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Un estudio advierte de las especies de pescado con mayor impacto de la ciguatera en Canarias

Muestras de pescado para su análisis.

Europa Press

11 de enero de 2026 18:17 h

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Investigadores del Instituto de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) han participado recientemente en un estudio que, liderado por el Servicio de Epidemiología y Prevención de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, examina la incidencia de la ciguatera en las Islas entre 2008 y 2025, periodo en el que se registraron hasta 28 brotes, prácticamente uno por año.

Asimismo, para este trabajo, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) ha aportado la capacidad del IUSA para analizar la ciguatoxina, que es la causante de la enfermedad. La ciguatera es la intoxicación alimentaria no bacteriana más común relacionada con el consumo de pescado, que ocasiona problemas gastrointestinales, cardiovasculares y neurológicos.

Las ciguatoxinas son producidas por un tipo de microalgas acumuladas en peces y mariscos de aguas tropicales que se alimentan de estas algas, y que se acumulan a través de la cadena alimentaria donde los peces más pequeños son comidos por otros más grandes.

De este modo, y aunque los peces de menor tamaño también pueden alcanzar niveles de ciguatoxinas suficientes para causar intoxicación, son los más grandes los que tienen más probabilidad de causar estos brotes.

El IUSA es, desde 2012, laboratorio de referencia regional para el control de la ciguatera en Canarias, ya que mantiene un “continuo análisis” de muestras para impedir que ejemplares contaminados pasen a los mercados y la cadena alimentaria.

Análisis en detalle

Según los análisis realizados por el IUSA, las especies que más frecuentemente ocasionan esta intoxicación son el medregal (Seriola spp.) y el mero (Epinephelus spp.); sin embargo, uno de los brotes más recientes fue producido por el consumo de una bicuda (Sphyraena viridensis) de 2 kilogramos adquirida en un supermercado de Fuerteventura.

La bicuda es una especie que no está incluida en el programa de control de ciguatoxinas, y, de hecho, según advierten los investigadores, el estudio pone de manifiesto otros tres brotes producidos por especies que no están en este programa.

Por todo ello, aseguran, este trabajo visibiliza la necesidad de continuar revisando el programa de control de ciguatoxinas en productos pesqueros, así como de reforzar la formación de los médicos de Urgencias en el reconocimiento y diagnóstico de la enfermedad.

Los resultados de este estudio han sido dados a conocer en la revista Journal of Environmental Science and Health, y llevan la firma, por parte de la ULPGC, de María José Ramos Sosa, Andres Sanchez Henao y Fernando Real Valcárcel.

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