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The Guardian en español

Las contradicciones y afirmaciones sin pruebas de EEUU para justificar su ataque contra Irán

El presidente de EEUU, Donald Trump, este viernes en la Casa Blanca

Andrew Roth

Washington —

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Los argumentos empleadas en las últimas semanas por Donald Trump para justificar su ataque contra Irán —que puede llegar a ser la mayor intervención estadounidense desde la guerra de Irak— están plagados de contradicciones. Tanto, que sus principales asesores se han visto obligados a reconstruir sus argumentos en un intento de justificar la intervención y respaldar a su jefe.

En su discurso sobre el estado de la Unión de esta semana, Trump afirmó que Irán representaba una amenaza directa para EEUU y que el país estaba “trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán los Estados Unidos de América”. Pero esa afirmación no ha sido respaldada con pruebas por la Casa Blanca ni por el Pentágono, y los informes de inteligencia estadounidenses del año pasado indican que Irán tardaría 10 años en desarrollar un misil balístico intercontinental con capacidad para alcanzar Estados Unidos.

Un análisis público de la agencia de inteligencia de defensa estadounidense realizado en 2025 afirma que Irán solo podría utilizar sus vehículos de lanzamiento espacial para “desarrollar un misil balístico intercontinental militarmente viable para 2035 si Teherán decidiera desarrollar esa capacidad”. Pero esa amenaza para el territorio estadounidense, tal y como se expone en el documento, palidece en comparación con las que ya representan, por ejemplo, Rusia y China, así como otros Estados hostiles como Corea del Norte.

Una evaluación anual independiente de las amenazas realizada por la comunidad de inteligencia estadounidense y publicada por la oficina del director de inteligencia nacional en marzo del año pasado no abordó en absoluto ninguna amenaza militar directa de Irán al territorio estadounidense por su programa de misiles balísticos.

Para intentar salvar esas contradicciones, el secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Marco Rubio, trató de cuadrar el círculo matizando las declaraciones de Trump sin contradecir directamente al presidente.

“Los iraníes están tratando de conseguir misiles balísticos intercontinentales”, dijo Rubio, que añadió que no quería especular sobre cuánto tiempo les llevaría. “Por ejemplo, les hemos visto intentar lanzar satélites al espacio. Les hemos visto aumentar el alcance de los misiles que tienen ahora, y está claro que van por el camino de poder desarrollar algún día armas que puedan alcanzar el territorio continental de Estados Unidos”.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní calificó de “grandes mentiras” las declaraciones de Trump sobre los misiles balísticos de Irán y su programa nuclear, que en medio de la escalada verbal de EEUU ha parecido repentinamente revitalizado.

Un programa nuclear “destruido” que acaba de resucitar

Entre esa escalada de declaraciones sobre el programa nuclear se encuentra la afirmación del enviado para Oriente Medio Steve Witkoff, promotor inmobiliario y amigo personal de Trump, de que Irán estaba “probablemente a una semana de tener material para fabricar bombas de grado industrial”. Lo dijo durante una entrevista en el programa que presenta la nuera de Trump, Lara Trump. La afirmación se producía menos de un año después de que el propio Trump afirmara haber “destruido” el programa nuclear iraní durante los bombardeos con aviones B-2 lanzados por Estados Unidos el pasado verano.

El giro ha obligado a la Casa Blanca a hacer equilibrios para hacer compatible presumir de su éxito a la hora de frustrar las ambiciones nucleares de Irán y, al mismo tiempo, defender un ataque para acabar con la supuesta amenaza que ese mismo programa supone. “La Operación Martillo de Medianoche fue una misión abrumadoramente exitosa que, de hecho, destruyó las instalaciones nucleares de Irán”, dijo Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca. “Sin embargo, esto no significa que Irán no vaya a volver a intentar establecer un programa nuclear que pueda amenazar directamente a Estados Unidos y a nuestros aliados en el extranjero; eso es lo que el presidente quiere garantizar que nunca vuelva a suceder”.

El arsenal de misiles de Irán, el mayor de la región según estimaciones de la inteligencia estadounidense, amenaza tanto a Israel como a varias bases estadounidenses en la región, incluida la base aérea de Al Udeid en Qatar. Durante la guerra de 12 días del pasado verano, Irán lanzó más de 550 misiles balísticos y 1000 drones de ataque de un solo uso, poniendo a prueba las defensas antimisiles tanto de Israel como de Estados Unidos. Se dice que unos 43 penetraron los sistemas de defensa y alcanzaron sus objetivos.

En caso de un conflicto total, Irán podría aumentar drásticamente ese número y aprovechar la escasez de misiles antiaéreos estadounidenses para alcanzar objetivos en Israel, así como bases militares estadounidenses en toda la región. De hecho, esos ataques ya han comenzado este sábado. El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, ha dicho a Trump que una nueva guerra con Irán podría agotar aún más las reservas estadounidenses de misiles interceptores que podrían ser necesarios para contrarrestar otras amenazas futuras, incluidas las de China.

Las reservas totales de misiles iraníes son objeto de debate. Funcionarios israelíes estimaron recientemente que Irán tenía 1500 misiles balísticos y 200 lanzadores después de la guerra con Israel, pero es probable que esa cifra haya aumentado, ya que Irán ha tratado de reponer sus reservas.

Los dirigentes iraníes consideraban hasta ahora que esas armas eran uno de los pocos factores que podían impedir un ataque masivo estadounidense o israelí. “Irán considera que sus misiles balísticos son una baza clave y esencial para la disuasión, lo que implica la necesidad de preservar la fuerza para futuros enfrentamientos”, escribió Benjamin Jensen, director del Futures Lab y miembro senior del Departamento de Defensa y Seguridad del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales. Pese a ello, el ataque a gran escala ha llegado este sábado. Y ahora queda ver hasta dónde alcanzará.

Esta información ha sido actualizada por la redacción de elDiario.es

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