Decenas de alumnos migrantes, sin clases de español en un instituto de Zaragoza: el centro exige “una acogida digna”
El desconocimiento del español es una barrera para la integración educativa de decenas de estudiantes y en el IES Corona de Aragón de Zaragoza el Equipo de Convivencia e Igualdad del centro ha denunciado que, transcurridas varias semanas desde el inicio del curso escolar, 33 alumnos y alumnas siguen sin disponer de las clases específicas que necesitan para aprender el idioma y poder seguir con normalidad las enseñanzas. Son el 8% de los 430 alumnos del centro. La situación podría agravarse con la incorporación de nuevos estudiantes, hasta alcanzar los 50 afectados.
“La Administración conoce la situación. La respuesta no puede seguir esperando. Por una educación pública inclusiva y una acogida digna”, lamentan desde el centro en una nota que han hecho pública a los medios.
El IES Corona de Aragón se encuentra en el entorno del barrio de Delicias, el más poblado de Zaragoza y uno de los que registran mayor presencia de población extranjera. Aunque administrativamente pertenece al distrito Universidad, su proximidad a Delicias lo sitúa en un entorno de gran diversidad social y cultural. Según los datos del padrón municipal de 2025, Delicias cuenta con 102.595 habitantes, de los que 28.408, el 28%, tienen nacionalidad extranjera, una proporción muy superior a la media de Zaragoza, situada en el 16,8%. El porcentaje en el caso de los menores es mucho más alto y llega hasta el 50%. Hay centros escolares en los que en algunas aulas, como ocurrió hace cuatro años en el Recarte y Ornat, todos los alumnos eran extranjeros. Este curso, en el Corona de Aragón, un aula con 24 alumnos, solo uno es español.
Este instituto cuenta con una larga trayectoria de acogida de alumnado procedente de distintos países, una realidad que hace especialmente necesarios los recursos para facilitar el aprendizaje del español y la integración educativa.
Durante años dispuso, desde el comienzo de cada curso, de un aula de español que facilitaba el aprendizaje del idioma, la integración y la participación de estos jóvenes en la vida escolar. Sin embargo, el recurso ha dejado de estar garantizado en los plazos necesarios.
El curso pasado, las clases específicas no comenzaron hasta enero. Este año, pese a que el instituto terminó el anterior con 16 estudiantes que cumplían los requisitos para recibir esta atención, el aula todavía no se ha puesto en funcionamiento. A fecha del 21 de octubre, el número de alumnos que necesitan apoyo lingüístico había aumentado hasta los 33.
La situación resulta especialmente complicada para quienes llegan al sistema educativo sin conocimientos de español y, en algunos casos, sin haber adquirido siquiera la alfabetización en su lengua de origen.
La denuncia del IES Corona de Aragón se produce, además, en un contexto político marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias del Gobierno autonómico de PP y Vox. El acuerdo suscrito por ambos partidos en abril de 2026 incluye medidas como la denominada “prioridad nacional” y la supresión del programa de enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en los centros educativos.
Una de las principales críticas del profesorado se dirige a la dotación horaria. Según denuncia el centro, la Administración educativa contempla un máximo de nueve horas semanales de aula de español por instituto, independientemente del número de estudiantes que precisen esta atención.
El Equipo de Convivencia e Igualdad considera que esta asignación resulta claramente insuficiente para atender a 33 alumnos y mucho más si la cifra termina alcanzando los 50. Por ello, reclama una dotación de 30 horas semanales, adaptada a las necesidades reales del alumnado.
El profesorado también rechaza que la solución pase por utilizar recursos destinados a otros programas educativos. El instituto explica que renunció hace años a PROA+, el Programa para la Orientación, Avance y Enriquecimiento Educativo, una iniciativa de cooperación entre el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas destinada a mejorar los resultados académicos y prevenir el abandono escolar en centros con una elevada proporción de alumnado en situación de vulnerabilidad. Entre sus actuaciones pueden incluirse medidas de acogida y aprendizaje del español.
El centro optó entonces por AÚNA, un programa del Gobierno de Aragón que ofrece refuerzo escolar y acompañamiento educativo fuera del horario lectivo a estudiantes con dificultades de aprendizaje o situaciones de desventaja socioeducativa.
Ambos programas son incompatibles para los centros participantes en las correspondientes convocatorias. De hecho, la convocatoria de AÚNA para el curso 2026-2027, cuyo plazo de solicitud permanece abierto del 19 al 30 de octubre, excluye expresamente a los centros que participan en PROA+FSE+.
Según explica el instituto, cuando renunció a PROA+ la enseñanza del español estaba garantizada mediante un recurso específico. Ahora reclama que esa atención lingüística disponga de financiación y profesorado propios, sin obligar a los centros a elegir entre distintas necesidades educativas.
“El desconocimiento del idioma no puede convertirse en una barrera para ejercer el derecho a la educación”, advierte el equipo docente, que recuerda que estos estudiantes tienen dificultades para comprender las explicaciones, seguir las clases, relacionarse con sus compañeros y adaptarse a la vida del instituto.
Mientras tanto, el profesorado ordinario debe adaptar materiales y metodologías para atenderlos, una tarea que se añade a sus obligaciones habituales. “La inclusión no puede sostenerse únicamente sobre la voluntad y la sobrecarga de quienes trabajan en las aulas”, señala el comunicado.
“Acoger no consiste simplemente en escolarizar”
El caso del Corona de Aragón pone sobre la mesa una cuestión que va más allá de la enseñanza de un idioma. La escolarización de menores procedentes de otros países no garantiza por sí sola su integración educativa cuando carecen de las herramientas lingüísticas necesarias para comprender las clases y participar en igualdad de condiciones.
El equipo docente exige la puesta en funcionamiento inmediata del aula de español, medidas provisionales hasta que se incorpore el profesorado necesario y una respuesta concreta de la Administración sobre los plazos previstos.
También reclama estabilidad para que el recurso esté disponible desde el comienzo de cada curso y no dependa de soluciones improvisadas o de la financiación de otros programas.
“Acoger no consiste simplemente en escolarizar. Significa garantizar que cada estudiante dispone de las herramientas necesarias para aprender, comunicarse y participar en igualdad de condiciones”, concluye el comunicado.
El instituto insiste en que no está solicitando un trato privilegiado, sino los medios necesarios para garantizar el derecho a la educación de todos sus estudiantes.
Aulas de español y programas experimentales
La denuncia se produce en una comunidad autónoma que cuenta desde hace años con recursos específicos para facilitar el aprendizaje del español al alumnado extranjero que desconoce el idioma.
Durante el curso 2024-2025, un total de 408 estudiantes recibían esta atención en 28 colegios e institutos aragoneses, mediante 31 aulas de español. De ellos, 260 cursaban Secundaria y 148 Primaria.
El recurso estaba implantado en centros de las tres provincias, entre ellos los institutos Luis Buñuel, Miralbueno, Jerónimo Zurita y El Picarral de Zaragoza, así como otros de Épila, Tarazona, Ejea de los Caballeros, Calatayud y Cariñena. También existían aulas en institutos de Huesca y Teruel.
Paralelamente, otros centros desarrollaban actuaciones de acogida y refuerzo lingüístico a través del programa PROA+, dirigido a mejorar las oportunidades educativas del alumnado en situaciones de mayor vulnerabilidad.
El Departamento de Educación impulsó durante el curso 2025-2026 un programa experimental de Aulas de Inmersión Lingüística para el Aprendizaje del Español (AILE), vinculado a la actividad palanca 209 de PROA+. Una resolución publicada el 23 de julio de 2026 autorizó su segunda fase para el presente curso escolar.
Además, en mayo de 2026, el Gobierno de Aragón convocó un concurso de méritos para cubrir doce plazas docentes en comisión de servicios destinadas a este programa. Las plazas se distribuyeron entre zonas educativas de Zaragoza, Caspe, Huesca y Albalate del Arzobispo. El procedimiento de adjudicación definitiva se publicó el 14 de julio.