Los padres de la 'casa de los horrores' de Oviedo, condenados por violencia psíquica habitual y absueltos de la detención ilegal
Los padres de los tres menores -dos gemelos de 8 años y un niño de 10- que durante cuatro años permanecieron confinados en un chalé de la zona rural de Oviedo, bautizada por el operativo policial que los liberó como 'la casa de los horrores' han sido condenados por la Audiencia de Asturias por el delito de violencia psiquica habitual en el ámbito familiar, por el que les impone a cada uno de ellos una pena de dos años y cuatro meses de cárcel; inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda y acogimiento durante tres años y cuatro meses, y la prohibición de aproximarse a los menores a menos de 300 metros, a su domicilio, lugar de estudio o cualquier otro que frecuenten durante tres años y cuatro meses.
Los magistrados les imponen igualmente una pena individual por un delito de abandono de familia a seis meses de prisión, otra pena de privación a la tenencia y porte de armas durante cuatro años y seis meses y les absuelve del delito de detención ilegal.
En concepto de responsabilidad civil, la Sala cifra el pago de una indemnización para cada uno de los tres menores de 30.000 euros.
La sentencia, notificada este lunes, echa por tierra las argumentaciones del matrimonio, el alemán Christian S., y la americana con doble nacionalidad alemana Melissa A.S., quienes a través de sus abogados defensores, Elena González y Javier Guillermo Muñoz Pereira, respectivamente, pedían la libre absolución al sostener que la pareja sentía “un miedo insuperable” a que contrajeran el Covid–19 y estaba convencida de que la mejor solución era el autoconfinamiento familiar.
En su alegato final, durante el turno de última palabra en el juicio, en la sesión celebrada el pasado 19 de marzo, los padres aseguraron que ellos “querían lo mejor para los niños” y creían que no estaban cometiendo delito alguno por aislarlos del mundo exterior para que no contrajeran enfermedad alguna, ya que ellos tenían covid persistente.
Durante su declaración ante los magistrados de la Sección Segunda incluso se mostraron muy receptivos a colaborar con la administración del Principado, que tiene actualmente a los tres hermanos acogidos en un centro tutelado para seguir las pautas necesarias de cara a un futuro reagrupamiento familiar.