Aragón, en vilo por dos incendios sin control: 2.800 hectáreas arrasadas en Leciñena y 40 desalojados en La Fueva

Candela Canales

2 de julio de 2026 10:41 h

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La evolución de los incendios forestales de Leciñena y Morillo de Monclús, en el municipio oscense de La Fueva, sigue preocupando al Gobierno de Aragón, que mantiene un amplio despliegue de medios para intentar contener ambos fuegos antes de la llegada de una nueva ola de calor. Aunque las condiciones meteorológicas durante la noche han permitido avanzar en las labores de extinción y la evolución de ambos incendios es favorable, el fuego de Leciñena continúa sin controlar y el operativo mantiene la máxima vigilancia ante el aumento del viento previsto para la tarde.

Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), presidida por el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha explicado que la bajada del viento, el incremento de la humedad relativa —que ha alcanzado cerca del 80%— y el descenso de las temperaturas durante la noche han favorecido el trabajo de los equipos terrestres. “La evolución durante la noche ha sido la que esperábamos y ha permitido a las brigadas trabajar en mejores condiciones gracias a la bajada del viento y al aumento de la humedad”, ha señalado.

En torno a las 13.00 horas, Azcón ha comparecido desde el puesto de mando avanzado de Leciñena y ha explicado que el operativo trabaja en la perimetración del incendio. “No está controlado, pero los distintos efectivos están perimetrando para que no vaya a más”, ha señalado, al tiempo que ha advertido de que la evolución dependerá en gran medida de las condiciones meteorológicas, especialmente del viento: “La perspectiva puede ser mucho más favorable o podemos estar otra vez extraordinariamente preocupados”. El presidente ha destacado que “en este momento no preocupa especialmente que pueda haber nuevas afecciones a núcleos rurales”. También ha agradecido la labor de los voluntarios que atienden a los efectivos de extinción y de los agricultores que colaboran con sus tractores en las labores de defensa del incendio. Respecto a La Fueva, ha señalado que la evolución está siendo “favorable”, aunque ha evitado lanzar un mensaje de optimismo.

El incendio de Leciñena continúa siendo el de mayor magnitud. Según las últimas estimaciones del Gobierno de Aragón, ha arrasado ya unas 2.800 hectáreas, de las que alrededor del 80% corresponden a superficie forestal. Bermúdez de Castro ha señalado que el fuego “sigue siendo peligroso, sigue evolucionando y todavía no está controlado”. Aunque los sectores 2 y 3 han experimentado una notable mejoría durante la noche, lo que ha permitido reducir el perímetro de trabajo del operativo, el principal foco de preocupación continúa siendo el sector 4.

En ese punto, todos los esfuerzos se concentran en impedir que las llamas crucen la carretera A-129, que permanece cortada al tráfico. El consejero ha advertido de que, si el incendio superara ese punto, alcanzaría una importante masa forestal situada al otro lado de la vía, lo que podría originar “un nuevo incendio forestal y bastante grave”. En esa zona se concentran los medios aéreos y terrestres, con especial presencia de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Además, ha recordado que durante la tarde del miércoles las fuertes rachas de viento obligaron a retirar temporalmente a brigadas forestales por el riesgo que suponía continuar trabajando sobre el terreno. Para este jueves, las previsiones apuntan a una jornada ligeramente más favorable durante la mañana, aunque el operativo permanece especialmente pendiente del incremento del viento previsto entre las 16:00 y las 20:00, una franja que se considera decisiva para la evolución de ambos incendios.

El segundo incendio activo se localiza en Morillo de Monclús, perteneciente al término municipal de La Fueva, donde el fuego afecta a una zona de monte de difícil acceso, con abundante masa forestal y numerosos barrancos. No obstante, su evolución está siendo favorable. El operativo ha logrado perimetrar y estabilizar los flancos y la cola del incendio, además de frenar el avance de la cabeza, por lo que la superficie afectada se sitúa provisionalmente en torno a 50 hectáreas.

El núcleo de Morillo de Monclús permanece evacuado desde la tarde del miércoles y en torno a 40 vecinos continúan fuera de sus viviendas por precaución. El Gobierno de Aragón estudió durante la noche ampliar los desalojos a Formigales, aunque finalmente descartó esa medida ante la evolución del fuego. Además, se ha pospuesto el inicio de un campamento que debía comenzar este jueves en esa localidad.

Ante la coincidencia de ambos incendios, el Ejecutivo autonómico ha reforzado el dispositivo con ayuda de otras comunidades autónomas. Bermúdez de Castro ha explicado que Aragón ha solicitado apoyo a Cataluña, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid, mientras que Navarra aportará medios aéreos. “Estamos movilizando todos los medios disponibles del Gobierno de Aragón, del Estado y de las comunidades autónomas que nos están ayudando”, ha asegurado, al tiempo que ha agradecido el esfuerzo de todas las administraciones implicadas.

El consejero también ha alertado de la previsión de una nueva ola de calor a partir del próximo lunes, con temperaturas que podrían alcanzar los 43 grados, por lo que el objetivo es llegar al fin de semana con ambos incendios plenamente controlados. “Por todos los medios tenemos que intentar que antes del domingo estos incendios estén plenamente controlados”, ha subrayado.

En Leciñena trabajan este jueves medios de INFOAR, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), de la UME, de la Guardia Civil, de la Policía Autonómica, de las diputaciones provinciales y brigadas llegadas desde la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Navarra, Cataluña, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid. En el incendio de La Fueva permanecen movilizados 104 medios de distintas administraciones, entre ellos efectivos de INFOAR, la UME, Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca y la Guardia Civil.