Denuncian que las trabajadoras de residencias de Aragón “se asan” por el calor: “Hay riesgo real para la salud”
UGT Aragón ha denunciado las condiciones en las que, según asegura, están trabajando las empleadas de las residencias de mayores de la comunidad durante los episodios de calor extremo de este verano. El sindicato afirma que en “muchos centros” los sistemas de aire acondicionado “no se encienden el tiempo necesario o se apagan de forma reiterada” con el argumento de reducir el gasto energético.
“Estamos recibiendo quejas constantes de las trabajadoras. Los aires acondicionados se apagan para ahorrar y, mientras tanto, ellas se asan en sus puestos de trabajo”, ha señalado la vicesecretaria general de UGT Servicios Públicos Aragón, Angélica Mazo. La organización sindical sostiene que esta situación afecta a profesionales de todas las categorías, desde gerocultoras y limpiadoras hasta personal de cocina y enfermería.
UGT asegura que la justificación que más se repite por parte de las empresas es el coste de mantener la climatización. “Nos trasladan que la factura de la luz se dispara y que no pueden permitirse tener los aires encendidos las horas que serían necesarias. Mientras tanto, las trabajadoras desarrollan su jornada en ambientes sofocantes, con riesgo real para su salud y para la de las personas a las que cuidan”, señala Mazo.
El sindicato advierte de un doble perjuicio. Por un lado, señala que las profesionales están expuestas a agotamiento, deshidratación y un mayor riesgo de accidentes laborales por golpes de calor, que, según UGT, “en la mayoría de los casos no se reconocen como tales”. Por otro, sostiene que las altas temperaturas dificultan la prestación de cuidados de calidad a las personas mayores, especialmente vulnerables ante el calor.
UGT considera “inaceptable que el criterio económico prevalezca sobre la salud laboral y la dignidad de las trabajadoras” y reclama a las empresas del sector que garanticen un uso “suficiente y continuado” de los sistemas de climatización durante los episodios de calor, además de protocolos específicos de protección en todos los centros.
El sindicato pide también que la Administración financie las posibles carencias económicas de las residencias en materia de climatización para evitar que el coste energético termine repercutiendo sobre trabajadoras y residentes. “No se puede seguir tolerando que las trabajadoras de residencias se asen en sus puestos de trabajo mientras se apagan los aires acondicionados para ahorrar. Es una cuestión de salud, de dignidad y de derechos laborales”, concluyen desde el sindicato.