Las obras de la A-132: del rechazo vecinal por miedo a los incendios a ser señaladas como posible origen del fuego de Riglos

El incendio declarado este lunes en el entorno de Las Peñas de Riglos se originó cerca de Santa María de la Peña, precisamente en una zona donde se estaban ejecutando obras en la A-132 y estaba previsto un corte total de la carretera. La posible relación de los trabajos con el inicio del fuego está siendo investigada, mientras el territorio ya había mostrado semanas atrás su rechazo al cierre de la vía por los problemas que, advertían, podía generar en caso de incendio y para la movilidad de los pueblos de la zona.

Según ha informado Heraldo de Aragón, las primeras pesquisas de la Guardia Civil apuntan a que el fuego pudo comenzar en la zona de la campa donde se estaban ejecutando las obras de la A-132, cerca de Santa María de la Peña. Las imágenes captadas por una cámara de seguridad habrían permitido situar el inicio del incendio en ese punto, aunque todavía no se ha determinado qué pudo provocar el fuego y la investigación del SEPRONA continúa abierta.

El Gobierno de Aragón no ha confirmado que las obras sean el origen del incendio y remite a la investigación que está llevando a cabo la Guardia Civil a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA). El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, ha pedido expresamente que no se especule sobre las causas del fuego mientras no concluya la investigación. “En el CECOPI nos dedicamos a gestionar la crisis, no a ver qué ha pasado para esa crisis”, ha señalado.

La polémica por las obras de la A-132 se remonta a las semanas previas al incendio. Una representación de empresarios turísticos y vecinos del Reino de los Mallos, junto al alcalde de Las Peñas de Riglos, se movilizó contra el cierre total de la carretera que estaba previsto entre el 27 de julio y el 7 de agosto. Los afectados cuestionaban que la actuación se planteara en plena temporada turística y durante un periodo de elevado riesgo de incendios, además de advertir de las dificultades que podía generar para los servicios esenciales y las emergencias.

Los afectados sostenían que la A-132 es una vía fundamental para la respuesta ante emergencias y que su cierre podía dificultar el acceso a las localidades de la zona. También cuestionaban la capacidad de la carretera alternativa, la A-1205, para asumir todo el tráfico desviado, al tratarse de una vía estrecha, sin arcenes y con curvas de radio reducido. Por ello, reclamaban revisar la planificación de los trabajos y evitar los cortes totales durante los periodos de mayor afluencia y riesgo.

La preocupación no era únicamente empresarial. Abel, vecino de Salinas de Jaca evacuado por el incendio, explicaba que la carretera de acceso a los pueblos de la zona estaba pendiente de unas obras y que se había planteado cerrarla. Los vecinos consiguieron entonces que siguiera abierta. “Si hubiesen cerrado la carretera y no se pudiese pasar, ¿a nosotros qué nos pasaba?”, planteaba. Una preocupación que, con el incendio declarado esta semana y los desalojos de varias localidades, adquiere una especial relevancia.

En sus reivindicaciones, vecinos, empresarios y representantes municipales también denunciaron una falta de planificación y aseguraron que las reuniones mantenidas con el Gobierno de Aragón, la Dirección General de Carreteras, la dirección de obra y la empresa adjudicataria no habían incorporado soluciones suficientes para reducir el impacto del cierre. Entre otras cuestiones, reclamaban que se garantizara la movilidad y la capacidad de respuesta ante emergencias en una zona especialmente expuesta al riesgo de incendios.

Responsabilidades políticas

Chunta Aragonesista ha reclamado responsabilidades políticas al Ejecutivo autonómico y ha anunciado que llevará el asunto a las Cortes de Aragón. Su portavoz y secretaria general, Verónica Villagrasa, ha exigido transparencia sobre las circunstancias que rodean la ejecución de las obras, las condiciones de seguridad y el origen del incendio. “Llevaremos esta petición a las Cortes de Aragón y apoyaremos la reivindicación de los ayuntamientos para que se depuren todas las responsabilidades políticas”, ha señalado.

CHA sostiene que el territorio llevaba meses reclamando información, seguridad y garantías y considera necesario aclarar qué controles se realizan sobre las obras y qué medidas de prevención se aplican ante las advertencias de los ayuntamientos. “Esto no puede despacharse como un simple accidente”, ha afirmado Villagrasa, que ha asegurado que la formación estará junto a los municipios del Reino de los Mallos en su exigencia de explicaciones.

La formación también reclama que se evalúen los daños provocados por el incendio en el tejido económico de la zona, especialmente en el turismo, la hostelería, el comercio, la agricultura, la ganadería y las empresas vinculadas a las actividades de naturaleza y aventura. CHA ha expresado además su apoyo a las iniciativas que los ayuntamientos afectados impulsen para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades, incluida la vía judicial.