La ciudadanía de La Palma se moviliza contra la crisis de vivienda: “La vivienda nos cuesta la vida”
Bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida” y con el objetivo de reclamar medidas urgentes para garantizar el acceso a una vivienda digna y frenar la escalada de los precios del alquiler, tendrá lugar una manifestación el próximo viernes, 26 de junio, a las 18:00 horas, en Los Llanos de Aridane. La movilización, convocada por ciudadanía y colectivos de la isla, se suma a las ya anunciadas en Tenerife y Gran Canaria durante este mes, en unas jornadas de protesta por el derecho a la vivienda, informa los convocantes.
“Los datos reflejan una emergencia habitacional, en el caso de La Palma, agravada por la crisis volcánica. En el último año, los precios de compra y alquiler en la isla no han dejado de escalar, y en zonas tensionadas se destina hasta un 52% de los ingresos a pagar la vivienda. Paralelamente, la radiografía del mercado inmobiliario canario evidencia un problema estructural: una parte importante de las compras de vivienda en las islas corresponde a no residentes y hasta un 60% a compras sin hipoteca (”a tocateja“), lo que indica la entrada de capital foráneo, fondos de inversión o personas con alto poder adquisitivo que acaparan vivienda y expulsan a la población local o con menos recursos. A ello se suma el imparable crecimiento de la vivienda vacacional, que reduce aún más la oferta residencial”, señalan.
Un problema que afecta a toda la sociedad
Quienes convocan la protesta subrayan que la crisis de vivienda no afecta únicamente a quienes están buscando alquiler o no tienen casa en propiedad. “La vivienda se ha convertido en un problema que condiciona el futuro de toda la isla”, señalan.
“La falta de vivienda dificulta cubrir plazas en servicios esenciales como la sanidad o la educación cuando profesionales que quieren venir a trabajar a La Palma no encuentran dónde vivir. También expulsa a población joven que no puede emanciparse, contribuye al envejecimiento demográfico, agrava la pobreza infantil y reduce la capacidad de consumo de las familias”.
Las personas convocantes recuerdan además que el impacto económico de la crisis va mucho más allá del mercado inmobiliario. “Cuando una parte cada vez mayor del salario se destina a pagar una vivienda, queda menos dinero para consumir en los comercios locales, emprender una actividad económica o desarrollar una vida con estabilidad. La crisis de vivienda no es un problema individual: es un problema social, económico y demográfico que afecta al conjunto de la sociedad palmera”.
Frente a la emergencia, un parque público anecdótico
Los datos comparados son demoledores: en La Palma y en Canarias, la vivienda pública apenas supone el 2,5% del total del parque residencial, muy lejos de países como Países Bajos (34%) o Austria (24%).
A ello se une que un 25 % de las viviendas de la isla se encuentran vacías, sin que las administraciones hayan impulsado una estrategia efectiva para movilizar este parque. Ni siquiera se ha realizado un inventario o estudio público que permita conocer cuántas de esas viviendas vacías podrían incorporarse realmente al mercado del alquiler, cuántas requieren rehabilitación o cuáles permanecen desocupadas por motivos administrativos, hereditarios o de otra índole.
Quienes convocan la protesta critican que ni el Gobierno de Canarias, ni Cabildo ni ayuntamientos están aplicando las herramientas que permitirían intervenir sobre el problema. “No se moviliza la vivienda vacía, no se aplican las medidas legales existentes para contener los precios, como la declaración de zonas tensionadas, y el parque público es totalmente insuficiente para responder a la emergencia habitacional que vivimos”, denuncian.
El miedo y la salud, otras víctimas invisibles
La organización incide también en el coste psicológico de la crisis. “La crisis de vivienda genera problemas de salud. Y tiene impacto incluso sobre quienes no están buscando casa pero viven de alquiler. El miedo a que te echen para poner la vivienda en vacacional o te apliquen una subida abusiva genera ansiedad, problemas de sueño e incluso provoca que muchas personas eviten ejercer sus derechos como inquilinas, como sustituir un electrodoméstico roto por si no te renuevan. Así no se puede vivir”, señalan.
“Saldremos a la calle para pedir medidas urgentes”
La manifestación del próximo 26 de junio busca poner de manifiesto que la crisis de vivienda ha dejado de ser un problema que afecte únicamente a determinados colectivos para convertirse en una cuestión central para el conjunto de la sociedad palmera.
La convocatoria está abierta a toda la ciudadanía, colectivos sociales, sindicatos y asociaciones vecinales que quieran sumarse a esta movilización. Bajo el lema “La vivienda nos cuesta la vida” las personas convocantes hacen un llamamiento a llenar las calles de Los Llanos de Aridane para exigir medidas urgentes que permitan bajar los alquileres, ampliar el parque público de vivienda y garantizar el derecho a vivir en La Palma.
“Si no se toman medidas, los precios seguirán subiendo y la emergencia seguirá agravándose. Saldremos a la calle para exigir soluciones, porque la vivienda es un derecho básico, no puede ser un negocio ilimitado”, concluyen.
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