manos de empresas estadounidenses.Hacienda foral, empresa pública de energía y una fiscalidad diferente: así podríamos utilizar herramientas que tenemos en el Estatuto de Autonomía, como gestionar nuestras propias carreteras, las cercanías o la sanidad y la educación de una forma diferente.
¿Los 731 municipios que tiene Aragón tienen futuro o hay que potenciar ciudades intermedias?
Sí, y debemos revisar el modelo. Desde hace 40 años venimos diciendo que las diputaciones provinciales eran la estructura del franquismo y antes incluso, pero que a día de hoy tenemos municipios, tenemos comarcas, diputaciones provinciales, comunidad autónoma, Estado, Europa. Las diputaciones provinciales deberían haber desaparecido. Otra cosa que decimos en Chunta es que, por ejemplo, cualquier persona que está en el Alto Aragón sabe que la provincia de Huesca se comporta casi como dos, la zona oriental y la occidental. En Teruel pasa exactamente lo mismo. Y en Zaragoza incluso se llegó a plantear que Calatayud tenía que tener su propia provincia. Creo que no estamos abordando bien el tema territorial porque en muchas ocasiones nos viene impuesto desde fuera.
Le recuerdo que CHA está en la Diputación de Zaragoza hace tiempo. ¿Suprimirlas es lo más perentorio?
No, no son lo peor, pero estábamos hablando del modelo territorial comarcal a nivel genérico. La cuestión es que hay que hacer planes de vivienda en el mundo rural, que no hay vivienda, que no hay oferta y es que las casas hay que rehabilitarlas para poder entrar a vivir, que cuando entres a vivir seguramente no tengas trabajo, que si tienes trabajo, a ver qué trabajo es y dónde es, y que luego no hay planes de desarrollo rural, no hay inversión decidida por el mundo rural y vemos cómo los centros de salud en muchas ocasiones, como en Caspe, no llegan a cubrir los hospitales como el de Barbastro o como el de Alcañiz.
¿Cómo traería maestros y médicos? ¿Cuál es la solución a eso?
Salarios dignos y, sobre todo, la interinidad que sufren muchos profesores. Mi hermana, mi padre, mi madre, mi tía, son todos profesores de la escuela pública rural; esto es un caso real, vives en Bielsa y te pueden decir que al día siguiente vayas a Mora de Rubielos a cubrir una baja de una semana. Luego ves cómo las escuelas mismas en el mundo rural y también en la ciudad no tienen comedores escolares, pasan frío en invierno y calor en verano; estamos en unas condiciones tercermundistas en muchas ocasiones. Hay que hacer una inversión decidida hacia lo rural y no privatizar, no darle esos 21 millones de euros a la concertada.
¿Mercosur sí o no?
Mercosur no. Y el recorte del 18% de la PAC tampoco; de esto ni el PP ni el PSOE dijeron nada en el primer debate. Ha sido Vicent Marzà, el eurodiputado [de Compromís] que está con Chunta, quien ha llevado esto al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea y quien votó en contra en el Europarlamento. Mercosur es una competencia desleal que va a afectar a todo el campo; los fondos de inversión lo único que hacen es tener macroexplotaciones que hacen economías de escala contra el pequeño agricultor, contra el pequeño ganadero, que no puede responder a esto. Es otra cosa que se está obviando en esta campaña electoral: tenemos que hablar de la agricultura y ganadería familiar y profesional, que es la que mueve la economía en muchas zonas del mundo rural. Cuando el señor Azcón negocia se sienta con algunas determinadas comunidades de regantes, pero no con los agricultores; cuando se sienta a hablar con los ganaderos no se sienta a hablar con los ganaderos, sino con las tres integradoras.
Están vendiendo Aragón a cachos y el objetivo final es desincentivar la identidad, la cultura y la comunidad
¿Con la política de la vivienda también propone crear algún tipo de agencia autonómica?
Lo primero es hacer un parque público de viviendas para alquiler; pero para alquiler social de verdad, no el que plantea Natalia Chueca en Zaragoza, que lo llama alquiler asequible y cuesta 900 euros. Solo un 15,3% se emancipa antes de los 30 años; solo pueden ahorrar 100 euros al mes los jóvenes trabajadores; un tercio de ellos está en situación de pobreza. En este contexto, las medidas que propone el Partido Socialista de Sánchez nos parecen muy tibias, porque ¿cómo que le vamos a perdonar el 100% del IRPF a una persona que tenga 13 viviendas? ¿En qué cabeza cabe? Por ello, parque público de vivienda asequible y de alquiler, y utilizar a Suelo y Vivienda de Aragón como una empresa pública que pueda orientar a los municipios a que habiliten más oferta en el mundo rural; ayudas a la rehabilitación y las ayudas a los jóvenes, al mundo rural y a las familias, y no permitir que nos invadan los fondos de inversión.
El candidato del PP, Jorge Azcón, arremete mucho contra Chunta recordando la etapa del cuatropartito, cuando su partido llevaba la política de vivienda, y dice que se hizo muy pocas viviendas.
El señor Azcón, efectivamente, lleva mucho tiempo intentando vender el mantra de que en ocho años se han construido 84 viviendas. Pero esa afirmación es falsa: desde que Chunta entró al Gobierno, se han construido 1.194 viviendas protegidas. Pero la pregunta es: ¿por qué dice esto el señor Azcón? ¿Cuántas viviendas ha construido el señor Azcón en las que haya gente viviendo? La respuesta es cero.
¿Qué es ser aragonesista hoy?
No quiero repartir carnés de aragonesista, porque cada cual entiende Aragón a su manera. Pero creo que lo que compartimos a día de hoy todos los aragoneses, en esta campaña en la que de repente vienen un montón de líderes estatales a decirnos que importamos, es que luego vemos cómo desde despachos lejanos malvenden nuestra educación, nuestra salud, nuestro trabajo, nuestra tierra y nuestra casa. Vemos cómo convierten Aragón en su negocio y cómo partidos que debieran representar los intereses aragoneses, cuando llega la hora de la verdad no lo hacen y nos dejan tirados. Ahora mismo, el aragonés siente que los partidos estatales le han fallado; partidos que muchas veces han comportado como sucursales, como una correa de distribución de lo que les mandan desde Madrid. Por eso, en estas elecciones del 8F, el aragonés y la aragonesa tienen en su mano la elección de decidir qué quieren hacer, si seguir como siempre para que nada cambie o votar a favor de Aragón, votar a favor de sí mismos. He tirado el vídeo de campaña al final (se ríe).