La Fundación Juana Reyes pide que la nueva ley de RTVC incluya la salud mental y la promoción de la salud
La Fundación Juana Reyes ha solicitado este lunes que la salud mental y la promoción de la salud se incorporen de forma explícita en el articulado de la nueva ley canaria de ordenación del servicio público de comunicación audiovisual, junto a valores ya consolidados como la igualdad de género o la discapacidad.
La entidad destaca que el texto actual del proyecto “ya protege con acierto” principios como la dignidad humana, el pluralismo, la igualdad de género y la imagen inclusiva de las personas con discapacidad, pero entiende que la salud mental debe recibir el mismo estatus jurídico y ético.
La presidenta de la Fundación, Isabel Aguilar, ha subrayado que “no se trata sólo de añadir palabras a una ley, sino de reconocer que la salud mental es hoy un pilar de la dignidad humana”.
Así, apunta, “si nuestra televisión pública ya protege la imagen de las mujeres o de las personas con discapacidad, es de justicia que también sea un espacio seguro y pedagógico para el bienestar emocional de todos los canarios y canarias”.
La fundación destaca también que los medios públicos canarios tienen una capacidad transformadora “única” e incorporar la promoción de la salud en la ley permitiría que la programación actúe como un “motor de bienestar, ayudando a eliminar estigmas y ofreciendo una visión rigurosa que fortalezca el equilibrio físico y emocional de la ciudadanía”.
En este sentido, Aguilar recalcaba que los medios de comunicación son el “espejo” donde se mira la sociedad.
“Incluir la salud mental en los principios de la programación es una decisión valiente y necesaria que ayudará a romper estigmas y a construir una sociedad más informada, empática y saludable”, expone.
Aguilar insiste en que la importancia que la sociedad canaria otorga hoy a la salud mental “debe reflejarse de forma transversal” en todas las leyes, no solo en las estrictamente sanitarias.
“Tanto el Ejecutivo canario y el legislador canario no pueden olvidar que las leyes emanan de la voluntad popular y, por tanto, deben ser un fiel reflejo de la misma y han de guardar coherencia transversal, garantizando que el servicio público de comunicación sea un aliado activo en el cuidado integral de la población”, concluye.
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