Canarias mejoró en 2022 sus datos de personas en riesgo de pobreza o exclusión, con la cifra más baja desde 2014
Uno de cada tres ciudadanos de Canarias vive en una situación de riesgo de pobreza o exclusión social, lo que supone el 36,6% del total, según datos del año 2022. Esta cifra, aunque es el segundo peor dato del país, tras el de Extremadura, supone una mejoría de los indicadores arrastrados por el Archipiélago desde más de una década y, de hecho, es la cifra más baja desde 2014.
La pobreza severa cayó el año pasado en 3,7 puntos porcentuales en las Islas hasta situarse en 286.423 personas, un 13,2% de la población, lo que supone 79.288 personas menos, mientras que la población en riesgo de pobreza se incrementó un 1,1 puntos y se situó en 641.296 personas, 24.624 más que el año anterior, con una tasa del 29,4%, según recoge el informe Estado de la pobreza en las Comunidades Autónomas elaborado por la Red Europea Contra la Pobreza (EAPN-ES, por sus siglas en inglés) y hecho público este lunes.
En comparación con 2008 la pobreza severa ha crecido en 60.327, 1,8 puntos porcentuales más y en el caso de riesgo de pobreza ha caído en 1,3 puntos, si bien crece en más de 29.000 personas.
Pese a que su tasa AROPE cae en 1,7 puntos respecto a 2021, Canarias es la segunda comunidad autónoma con mayor proporción de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, concretamente más de un tercio de su población (36,3%).
“El incremento de la acción correctora del Estado apreciado en 2021 se reproduce, aunque con menor calado, durante 2022. Así, la continuidad de algunas de las medidas contempladas en el escudo social puesto en marcha durante pandemia sigue teniendo un efecto de contención de la pobreza, lo cual pone en valor la relevancia del papel jugado por las administraciones públicas”, advierte.
Pero, aunque descendieron en las islas la tasa de privación material y social severa (-3,8 puntos) y la proporción de personas en hogares con baja intensidad laboral (-6,6 puntos), Canarias sigue registrando los peores datos para ambos indicadores, añade la EAPN.
Desde 2015 unas 2.000 personas han dejado de estar en situación de riesgo de pobreza y exclusión social en términos AROPE, lo que mantiene a Canarias lejos de los objetivos comprometidos en la Agenda 2030, para los que tendría que albergar unas 190.000 personas menos sometidas a esa situación, detalla la Red Europea.
Los datos de pobreza y exclusión social en Canarias en los años 2022 y 2021 son, pese a la pandemia, al volcán y la crisis inflacionista generada por la guerra en Ucrania, inferiores a los alcanzados en 2017 (44,6% de la población, el dato más alto del país en ese momento), cuando el archipiélago venía de cosechar cifras récord en llegadas de turistas en los años precedentes.
Valencia, la comunidad donde más cae el dato de pobreza
La Comunidad Valenciana es la que más ha reducido el número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social en el último año, según el informe “El Estado de la Pobreza en las CCAA 2023”, de la EAPN, que agrupa a entidades sociales que trabajan en la UE.
Este lunes ha presentado su informe en Madrid, en un acto protagonizado por Carlos Susías, presidente de EAPN España y EAPN Europa, y Juan Carlos Llano, responsable de Investigación de EAPN España.
Este segundo analista ha señalado cómo la Comunidad Valenciana, que está casi en la media del país en Tasa AROPE (personas en riesgo de pobreza y exclusión social), “es la que más ha mejorado, lo ha hecho en 3 puntos en el último ejercicio, lo cual es mucho”.
Además, ha citado a Cantabria, Cataluña y Murcia como autonomías que también han mejorado, en un contexto general de disminución de las tasas de pobreza, que alcanza a 12,3 millones de personas, aunque de manera desigual.
Así, la reducción de la tasa en términos totales en la Comunidad Valenciana es de 3,1 puntos porcentuales, lo que equivale a un 10,3% menos en personas en esta situación respecto al ejercicio anterior; mientras que en Cantabria son un 8,9 % menos; en Murcia son un 8,3 % menos; y en Cataluña un 8,3 % menos, dice el informe.
La Tasa Arope, un indicador propuesto por la Unión Europea, tiene en cuenta el porcentaje de personas que residen en hogares con carencia material y social severa; el porcentaje de población en riesgo de pobreza; y el porcentaje de personas en situación de baja intensidad en el empleo.
“Por otra parte, Navarra, País Vasco y La Rioja, que son regiones que, normalmente, ocupan los mejores lugares en la escala nacional, registraron solo mínimas mejoras”, dice también el informe.
Esta diferencia en el progreso se explica en que es más posible actuar contra la pobreza cuando es elevada, ha explicado Llano.
Y eso encaja a su vez con una situación estructural que señala también el informe: la diferencia en materia de pobreza entre el norte y el sur de España, que califica de estructural.
División norte-sur
“Es evidente la división de España en dos mitades con muy diferentes realidades”, dice el informe, que señala cómo esa desigualdad norte-sur, que “se agudizó notablemente durante los años de la crisis”, no ha variado a pesar de la recuperación macroeconómica posterior.
“Las comunidades que se encuentran de Madrid al norte conservan bajas tasas de pobreza y/o exclusión social –entre 0,8 y 11,5 puntos porcentuales por debajo de la media nacional- y perfectamente compatibles con las tasas medias europeas y las de algunos de los países europeos más avanzados”, señala.
“Aquellas situadas al sur, al contrario que las primeras, mantienen tasas extraordinariamente elevadas -entre 1,5 y 10,9 puntos porcentuales por encima de la media nacional”.
“Además, dentro de cada mitad, puede notarse cierta gradación creciente en sentido Este-Oeste, de manera que aquellas comunidades situadas en el llamado Eje de desarrollo mediterráneo registran tasas AROPE más bajas que aquellas situadas más al Oeste”, continúa.
Las diferencias entre regiones, en cuanto al porcentaje de personas en riesgo de pobreza, son evidentes y pueden llegar a suponer más de 20 puntos porcentuales, según el año, la región y el indicador que se considere, explica.
La recuperación tras la pandemia ha sido mucho más rápida que la registrada tras la caída financiera del 2007, sobre todo por los fondos europeos, ha señalado Susías.
Ambos analistas han destacado cómo el papel del Estado en la lucha contra la pobreza es muy importante, en términos de ayudas que se suman a los gastos de las autonomías, a las cuales se suman las pensiones.
Los datos del informe proceden de la Encuesta de Condiciones de Vida, una estadística común a todos los países de la UE y cuyo resultado divulgó el Instituto Nacional de Estadística el pasado mes de abril.
Así, el informe remacha datos conocidos, como que el año pasado el porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en el conjunto de España cayó hasta el 26% frente al 27,8% de 2021, es decir, casi dos puntos menos.
O que, en el ránking de autonomías, Extremadura es la peor situada en este baremo, mientras que los territorios que la siguen en tasa de riesgo de pobreza son Canarias y, después, Andalucía.
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