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El presidente de Easy Home: “La construcción industrializada puede ser la clave para volver a poblar nuestros pueblos”
Durante demasiado tiempo hemos hablado de la España vaciada como si fuera un problema inevitable.
Hablamos de pueblos que pierden habitantes, de colegios que cierran, de negocios que desaparecen, de jóvenes que se marchan y de territorios que, poco a poco, pierden vida.
Y, cuando llegan los incendios, volvemos a hablar de ellos.
Hablamos del monte.
Hablamos de prevención.
Hablamos de medios de extinción.
Hablamos de hidroaviones y helicópteros.
Pero quizá deberíamos hacernos una pregunta mucho más profunda:
¿Qué ocurre cuando un territorio deja de estar habitado?
Cuando un pueblo pierde población, no solo pierde vecinos.
Pierde actividad.
Pierde economía.
Pierde servicios.
Pierde capacidad de cuidar su entorno.
Pierde personas que trabajaban la tierra, cuidaban los montes, mantenían los caminos y daban vida a ese territorio.
Por eso, desde mi punto de vista, el gran reto de la España rural no es únicamente evitar que los pueblos desaparezcan.
El gran reto es volver a poblarlos.
Y para poblarlos necesitamos crear las condiciones necesarias para que las personas quieran y puedan vivir en ellos.
Necesitamos empleo.
Necesitamos servicios.
Necesitamos conectividad.
Necesitamos formación.
Pero, sobre todo, necesitamos una cosa fundamental: necesitamos vivienda.
Porque no podemos pedir a una familia que se traslade a un pueblo si no tiene dónde vivir.
No podemos pedir a un joven que emprenda en el mundo rural si no puede acceder a una vivienda digna.
No podemos hablar de repoblación si no somos capaces de ofrecer soluciones habitacionales rápidas, eficientes y económicamente accesibles.
Y es aquí donde creo que la construcción industrializada puede desempeñar un papel fundamental.
Desde mi responsabilidad como presidente de Easy Home, considero que tenemos la oportunidad de aportar una solución concreta a uno de los grandes desafíos que tiene nuestro país.
La construcción industrializada nos permite cambiar los tiempos.
Nos permite optimizar procesos.
Nos permite reducir desperdicios.
Nos permite mejorar la eficiencia energética.
Nos permite controlar mejor la calidad.
Y, sobre todo, nos permite responder con mucha mayor rapidez a una necesidad que no puede esperar.
La vivienda no puede ser el último elemento de una estrategia de repoblación.
Debe ser uno de los primeros.
Por eso, nuestra visión desde Easy Home es clara:
si queremos recuperar nuestros pueblos, tenemos que ser capaces de construir las viviendas que permitan que las personas vuelvan a vivir en ellos.
Pero no hablamos simplemente de colocar casas.
Hablamos de construir hogares.
Hablamos de crear comunidades.
Hablamos de recuperar pueblos.
Hablamos de devolver vida a territorios que hoy están perdiendo población.
Y ahí es donde la industrialización adquiere una dimensión que va mucho más allá de la construcción.
La industrialización puede convertirse en una herramienta de transformación territorial.
Podemos imaginar pueblos que hoy están prácticamente vacíos y que, mediante una estrategia coordinada entre administraciones públicas, empresas privadas, inversores y sociedad civil, vuelvan a tener familias.
Pueblos donde existan viviendas dignas y eficientes.
Pueblos donde puedan instalarse jóvenes.
Pueblos donde puedan vivir familias.
Pueblos donde se puedan desarrollar nuevos negocios.
Pueblos donde podamos formar profesionales.
Pueblos donde la tecnología y la innovación no sean patrimonio exclusivo de las grandes ciudades.
Porque la repoblación no consiste en llevar personas a un territorio.
Consiste en crear las condiciones para que esas personas puedan quedarse.
Y eso significa que la vivienda tiene que estar conectada con el empleo.
El empleo con la formación.
La formación con la actividad económica.
Y todo ello con un territorio sostenible y habitable.
Esta es la visión que nosotros defendemos.
Una visión en la que la construcción industrializada no sea simplemente una alternativa al modelo tradicional de construcción.
Queremos que sea una herramienta para afrontar algunos de los grandes retos de nuestra sociedad.
La emergencia habitacional.
La despoblación.
La falta de relevo generacional.
La pérdida de actividad económica en nuestros pueblos.
La necesidad de generar empleo cualificado.
La sostenibilidad.
Y también la prevención de los incendios.
Porque hay algo que debemos entender: un territorio habitado es un territorio cuidado.
Cuando conseguimos que las personas vuelvan a vivir en nuestros pueblos, también recuperamos agricultores, ganaderos, emprendedores, trabajadores forestales y familias que mantienen vivo el territorio.
Y cuando recuperamos la actividad humana responsable y sostenible, también recuperamos nuestra capacidad para cuidar nuestros montes.
Por eso creo que tenemos que dejar de pensar en la España rural como un problema.
Tenemos que empezar a verla como una oportunidad.
Una oportunidad para construir un nuevo modelo de desarrollo.
Un modelo donde podamos utilizar la innovación y la tecnología para hacer lo que durante décadas no hemos sido capaces de hacer: volver a dar futuro a nuestros pueblos.
Desde Easy Home estamos convencidos de que podemos aportar una parte de esa solución.
Pero también somos conscientes de que ninguna empresa puede resolver este problema por sí sola.
Ni Easy Home.
Ni ninguna otra empresa.
Ni siquiera una administración pública.
Esto requiere una alianza.
Una alianza entre las administraciones, el sector privado, los inversores, las universidades, los centros tecnológicos y la sociedad civil.
Necesitamos unir conocimiento, financiación, suelo, tecnología y voluntad política.
Y necesitamos hacerlo con una visión común.
Porque si conseguimos poner todos esos elementos en el mismo lugar, podemos hacer algo extraordinario: convertir pueblos vacíos en pueblos vivos.
Podemos convertir viviendas vacías o terrenos sin actividad en nuevas oportunidades.
Podemos atraer familias.
Podemos generar empleo.
Podemos formar a nuevos profesionales.
Podemos impulsar nuevas actividades económicas.
Podemos recuperar territorio.
Y podemos hacerlo desde la sostenibilidad y desde el respeto al entorno.
Mi visión como presidente de Easy Home es que nuestra responsabilidad no debe limitarse a fabricar o desarrollar soluciones constructivas.
Tenemos que preguntarnos qué hacemos con el conocimiento que hemos adquirido.
Qué hacemos con la tecnología.
Qué hacemos con la experiencia.
Y, sobre todo, qué hacemos para que todo ello tenga un impacto positivo en la sociedad.
Por eso quiero defender una idea muy sencilla: España no necesita únicamente construir más viviendas.
España necesita construir más oportunidades.
Y en muchos de nuestros pueblos, esas oportunidades empiezan por algo tan básico como tener un lugar digno donde vivir.
La vivienda es el principio.
Después viene la familia.
Después viene el empleo.
Después viene la actividad.
Después viene la comunidad.
Y, finalmente, vuelve a aparecer algo que creíamos perdido:
la vida.
Por eso, cuando hablamos de industrialización de la construcción, no deberíamos hablar únicamente de metros cuadrados, costes o plazos.
Deberíamos hablar de personas.
Deberíamos hablar de familias.
Deberíamos hablar de jóvenes que quieren quedarse.
Deberíamos hablar de personas que quieren volver.
Deberíamos hablar de quienes buscan una segunda oportunidad.
Y deberíamos hablar de pueblos que todavía están esperando que alguien vuelva a creer en ellos.
Yo creo en ellos.
Creo que nuestros pueblos tienen futuro.
Creo que podemos volver a poblarlos.
Creo que podemos hacerlo de una manera sostenible.
Y creo que la tecnología, la industrialización y la colaboración entre lo público y lo privado pueden ser algunas de las herramientas que nos permitan conseguirlo.
Desde Easy Home queremos formar parte de esa transformación.
No queremos ser únicamente una empresa que construye viviendas.
Queremos contribuir a construir el futuro de los territorios.
Porque, al final, el futuro de la España rural no se decide únicamente apagando los incendios.
Se decide mucho antes.
Se decide cuando conseguimos que una familia pueda instalarse en un pueblo.
Cuando un joven encuentra trabajo y decide quedarse.
Cuando una empresa decide invertir.
Cuando una administración facilita el suelo.
Cuando una escuela vuelve a abrir.
Cuando una vivienda vuelve a tener luz.
Y cuando un pueblo vuelve a escuchar las voces de sus vecinos.
Porque la mejor manera de proteger nuestros pueblos, nuestros montes y nuestro territorio es conseguir que vuelvan a estar llenos de vida.
Y para que haya vida, primero tenemos que ser capaces de ofrecer un hogar.
Ese es el reto.
Y también puede ser la oportunidad.
Construir viviendas para volver a construir pueblos.
Construir pueblos para volver a construir futuro.
Ese es el propósito que queremos defender desde Easy Home.
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