El Gobierno de Aragón frena el corte de la carretera entre dos valles pirenaicos tras el rechazo local: “Nos habría hecho polvo”

El anunciado corte de la carretera en Bielsa por obras, que iba a restringir completamente el paso durante gran parte del día, ha sido finalmente revertido tras las quejas de alcaldes y vecinos de la zona. El Gobierno de Aragón ha paralizado la medida, que los alcaldes consideraban “inviable”. Según explica el regidor de Bielsa, Miguel Ángel Noguero, la propuesta inicial contemplaba cerrar la vía desde las 09:00 hasta las 21:00, permitiendo únicamente dos horas de circulación por la tarde. “Nadie podía venir ni se podía ir. El transporte quedaba afectado y los médicos no podían subir en el día a día”, ha señalado. La comunicación del corte se produjo, además, con escaso margen: “La empresa lo notificó por correo electrónico a las seis de la tarde a los ayuntamientos y organismos oficiales”.

El corte previsto afectaba a la carretera A-138, a la altura del congosto de las Devotas, entre los puntos kilométricos 68 y 69, en el acceso al túnel, y estaba programado entre el 4 y el 13 de mayo. Se trataba además de la única vía de acceso por carretera a Bielsa, sin itinerarios alternativos —la única salida posible sería a través de Francia—, lo que incrementaba el impacto de la medida también en el valle de Chistau y en la conexión hacia el túnel internacional Bielsa-Aragnouet.

Los horarios planteados, con cierres prolongados durante el día —de 09:00 a 21:00— y ventanas de paso muy limitadas —de 15:30 a 17:30—, generaban un “problema significativo” para la actividad diaria, desde los desplazamientos laborales hasta la atención sanitaria, el transporte escolar o el abastecimiento. Los alcaldes han criticado además la “falta de coordinación”, ya que aseguran que la comunicación se realizó a través de la empresa adjudicataria y sin un proceso previo de consulta con las instituciones locales ni con los servicios afectados.

Precisamente la falta de comunicación oficial es lo que más han criticado desde el territorio, ya que ha impedido que los horarios de apetura se consensuen con el territorio. Desde la comarca de Sobrarbe, su presidente, José Manuel Bielsa Manzano, coincide en que la propuesta trasladada era “inviable”: “Mandaron unos horarios con muchas horas de cierre seguidas y muy pocas de apertura, lo que generaba un problema significativo tanto para los vecinos como para los visitantes”, ha explicado. Según ha añadido, la comunicación oficial llegó el día anterior, tras un primer contacto telefónico de la empresa adjudicataria.

La reacción de los municipios afectados fue inmediata. Tras las protestas, el Ejecutivo autonómico ha rectificado. “Esta mañana nos han dicho que se revierte el cierre y que se hará mejor”, indica Noguero, quien ha avanzado que el proyecto se retomará más adelante, pero con una planificación consensuada. “Se hablará con el territorio, se tendrán en cuenta a los alcaldes y se buscará una solución viable. Nos convocarán la semana que viene”.

En la misma línea, el alcalde de Plan, José Serveto, advierte del fuerte impacto que habría tenido la medida en la vida diaria de la comarca. “Nos habría hecho polvo. La gente va a trabajar y no habría podido volver a casa hasta las diez de la noche”, afirma. También subraya que las limitaciones previstas impedían acudir a citas médicas y alteraban gravemente la movilidad. “Nos avisaron hace unos días de forma muy general, pero ayer por la tarde se concretó y nos movilizamos”.

Las instituciones locales insisten ahora en la necesidad de redefinir el plan. Reclaman que se establezcan horarios compatibles con la actividad diaria y los servicios esenciales, y que se acuerden de forma conjunta. “Entendemos que las obras son necesarias, pero aquí hay vida, hay gente”, ha resumido Serveto.

El nuevo calendario y las condiciones del corte quedan pendientes de una próxima reunión entre el Gobierno de Aragón, la empresa y los representantes municipales.