Protium 33 ND de Rab, comodidad y estabilidad por encima del peso

Por Salvador Martínez

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Una vez más, y durante muchos kilómetros por Gredos y la Sierra de Guadarrama, hemos estado probando la Protium 33 ND de Rab. El terreno de pruebas ha sido principalmente en rutas de senderismo y cargándola aproximadamente con ocho kilos. En esta ocasión, la probadora, de 1,70 metros y 74 kilos, la ha utilizado tanto en senderos cómodos como por terreno más roto y en pequeñas trepadas.

Después de varias jornadas tenemos bastante claro cuál es su principal argumento... Y no, no es el peso, ya que con sus 1,1 kilos es cierto que hay mochilas de 30-35 litros considerablemente más ligeras. Lo que realmente diferencia a la Protium 33 ND de Rab es cómo consigue que esos ocho kilos que llevamos dentro apenas se noten. Un detalle que, para una mochila de senderismo o trekking, probablemente sea mucho más importante que ahorrar doscientos gramos.

La espalda explica buena parte de la mochila

La primera vez que cargas la la Protium 33 ND entiendes inmediatamente dónde ha invertido Rab parte de esos gramos. El sistema Air Contour proporciona una estructura suficientemente firme para repartir bien la carga, pero permite que la mochila acompañe el movimiento del cuerpo. Además, la longitud de espalda puede regularse aproximadamente entre 43 y 48 centímetros, algo especialmente importante para conseguir que cinturón y tirantes trabajen exactamente donde deben. En nuestro caso el resultado ha sido excelente. La mochila queda muy pegada a la espalda, prácticamente no cabecea, y transmite una sensación de control magnífica cuando abandonas un sendero cómodo y empiezas a moverte por terreno más irregular.

También la hemos utilizado con temperaturas altas y el comportamiento de la espalda nos ha parecido razonablemente bueno. No estamos ante uno de esos sistemas completamente separados del cuerpo que generan una cámara enorme de ventilación, pero tampoco hemos tenido una sensación especialmente agobiante. Y, en cambio, como ya hemos dicho, ganas algo que nosotros valoramos mucho: la estabilidad.

El corte ND no es simplemente una etiqueta para la mujer

Aquí hay probablemente otro de los grandes aciertos de este modelo. Rab utiliza la denominación ND —Narrower Dimensions— para sus mochilas diseñadas alrededor de una anatomía más estrecha. Eso implica una longitud de espalda específica, tirantes con una geometría diferente y un cinturón adaptado.

Sobre el papel puede parecer simplemente otro argumento comercial, pero en la montaña se nota.

En la probadora el fit nos ha parecido excepcional. Los tirantes caen exactamente donde deben, el cinturón lumbar abraza bien la cadera y todo el conjunto permanece muy cerca del cuerpo. No tienes la sensación de llevar una mochila pequeña adaptada posteriormente a una mujer. La geometría completa parece pensada desde el principio para ese tipo de anatomía, y cuando llevas varias horas caminando, ese detalle termina siendo muy importante.

Ocho kilos, ¿su rango ideal?

Durante la prueba hemos llegado a cargar aproximadamente hasta ocho kilos, incluyendo saco ligero, chaqueta impermeable, una capa térmica fina, agua, botiquín y el resto del material necesario para pasar una noche fuera. Hasta ahí, la Protium 33 ND de Rab funciona francamente bien.

La espalda reparte correctamente el peso y el cinturón lumbar, aunque relativamente fino, hace su trabajo sin resultar aparatoso. Además creemos que esto último tiene bastante sentido, ya que estamos ante una mochila de 33 litros, no ante una mochila de expedición. No tendría lógica instalar un enorme cinturón acolchado para transportar cargas que, por volumen, difícilmente deberían ser muy elevadas.

Nuestra impresión es que cargando alrededor de 7-9 kilos está probablemente en su zona más agradable. ¿Podemos meter diez kilos? Seguramente. ¿Trece? Probablemente también. Pero a partir de ahí creemos que estaríamos empezando a pedirle algo para lo que no ha sido diseñada. Si habitualmente vamos a transportar esas cargas elegiríamos una mochila de mayor capacidad y con un sistema de suspensión más potente.

Los bolsillos de malla

Después de haber utilizado mochilas como la Muon 40, hay una solución que cada vez valoramos más: los grandes bolsillos exteriores elásticos que realmente puedas utilizar mientras caminas. La Protium 33 ND sigue esa filosofía.

Los bolsillos laterales de malla están muy bien dimensionados y colocados, permitiendo guardar botellas, comida, guantes o pequeñas prendas sin tener que abrir continuamente el compartimento principal.

El gran bolsillo frontal elástico también resulta tremendamente práctico para meter una chaqueta húmeda, una capa que acabamos de quitarnos o cualquier material al que queremos acceder rápidamente. Son soluciones aparentemente sencillas, pero después de varias horas caminando acabas utilizándolas constantemente. Y eso es, precisamente, lo que buscamos en una mochila: que la organización responda a cómo utilizamos realmente el material en montaña.

Los compartimentos justos

Aquí Rab también nos parece que ha acertado. La Protium 33 ND no intenta convertir una mochila de montaña en una maleta llena de cremalleras, pero tampoco obliga a guardar absolutamente todo dentro de un único saco. Tiene exactamente los compartimentos que esperamos encontrar en una mochila de este tamaño. El material que utilizamos durante la marcha queda accesible en el exterior y aquello que solo necesitaremos al finalizar la jornada permanece protegido dentro. Nada especialmente revolucionario. Simplemente está bien pensado, y muchas veces eso es bastante más importante.

Cuando el sendero empieza a complicarse

Debemos destacar que también hemos trepado con la Protium 33 ND de Rab. En este momento probablemente aparece una de las ventajas más claras de llevar la mochila tan cerca del cuerpo. En cuanto empiezas a utilizar las manos y el centro de gravedad cambia continuamente, una mochila que cabecea termina siendo incómoda y, en determinados pasos, incluso puede desequilibrarte. Con esta mochila no hemos tenido esa sensación. Se mueve con el cuerpo y permanece suficientemente estable para afrontar pequeñas trepadas con absoluta naturalidad.

No es una mochila de escalada. Ni pretende serlo, pero si una jornada de senderismo por Gredos termina obligándonos a utilizar las manos en algún paso, no sentimos que la mochila se convierta en un problema.

Un peso muy bien estudiado

En los últimos años hemos visto una auténtica carrera por reducir el peso de las mochilas. Algo que tiene sentido... Pero no siempre menos peso significa una mochila mejor.

La Protium 33 ND de Rab pesa aproximadamente 1,1 kg, una cifra que hoy difícilmente podemos considerar ultraligera dentro de los 33 litros. Sin embargo, después de utilizarla creemos que esos gramos están bastante bien invertidos. La estructura de la espalda, el tejido resistente, las cremalleras, las costuras y la calidad general de construcción transmiten sensación de producto serio. No parece una mochila que tengamos que tratar con especial cuidado. Y, cuando el terreno se llena de ramas, granito o simplemente empiezas a utilizarla semana tras semana, esa sensación de robustez también tiene un gran valor.

Preferimos transportar unos gramos más y llevar ocho kilos cómodamente que ahorrar peso total en la mochila y después llevar todo mal lo que hemos metido dentro.

¿Qué cambiaríamos?

El sistema para transportar los bastones es probablemente el detalle que menos nos ha convencido de la mochila. No es una cuestión de que resulte difícil entender cómo funciona, sino de la propia manipulación. La combinación de los tiradores y las gomas nos ha parecido algo incómoda cuando quieres colocar o retirar los bastones con rapidez.

Con las manos desnudas se puede manejar sin mayor problema, aunque no nos parece el sistema más cómodo que hemos probado, pero con guantes tenemos bastante claro que la operación se va a complicar todavía más, especialmente si hace frío o necesitamos hacerlo sin quitárnoslos.

No es algo que cambie nuestra valoración general de la mochila pero sí un punto concreto que Rab podría mejorar con un sistema más sencillo y fácil de manipular.

Conclusión Campobase

Después de casi 40 kilómetros por Gredos y la Sierra de Guadarrama recorriendo senderos y superando pequeñas trepadas, y cargando con ocho kilos de material y equipo, la Rab Protium 33 ND nos ha parecido una mochila extraordinariamente equilibrada. No destaca por ser especialmente ligera, y creemos que intentar presentarla de esa manera sería no entender el producto. Su gran argumento es otro...

Es una mochila cómoda, estable, resistente, magníficamente ajustada a la anatomía femenina y que ofrece una organización tremendamente práctica para actividades de uno o incluso dos días si sabemos seleccionar bien el material. Los 33 litros cunden mucho más de lo que inicialmente puede parecer y, sobre todo, los kilos que metemos dentro se transportan realmente bien.

Si nuestra prioridad absoluta fuera correr o reducir cada gramo de la mochila, probablemente buscaríamos otro concepto, pero si mañana tuviéramos que preparar una jornada seria de senderismo o un trekking ligero por Gredos, Guadarrama o Pirineos, cargando lo necesario para pasar muchas horas —o incluso una noche— en montaña, no tendríamos dudas. La Protium 33 ND de Rab sería una de nuestras primeras opciones. Y, después de varias jornadas llevándola a la espalda, probablemente la razón más sencilla sea también la más importante: es tremendamente cómoda.