Elirerto Galván, el mejor jugador de la historia del baloncesto palmero

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Elirerto Galván Escanaverino.

Elirerto Galván Escanaverino (Santa Cruz de La Palma, 1921-2018) fue, probablemente, el mejor jugador que ha dado el baloncesto palmero. Su nombre quedó unido al Canarias de Madrid, finalista del Campeonato de España en 1947, pero su trayectoria no se explica sin el Arsenal, el equipo al que regresaba cada verano y en el que continuó jugando cuando volvió a ejercer la medicina en la isla. Fue, además, un destacado tenista y un reputado pediatra. A don Elirerto —se me sigue haciendo difícil quitarle el «don»— le correspondió vivir casi desde el comienzo la historia de nuestro baloncesto.

Nacido el 10 de diciembre de 1921, empezó a jugar con apenas doce años en el desaparecido huerto de don Armando Yanes, donde se dieron los primeros pasos del basket-ball insular en 1933. Después destacó en los equipos del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Cruz de La Palma. Durante la temporada 1938-1939, mientras cursaba el último año de bachillerato, participó en el torneo organizado por la Sección de Deportes del Sindicato Español Universitario en el Parque de Recreo. Su equipo, el de Séptimo, no ganó la competición, pero él ya sobresalía entre los jugadores de su generación.

Canarias de Madrid, 1946.

Primero pasó al S. E. U. de La Palma, que se enfrentó en varias ocasiones al de La Laguna durante los primeros meses de 1939. Más tarde, junto con Lope Martín Lorenzo, integró la selección provincial de las organizaciones juveniles de Falange que disputó en Madrid los Juegos Nacionales de octubre de aquel año. El conjunto canario llegó a la final y fue subcampeón ante Barcelona. Eran las estructuras deportivas de la época, todavía marcada por la Guerra Civil, y el muchacho palmero acababa de cumplir diecisiete años.

En diciembre de 1939 publicó en Diario de Avisos un artículo sobre las ventajas de practicar baloncesto. Ya estudiaba en La Laguna: comenzó Magisterio y simultaneó después esos estudios con Ciencias Químicas, pensando en su futura carrera de Medicina, que entonces no podía cursar en Canarias. Años más tarde se trasladó a Madrid. Allí estudió Medicina mientras trabajaba en el Servicio de Reaseguro de Accidentes de Tráfico del Ministerio de Trabajo, plaza obtenida por oposición con la que ayudó a costear su formación. Aquella vida de estudiante y trabajador no le impidió seguir jugando.

En torno a 1943, varios jóvenes isleños residentes en la capital formaron el equipo que acabaría siendo conocido como Canarias de Madrid. Entre sus promotores estaban Elirerto Galván, Ramón Ramos, Mariano Rodríguez Vega, Sergio Pérez Escanaverino, Manolo Perera y el tinerfeño Eugenio Machado. Encontraron para presidirlo a otro palmero, el arquitecto Pelayo López y Martín-Romero. No debe confundirse aquel conjunto de estudiantes con el CB Canarias fundado en La Laguna en 1939.

Arsenal, 1953.

El equipo comenzó en la tercera categoría de la Federación Centro durante la temporada 1943-1944, bajo el nombre de Zona Primera, y se proclamó campeón. En la siguiente, ya como Standard Eléctrica, obtuvo otro ascenso. Desde 1945 compitió con el nombre de Canarias entre los mejores conjuntos madrileños. Jugaban en la pista de tierra del distrito de Barceló, donde había que apartar la arena para evitar resbalones, y se medían con clubes de la entidad del Real Madrid, el América, el Canoe o el Liceo Francés.

Su gran temporada fue la de 1946-1947. El Canarias terminó tercero en la competición nacional que se ha dado en llamar la «Liga Fantasma» y alcanzó la final del Campeonato de España, entonces Copa del Generalísimo. Eliminó al Liceo Francés en cuartos y al Montgat en una semifinal accidentada, cuya resolución llegó a discutir la Federación. El 13 de julio de 1947 se enfrentó en la cancha del Club Natación Helios de Zaragoza a un Barcelona que reunía a algunas de las grandes figuras del momento.

Ganaron los catalanes por 39-25, aunque al descanso la diferencia era de un solo punto. La lesión temprana de Eugenio Machado debilitó al equipo dirigido por Jacinto Ardevínez. Elirerto anotó diez puntos, más que ningún compañero, y fue señalado, junto con Machado, entre los mejores jugadores canarios. Aquel subcampeonato constituye uno de los episodios más notables de la primera historia del baloncesto isleño. ElCanarias volvió a disputar la fase final del campeonato en 1949, antes de desaparecer a medida que sus integrantes terminaban los estudios y regresaban a las islas.

Arsenal, 1944.

Galván también fue elegido para integrar una selección de la Federación Centro que debía enfrentarse a Cataluña en febrero de 1947, aunque finalmente no pudo jugar. Su prestigio, sin embargo, no se redujo a lo conseguido en Madrid. Cada verano, él y otros compañeros palmeros del Canarias volvían a vestir la camiseta del Arsenal. En agosto de 1944, por ejemplo, el equipo insular derrotó por 32-27 a Educación y Descanso, campeón de Tenerife: Mariano Rodríguez anotó doce puntos y Elirerto, ocho.

Cuando terminó Medicina y regresó a La Palma, Elirerto siguió siendo la referencia del Arsenal. En los años cuarenta había compartido equipo con sus hermanos Raúl y Chano, su primo Sergio y otros compañeros del conjunto madrileño. En los cincuenta continuó compitiendo, ya con nuevos jugadores, contra el Frente de Juventudes y ante equipos tinerfeños. La fotografía de una formación de 1953 lo muestra junto a Carlos Mendoza, Javier Cobiella, Manolo Jaubert, Tomás Álvarez, Antonio Fernández, Filiberto González Sosa, Paco Cabrera Yanes y Álvaro Lugo; Pedro Perera figura en ella como presidente.

En agosto de aquel año visitó La Palma el recién creado equipo de baloncesto del Real Club Náutico de Tenerife, donde jugaba su antiguo compañero Eugenio Machado. Disputó cuatro encuentros: ganó a un combinado local y una vez al Arsenal, pero perdió ante el Frente de Juventudes y en su segundo enfrentamiento con los arsenalistas, que se impusieron por 44-41. Elirerto seguía jugando partidos capaces de congregar a la afición insular mucho después de haber brillado en Madrid.

Tampoco se apartó del baloncesto cuando dejó de competir. Durante los años sesenta asumió por un tiempo la Delegación Insular de la Federación Tinerfeña, en una etapa en que resultaba difícil encontrar quien se hiciera cargo de ella. Junto con Manuel Rodríguez Calderón, delegado de Juventudes, contribuyó al impulso de las competiciones y de la promoción deportiva palmera. Su presencia se recuerda también en el desarrollo del baloncesto femenino de aquellos años. Y aún habría que hablar de su tenis: en 1976 fue subcampeón de España de dobles veteranos.

Canarias de Madrid, 1945.

En noviembre de 2009, la Federación Insular homenajeó en Los Llanos de Aridane a los jugadores palmeros del Canarias de Madrid. De aquellos pioneros, Elirerto era el único que seguía con vida. Asistió acompañado de su familia a un reconocimiento justo, aunque el acto reunió a muy poco público para cuanto representaba aquel equipo en la historia de nuestro deporte.

Elirerto Galván falleció el 1 de septiembre de 2018. Quedan sus fotografías, los resultados de partidos que todavía podemos reconstruir y, sobre todo, la memoria de quienes lo conocieron. Queda una trayectoria que enlazó las primeras canastas de La Palma con una final del Campeonato de España y que, después de aquella gesta, siguió al servicio del baloncesto de su isla.

Falta, sin embargo, el reconocimiento público que esté verdaderamente a la altura de su figura. El mejor jugador de la historia del baloncesto palmero, uno de los primeros canarios que alcanzaron la élite nacional y un dirigente decisivo para la continuidad de este deporte en La Palma merece algo más que un homenaje ocasional: merece que su nombre quede unido de forma permanente a una instalación, una competición o una iniciativa deportiva insular. La Palma continúa debiéndole ese tributo a don ElirertoGalván.

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