Así quiere cambiar Santa Cruz: una ciudad más conectada, verde y pensada para las personas
Santa Cruz de Tenerife ya no habla solo de futuro: empieza a dibujarlo con trazo firme. En un salón del Hotel Escuela lleno de voces diversas —administraciones, universidad, empresas y colectivos sociales— se escenificó algo más que una presentación técnica. El encuentro para conocer los resultados del Segundo Foro Ciudad, enmarcado dentro del Proyecto Ciudad Santa Cruz de Tenerife, un espacio participativo organizado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la Fundación Moeve y la colaboración de la Fundación Metrópoli; dejó sobre la mesa una idea clara: la capital tinerfeña quiere transformarse, y además sabe por dónde empezar.
El proyecto mejor valorado lo dice todo. El enlace Puerto-Ciudad, con una puntuación de 9,1, no es solo una intervención urbanística; es una declaración de intenciones. Reconectar Santa Cruz con su litoral supone abrir la ciudad al mar, generar nuevos espacios para la cultura, la economía y la vida cotidiana. Una especie de reencuentro con su identidad más profunda.
Muy cerca en prioridad aparece la ampliación del tranvía (8,8), una apuesta clara por una movilidad más limpia y eficiente. No se trata solo de añadir kilómetros de vía, sino de tejer mejor la ciudad, acercar barrios, conectar con el área metropolitana e incluso mirar hacia el aeropuerto. En otras palabras: facilitar que moverse deje de ser un problema para convertirse en una experiencia más fluida.
La sostenibilidad también se abre paso con fuerza. El Ecobulevar de la Costa (8,6) imagina una fachada marítima más verde, más amable y más vivible. A esto se suman los corredores ecológicos en los barrancos, que buscan coser la ciudad desde lo natural, reforzando su resiliencia frente al cambio climático. Aquí, el urbanismo deja de ser solo construcción para convertirse en equilibrio.
En paralelo, el Proyecto Metropolitano (8,4) amplía el foco. Santa Cruz no se entiende sola, sino como parte de un sistema más amplio que exige coordinación y visión conjunta. Bajo esa lógica, iniciativas como Tenerife Ecoisla apuntan hacia un desarrollo más armónico a escala insular.
Y en el terreno económico, el Distrito de Innovación de Buenos Aires (8) introduce una pieza clave: diversificar. La ciudad quiere atraer talento, generar oportunidades y posicionarse como un nodo tecnológico. No es solo crecer, es crecer con sentido.
Estos cinco proyectos han sido los mejor valorados, pero los catorce presentados han sido acogidos con entusiasmo obteniendo puntuaciones muy altas; tal y como se pudo ver en el acto del pasado jueves. Las hipótesis sobre las que se desarrollaron las propuestas se agrupan en torno a cinco ejes de importancia para la convivencia: la ordenación del territorio, movilidad y transporte, integración urbana y medio ambiente, economía e innovación y la regeneración del entorno urbano y patrimonial de Santa Cruz.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, resumió el momento como el resultado de un año de trabajo colectivo. Pero más allá del balance, lo relevante es el consenso: pocas veces proyectos tan distintos logran un respaldo tan amplio.
A su lado, el primer teniente de alcalde, Carlos Tarife, fue directo: esto no es un diagnóstico más, es una hoja de ruta. Una que obliga a tomar decisiones y asumir cambios profundos.
Por su parte, la directora de fundación Moeve, Teresa Mañueco, destacó la importancia de pensar la ciudad de manera colectiva; ya que es donde surgen oportunidades y soluciones adaptadas a todas las realidades para mejorar de verdad la vida de las personas. A su vez quiso agradecer a todos los agentes participantes en los Foros Ciudad su implicación, destacando que “la reflexión conjunta ha permitido transformar ideas en propuestas concretas de gran calidad”.
Una reflexión que comparte la Fundación Metropoli, cuyo portavoz, Alfonso Vergara llevó más allá apelando al compromiso de las instituciones, el tejido empresarial y la sociedad civil para que estas propuestas acaben impactando en la realidad.
Detrás de esta estrategia hay también una alianza poco habitual pero cada vez más necesaria. La Fundación Moeve ha aportado la mirada social y sostenible, mientras que la Fundación Metrópoli ha puesto el método y el análisis técnico. Dos piezas que han permitido transformar ideas en propuestas concretas.
Desde su puesta en marcha, el Proyecto Ciudad Santa Cruz de Tenerife ha avanzado en varias fases; que han ido desde el diagnóstico inicial en el primer Foro celebrado en marzo de 2025 hasta la formulación de propuestas; haciendo en el segundo Foro, algo tan importante como necesario: ponerlas en orden según la importancia real para hacer de Tenerife en general y de Santa Cruz en particular lugares más habitables, eficientes y sostenibles.
En este marco, los resultados ahora presentados recogen la valoración y priorización de 14 hipótesis de proyectos estructurantes abordadas en el Segundo Foro Ciudad, celebrado en octubre de 2025. Las conclusiones muestran un amplio respaldo a las líneas estratégicas planteadas, así como un elevado grado de coincidencia entre los distintos perfiles participantes, más de 90, lo que consolida una base sólida para orientar la posible continuación del proyecto.
Lo que deja este foro no es solo una lista de proyectos priorizados. Es, sobre todo, una sensación compartida: Santa Cruz ha pasado de imaginar su futuro a empezar a organizarlo. Y en ese tránsito, la ciudad se juega algo más que su desarrollo urbano: se juega el tipo de lugar que quiere ser en los próximos años.
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