Simon Lorenzi: “Depender únicamente de la escalada no es del todo seguro y supone mucha presión; tener otras cosas en la vida me aporta equilibrio y estabilidad”
Simon Lorenzi, miembro del equipo Rab, es una de esas personas que puede decir que lleva toda la vida ligado a la escalada. No mucho después de aprender a caminar, Simon comenzaba su relación con la roca. Pese a obtener muy buenos resultados en el circuito internacional de escalada y bloque, Simon tuvo siempre claro que dónde mejor podía desarrollar su gran pasión era haciendo búlder en el medio natural. Tanto es así que, actualmente, es el único escalador, junto a Will Bosi, que puede presumir de contar con cinco bloques de 9A en su haber, entre los que se encuentra Soudain Seul en Fontainebleau (Francia), Alphane en Chironico (Suiza), Burden of Dreams en Lappnor (Finlandia), Return of the Sleepwalker y Shaolin, ambos en Red Rocks (EE. UU.).
Aprovechamos que se encuentra estos días escalando por tierras nacionales, más concretamente en La Pedriza (Madrid), en un evento organizado por la marca británica Rab, para departir con él en un tono informal y cercano...
Tu historia con la escalada viene de lejos y es, cuanto menos, sorprendente. Cuéntanos cuándo empezaste a escalar...
Empecé a los dos años. Sí, era bastante joven, la verdad, pero mi padre era uno de los mejores escaladores de Bélgica en los años 90, así que, un día, simplemente me colocó en una pared y así empecé...
No obstante, aquello no fue amor a primera vista. Durante años practiqué la escalada en roca solo de vez en cuando durante las vacaciones, y algunos domingos en el rocódromo, pero nada serio. Más tarde, sin embargo, cuando cumplí diez años, fui a una competición porque guardaba un buen recuerdo de una competición local en la que había participado unos años antes. Lo cierto es que iba sin expectativa alguna porque en ese momento no me interesaba mucho la escalada... Pero gané. Y todo cambió porque a partir de ahí empecé a dedicarle más tiempo y esfuerzo a la escalada.
¿Qué es lo que más te atrae de la escalada?
Lo que más me gusta es, sin duda, superar mis límites e intentar hacer cosas que no me creía capaz. Supongo que no estaba destinado a ser escalador profesional, pero llevo muchos años viendo infinidad de vídeos de rutas maravillosas y muy difíciles, y ahora me parece increíble ver que puedo ir a esos lugares y escalarlas. Soñaba con poder hacerlo, pero nunca pensé que llegaría ese día. Es una sensación alucinante.
¿Qué aporta ahora mismo la escalada a tu vida?
Me aporta muchas cosas: retos, viajes, la posibilidad de conocer gente nueva... Durante un tiempo solo me centré en el rendimiento personal y en mejorar. Si tenía que viajar solo y escalar solo, no tenía ningún problema pero, poco a poco, me fui dando cuenta que vivir tu sueño en soledad, sin nadie con quien compartirlo, lo convierte en algo sin sentido y me hacía sentir vacío. Así que cambié eso, y ahora mejorar mi rendimiento merece la pena solo porque puedo compartirlo con la gente a la que quiero.
Te diría que además es muy importante en otros aspectos como el ámbito social, pero también supone un gran estímulo intelectual y mental, me obliga a esforzarme más, me permite descubrir nuevos lugares, aprender a lidiar con la presión y el fracaso y es una gran fuente de alegría... Me aporta tantas cosas que es difícil numerarlas. Por eso cuando te lesionas, o pasas por un momento difícil, como me ocurrió hace unos años, te llegas a sentir perdido. Pero forma parte del juego, y por eso es importante el equilibrio. Creo que es necesario tener algo más, además de la escalada, que te permite mantener ese equilibrio.
De entre todos los bloques que has completado, ¿cuál es el que más te ha marcado? ¿por que?
Yo diría que Return of the Sleep Walker (9A), en Red Rocks. Para empezar, era el búlder que más ganas tenía de intentar desde hacía años. Tener la oportunidad de ir allí ya era un sueño, pero además fue durante la época más dura en cuanto a escalada se refiere: no me sentía bien mentalmente, dormía solo en mi coche y fue allí donde descubrí mis propios límites... Y los superé. Acabé completamente agotado, pero conseguí completarla el último día de un viaje que duró tres meses.
Me llevó meses volver a la normalidad después de ese viaje y no fue nada fácil, pero aprendí muchísimo. Así que, si esa fue, con diferencia, la ascensión que más huella me ha dejado, y no solo en cuanto a mi trayectoria como escalador, sino en mi vida personal.
¿Qué ruta o problema te gustaría hacer que tengas aún pendiente? ¿Por que?
Yo diría que Biographie es una de las vías que más ganas tengo de escalar. Es la vía más famosa y bonita que hay, y tengo muchas ganas de escalarla algún día. De hecho, ya la he intentado en alguna ocasión, pero como ahora mismo estoy más centrado en el búlder, no tengo la resistencia necesaria para afrontarla con garantías. Así que tendrá que esperar unos años...
¿Qué te gusta más escalar bloque en la naturaleza o las competiciones?
Sin duda, practicar búlder en la naturaleza me hace mucho más feliz y, de hecho, tiene más sentido para mí. Las competiciones son quizá más intensas en cuanto a emociones, pero menos duraderas y más superficiales que escalar en la naturaleza.
¿Quién ha sido tu mayor inspiración o figura en la que fijarte?
De pequeño era un gran admirador de Chris Sharma. Veía y leía todo lo que podía sobre él. ¡Era mi héroe!
Adam Ondra también ha sido siempre una inspiración, pero no de la misma manera. Adam es tan bueno en todo que parece que viene de otro planeta. Por eso me cuesta más identificarme con su forma de escalar.
Pero la verdad es que hay muchos otros escaladores que me han inspirado, pero no voy a enumerarlos a todos (risas).
¿Y ahora quién o qué te inspira o motiva para seguir escalando?
Yo diría que ahora mismo me fijo mucho en Jakob Shubert porque no deja de subir el listón. Se supera día a día. Es seis años mayor que yo y sigue en plena forma, y eso me motiva mucho para seguir entrenando y exigiéndome el máximo.
¿Cuáles son tus rutinas de entrenamiento habituales?
Entreno unos cinco días a la semana, ahora mismo donde más tiempo paso es con mi tabla de entrenamiento de escalada. Mi objetivo es siempre intentar mejorar a la par tanto mis capacidades físicas como técnicas. Por eso, cada vez más, escalo rutas que no se ajustan del todo a mi estilo y me planteo retos más difíciles. También hago un poco de entrenamiento básico, como campus board, pero no mucho la verdad.
¿Te dedicas exclusivamente a la escalada? ¿Crees que es posible?
La verdad es que ahora si podría dedicarme exclusivamente a la escalada, pero en realidad no lo estoy haciendo. Trabajo como entrenador personal a distancia y ayudo a otras personas a mejorar. Es algo que me aporta equilibrio y más estabilidad en mi vida. Creo que depender únicamente de la escalada no es del todo seguro y supone mucha presión. Así que tener otras cosas en la vida que me aporten estabilidad, además de la escalada, es algo muy importante para mi.
¿Practicas algún otro deporte? ¿Y alejado de la montaña?
No, soy exclusivamente escalador, aunque a veces me gusta practicar otros deportes. Me gusta mucho la bici, pero no suelo salir mucho con ella por falta de tiempo y por el riesgo a sufrir caídas y lesiones.
¿Cuáles son tus planes para lo que queda de año?
Me gustaría volver pronto a Noruega para escalar King Kang (9b+). Después, en diciembre, estaré en Margalef y Siurana probando algunas vías cortas de allí. Pero ya veremos... ¡Hay tanta roca buena que quiero escalar!