Circo y sangre en Bahréin
La Fórmula 1 ha hecho oídos sordos a las protestas de la oposición de Bahréin y de varios parlamentarios británicos. Habrá carrera este fin de semana mientras las fuerzas de seguridad reprimen a los que piden democracia en la calle. Todo es dinero y entretenimiento. Sería un gesto exagerado pedir que eso que llaman el circo de la carreras tuviera que suspenderse sólo porque el régimen utiliza el espectáculo para tapar las torturas, la detención de activistas pacíficos y las condenas a los médicos que atendían a los heridos por la represión.
Cuatro miembros del equipo de Force India se han visto implicados en una protesta cuando un cóctel molotov ha estallado cerca de su vehículo. Ninguno ha resultado herido. “We are here to race. The F1 business is about entertainment, and these sorts of things should not really be happening to us”, ha dicho el piloto de la escudería Nico Hulkenberg. Pobre chico. Él sólo es uno de los monitos que hacen gracias con el volante. Lo suyo es el entretenimiento. ¿Por qué les molestan con esas historias horrorosas de sangre y fuego?
Imagen de la campaña de Reporteros sin Fronteras.
La viñeta de arriba es de The Independent.
Imágenes de las protestas del jueves.
Bahrain's Formula One for Failure. Foreign Policy.
“Somos víctimas del doble rasero de Occidente”. Mónica G. Prieto.