Asturias 'rescata' del olvido a 130 víctimas de la barbarie nazi y completará el ciclo de las piedras de la memoria con otras 76

Pilar Campo

Oviedo/Uviéu —

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Luis Álvarez Requejo y Pedro Carreira Pedrosa son los nombres de los dos vecinos del concejo asturiano de Piloña que fueron deportados a Alemania a los campos de concentración nazis de Dachau y Mauthausen, y donde fueron asesinados en 1946 y 1944, respectivamente. Su trayectoria vital y su compromiso antifascista se recuerda ocho décadas después en Asturias a través de la colocación de sendas piedras de la memoria, las denominadas stolpersteine.

Asturias ya tiene instaladas 130 piedras de la memoria, repartidas por los distintos concejos donde nacieron víctimas de la barbarie nazi y está previsto colocar 76 más. Es la manera de mantener vivo su recuerdo y que su lucha no quede en el olvido.

Las dos stolpersteine se pusieron este jueves en un acto celebrado en Piloña, que ha sido posible gracias a la ingente labor que desarrolla la organización Deportados Asturias para rescatar sus biografías.

Búsqueda y recopilación

En este acto, la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, ensalzó este trabajo de búsqueda y recopilación para reconstruir y recordar su vida y sus actos, ya que “permite recuperar sus historias con unas piedras de la memoria convertidas en palanca para la verdad, la justicia y la reparación”.

Beatriz González Prieto defendió la necesidad de mantener viva la memoria de las víctimas del fascismo como herramienta indispensable frente a la “deshumanización” de quienes sufrieron la barbarie, pero también como antídoto ante movimientos ultras de nuevo cuño.

Un acto de memoria democrática

La viceconsejera subrayó el sentido profundo de este tipo de actos de memoria democrática: “Nos ofrecen un momento de reflexión, teniendo en cuenta los acontecimientos a nivel mundial que estamos viendo, sobre cómo los extremos llegan a deshumanizar a las personas, a llevarlas a campos de concentración y a someterlas a la desaparición de la vida social y pública, a veces alejadas de sus familias”.

Aquel horror que vivieron las víctimas no está muy lejano en el tiempo ni en el espacio de lo que “está sucediendo en estos momentos en algunos países que fueron líderes de la democracia, como Estados Unidos -dijo- que incluso mata a sus ciudadanos por una cuestión de ideología política”.

Perpetuar su recuerdo

Luis Álvarez Requejo nació en A Coruña en 1899, aunque pronto se trasladó con su familia a Infiesto/L’Infiestu. Exiliado tras la guerra en Francia, fue deportado desde allí en 1944 al campo nazi de Dachau, donde fue asesinado el 12 de febrero de 1946.

Pedro Carreira Pedrosa nació en Villamayor en 1918 y salió de España hacia Francia tras la victoria franquista, pero fue deportado en 1940 y posteriormente asesinado, en 1944, en el campo de Mauthausen.