La credibilidad hecha unos zorros
Prima de riesgo antes del rescate bancario: 489. Al final de esta tarde: 528. Diferencia: +39. Luis de Guindos, resignado a olvidarse de los mensajes de optimismo desaforado que se leyeron en la prensa afín este fin de semana, dice ahora que vamos a vivir días de gran “volatilidad”. Según se acerque el domingo, habrá más oportunidades de echarle la culpa a Grecia. El tipo de interés de los bonos a diez años se ha situado el lunes en torno al 6,8%, muy cerca de la zona de la muerte, con lo que la apuesta por la “credibilidad y el futuro del euro” han quedado en el apartado de bromas de mal gusto.
En el NYT, tienen una idea aproximada de la razón de estos problemas.
On Tuesday, Spain’s long-term borrowing costs soared to their highest level since the country joined the euro zone. Investors have apparently concluded that the rescue is potentially a much better deal for the banks and their shareholders than for the government, its taxpayers and bondholders.
Salen perdiendo las finanzas públicas, los contribuyentes y los inversores que han comprado deuda española. No hay que tener un master en Harvard o Yale para saber las consecuencias inmediatas de la noticia en los mercados financieros.
En ese nebuloso mundo de los mercados, si hay un factor clave es el de la credibilidad. “¿Qué puedes decir de alguien que tiene tiempo para ir a un partido de fútbol pero no para comparecer en el Parlamento?”, se pregunta en el artículo el economista Xavier Sala i Martín.