El sector de las residencias en Aragón exige mejoras laborales y salariales ante “el abandono y la precarización”
La responsable de Negociación Colectiva y Sectores Privados y Dependencia de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO Aragón, María Soriano, ha exigido responsabilidad “política, institucional y social” para mejorar la situación del sector de las residencias en la comunidad autónoma, “abandonado, profundamente precarizado y que refleja una preocupante realidad social”, comenzando por la actualización del decreto que regula las ratios y data de 1992 y mejoras salariales.
Soriano ha expuesto la realidad de este sector en una rueda de prensa este miércoles, en la sede de CCOO Aragón, junto a la secretaria general de FSS CCOO Aragón, Delia Lizana, el responsable del Área de Negociación Colectiva de Sectores Privados y Dependencia de FSS CCOO, Jesús Cabrera, y la responsable del Sector de Dependencia de FSS CCOO, Consuelo Cuadra.
La población de Aragón supera los 1,3 millones de personas, de las que más de 306.000 tienen más de 65 años, lo que supone un 22,47%, por encima de la media estatal; asimismo, 97.000 han cumplido 80 años, es decir, un 7,1%. Por tanto, ha resuelto María Soriano, “somos una comunidad claramente envejecida y eso exige responsabilidad, planificación y recursos”.
En esta línea, ha cifrado en 287 los centros residenciales geriátricos operativos, con unas 20.000 plazas, “lo que nos sitúa en una ratio de 6,51 plazas por cada 100 personas, muy superior a la media estatal”. Ha añadido 1.700 plazas adicionales correspondientes a 25 centros en proyecto.
Al hilo de estos datos, “podría parecer que el sistema responde a la demanda que hay, pero esto solo es una parte de la realidad”, ha lamentado María Soriano, quien ha enfatizado en la antigüedad del decreto que regula las ratios, que se remonta a 1992 y “debería de haberse adecuado hace más de cuatro años por imperativo estatal”.
Desde CCOO “llevamos años reclamando la actualización del decreto de ratios, que regula el mínimo de profesionales que atienden directamente a cada residente y está completamente desfasado”, lo que afecta “directamente a nuestros mayores, a sus familiares y a miles de profesionales que sostienen este sistema con un enorme esfuerzo”.
En cuanto al decreto, la responsable de Negociación Colectiva y Sectores Privados y Dependencia de la FSS de CCOO Aragón, María Soriano, ha indicado que las ratos que operan en la comunidad autónoma son “globales”, lo que supone que “no diferencian si el personal atiende o no atiende directamente al residente”.
35 trabajadoras por cada cien residentes
Soriano ha detallado que en una residencia aragonesa opera una ratio de 35 trabajadores por cada cien residentes, sin embargo, “el acuerdo de acreditación estatal establece y exige que haya 35 gerocultoras por cada cien”. Ha criticado que todas las reivindicaciones durante años solo han tenido como respuesta la “inacción política e institucional” y, a su juicio, conlleva “consecuencias graves”, puesto que “no estamos priorizando el cuidado de nuestros mayores” y, al mismo tiempo, “castigamos a quienes han decidido dedicarse con vocación a su atención”.
Las 12.000 profesionales del sector privado que “sostienen” este sistema “están agotadas física y mentalmente”, ha asegurado Soriano, para alertar de los “índices de riesgos psicosociales extremadamente elevados” que reflejan “cargas de trabajo excesivas, ritmos de trabajo insostenibles y condiciones laborales que están muy lejos de ser adecuadas”.
El grueso del sector de las residencias en Aragón está integrado por mujeres, con una edad media por encima de los 50 años que necesitan, en su mayoría, medicación para poder soportar las jornadas laborales. En este sentido, María Soriano ha recalcado que el 58% de los accidentes de trabajo responden a “sobresfuerzos consecuencia de unas ratios insuficientes y del incremento de la dependencia de las personas atendidas”, “generando patologías físicas y psicológicas” en las trabajadoras.
Para la responsable de Negociación Colectiva y Sectores Privados y Dependencia de la FSS de CCOO Aragón este modelo es “insostenible” y ha argumentado que “la calidad de los cuidados depende directamente de las condiciones laborales de quien los presten y hoy esas condiciones están al límite”, por lo que ha demandado “más responsabilidad política, institucional y social”.
Por su parte, la secretaria general de FSS CCOO Aragón, Delia Lizana, ha puesto el foco en la “fragilidad” del sector, que se puso de manifiesto durante la pandemia y se ha constatado con las dos “catástrofes” ocurridas en los incendios de Villafranca de Ebro y DomudVi Zalfonada, con víctimas mortales.
Lizana ha comentado que en torno al 90% de los cuidados en Aragón recae en residencias privadas con camas concertadas por el Gobierno de Aragón, modelo que “auspicia la especulación” y favorece que las empresas vean en este sector únicamente la posibilidad de inversión, perjudicando a las trabajadoras del sector.
Ha elogiado la labor de las trabajadoras de las residencias, pese a que tanto la pandemia como los incendios más recientes en las residencias aragoneses han hecho patente que el número de ellas en activo en aquellos momentos “era insuficiente”.
IX convenio
Otra de las cuestiones más preocupantes para el sector es el estado de la negociación colectiva del IX Convenio de Dependencia de ámbito estatal, que Jesús Cabrera ha calificado de “bastante dura” desde que se constituyó la mesa negociadora en octubre de 2025. Ha señalado que este convenio afecta a unas 420.000 personas trabajadoras y se está dirimiendo entre los dos sindicatos mayoritarios --CCOO y UGT-- y cinco patronales.
Además, el responsable del Área de Negociación Colectiva de Sectores Privados y Dependencia de FSS CCOO se ha referido al decreto de Aragón de 1992. “Habla de conceptos que ahora mismo son totalmente obsoletos, como es el caso de usuarios válidos y asistidos, porque ahora más del 90% tiene una gran dependencia”.
Cabrera se ha fijado en la financiación de la dependencia a nivel estatal: “Supone el 0,8% del PIB y la media en la Unión Europea es el 1,5, mientras que la media en los países escandinavos el 3%”. De este modo, las condiciones difícilmente van a mejorar y “las empresas también son cómplices de esa situación, porque aunque soliciten más financiación, luego entran en los concursos y no hacen absolutamente nada”, sino que “ganan beneficios a costa de la precarización de las condiciones laborales”.
Para Consuelo Cuadra, el incremento salarial es un tema capital. Desde 2018 hasta 2026 el salario mínimo interprofesional se ha incrementado un 64%, frenta a los salarios del convenio de la dependencia que lo han hecho 15,5%, ha anotado Cuadra, para agregar: “Tenemos categorías profesionales, como es la de limpiadora, en la que el salario base está en 1.050, y la categoría de gerocultora, que está en 1.160 euros”.
“Es impresentable que un sector tan esencial como este esté con salarios que tan por debajo, con tanta diferencia, con el SMI”, ha espetado la responsable del Sector de Dependencia de FSS CCOO, para apostillar que “una de nuestras principales reivindicaciones es que el salario mínimo del sector esté por encima del SMI”.
“Es el momento de que las patronales demuestren que realmente quieren un futuro mejor para el sector, mejorando las condiciones de trabajo”, ha alentado Cuadra, quien ha mencionado la reducción de la jornada hasta las 37,5 horas, los complementos por incapacidad temporal, medidas de conciliación familiar y planes de igualdad y protocolos de LGTBI como otras de sus principales demandas de cara a la negociación del IX Convenio.