Historias del capitalismo
Quizá no sea necesario irse a Laponia. Quizá sea suficiente con trabajar gratis. Ese es el nuevo concepto que manejan el diario Expansión y algunos expertos del mercado laboral (sí, esa clase de expertos).
Quienes trabajan gratis tienen más ambición, más hambre que aquellos que perciben un salario. Y además son más creativos. (...) Cada vez más gente está dispuesta a trabajar sin percibir un sueldo. (...) Lo cierto es que según Fortune, algunos expertos hablan del trabajo gratis como “una corriente de futuro en recursos humanos. Algo que en una década será la norma”. (...) “Siempre será mejor trabajar sin remuneración que quedarse en casa. La cuestión es durante cuánto tiempo”. (...)
¿Cómo se concretaría algo así? Alguien tiene una respuesta concreta, una situación que podría darse en una empresa. Como los novilleros, se trata de pedir una oportunidad y, por lo visto, el currículum y la experiencia ya no importan tanto. No vale con comprobar la dentadura del caballo. Hay que verle galopar.
Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter España, afirma que el esbozo de esta tendencia “es como si un buen trabajador en paro le pidiera a un empresario: ‘Déjeme un hueco en su empresa por unos meses para que le demuestre que sí es rentable que me contrate, y si me lo gano, me lo paga’. No parece un mal intercambio tal como están las cosas. Al menos, merece una reflexión”.
Ah, esa época del capitalismo en la que los empresarios asumían un riesgo. Ahora son los trabajadores los que tienen que ofrecerse como mano de obra gratuita (qué tiempos en que se utilizaba el concepto de mano de obra barata, ahora ni eso) para que el patrón esté seguro.
Nadie niega que mucha gente trabaja a comisión en función de los resultados. Eso ha existido siempre, más en unos sectores laborales que otros. La 'reflexión' (ya se sabe, es sólo una reflexión hasta que deja de serlo) va más lejos. Sin pago de salarios en algunas áreas, está claro que los costes laborales descenderían de forma espectacular. Productividad mágica a disposición de cualquier empresa.
Al final, el artículo introduce el tema de la felicidad en el centro de trabajo. Ya saben, el dinero no da la felicidad, los aumentos de salarios se olvidan pronto, tener un gran sueldo no reduce el estrés...
Nos están haciendo un favor. No nos pagarán y además seremos más felices. Es posible que en el futuro nos obliguen a abonar una cantidad para poder tener un empleo. A fin de cuentas, nos estarán haciendo un servicio, ¿no?, como dicen estos expertos.
Realmente, nos quejamos de vicio. (Que alguien avise al ministro de Interior para que acelere la compra de material antidisturbios. Lo va a necesitar y es posible que le hagan descuento si lo encarga con antelación).
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16.00
No me había dado cuenta de que el artículo no es de hace unos días, como pensaba, sino de hace un año, abril de 2011. Lo siento. Algo me dice que podrían haberlo escrito sin problemas en fechas más recientes.
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Ya lo decía Groucho Marx. “¿Sueldos? ¿Queréis ser esclavos del capitalismo?” [Gracias, Txomin.]
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20.00
Un pequeño problemilla por trabajar gratis: los mayores de 26 años que no hayan cotizado no tendrán derecho a la sanidad pública si no pagan.