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Lanzarote llama a la puerta del nivel 1 mientras Fuerteventura hace méritos para subir al 2

Casos activos en Canarias este miércoles (de blanco-menos casos- a vino tinto -más casos-)

Fuerteventura y Lanzarote intercambian sus papeles una vez más. La primera, en nivel 1 de alerta sanitaria desde abril, ha visto cómo en los últimos días han empeorado de forma significativa sus indicadores epidemiológicos; mientras que la otra, con restricciones del nivel 2, ha logrado por fin dominar su curva de contagios y su tendencia sigue a la baja.

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Estas islas orientales están representando desde hace meses las dos caras de una misma moneda: fue en febrero cuando sus curvas de contagios dejaron de avanzar en paralelo, describiendo desde entonces una especie de subibaja: cuando Fuerteventura registra sus mejores datos, Lanzarote empeora su incidencia, y viceversa, como se puede comprobar en el gráfico siguiente. Una situación que se replica en las últimas semanas y que vaticina un intercambio en los niveles de alerta tras el Consejo de Gobierno de este jueves.

Fuerteventura no empezó el año con buen pie y el repunte de los contagios en marzo llegó a hacer que su capital, Puerto del Rosario, protagonizara la mayor subida de contagios de todo el país, superando los 300 casos por cada 100.000 residentes en su incidencia acumulada (IA) a 14 días. Este puesto lo ocupó desde la pasada semana otra localidad canaria, Santa Cruz de Tenerife, un liderato que mantiene con holgura una semana más. En cualquier caso, después de la tormenta, que duró hasta abril, vino la calma, aunque no quiso quedarse durante demasiado tiempo. Desde mediados de mayo, la isla majorera se ha ido alejando poco a poco de los buenos datos en su incidencia, que llegó a anotar 18 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días antes del repunte, y comenzó a subir escalón a escalón hasta alcanzar este sábado una IA a dos semanas de 121,9 casos por cada 100.000 personas, según los datos epidemiológicos de este miércoles publicados por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, un número parecido al que registraba en abril, cuando todavía estaba en nivel 2.

Según el último informe epidemiológico, la isla presenta sus dos incidencias, tanto a 14 como a 7 días, en riesgo medio con una clara tendencia al alza. Sin embargo, la ocupación de los hospitales no se han hecho eco de este repunte, por el momento, con 0 pacientes afectados por el coronavirus de forma grave o ingresados en planta.

Este último dato es lo único en lo que se asemejan Fuerteventura y Lanzarote, cuyos hospitales también sienten un alivio de pacientes COVID. No obstante, Lanzarote ha protagonizado en junio una disminución importante de los contagios. Si decíamos que la isla vecina comenzó el año con mal pie, lo cierto es que Lanzarote lo comenzó mucho peor. El Ejecutivo se vio obligado en enero a elevar a la isla al máximo nivel de alerta sanitaria, el 4, debido al exponencial aumento de los contagios. Por ese entonces, su IA a 14 días estuvo a punto de alcanzar los 800 casos por cada 100.000 habitantes. Por otro lado, los repuntes de la isla siempre han sido puntuales y nunca se han alargado demasiado en el tiempo. Este también es el caso de la última escalada de los contagios, en mayo, mes en el que el mismo parámetro anteriormente nombrado llegó a los 197 casos por la misma escala poblacional. Sin embargo, aún sin terminar el mes, Lanzarote ya se fue recuperando lentamente de esta subida y sus datos se fueron acercando a los del resto de islas hasta alcanzar una IA a 14 días de 50,7 casos por cada 100.000 residentes, una cifra que la deja a un paso de bajar a riesgo bajo.

Niveles de alerta en Tenerife y Gran Canaria

El Consejo de Gobierno de este jueves será de vital trascendencia para las islas que, llegado el verano, han visto crecer exponencialmente su número de contagios, especialmente concentrados en Tenerife, que sigue con una tendencia al alza desde principios de junio. En esta reunión de control, se volverá a revisar la situación de cada isla, intentando prevenir antes que lamentar, con la voluntad de replantearse los niveles de alerta en las islas y otras medidas para frenar el avance del coronavirus.

Atendiendo al último informe epidemiológico, todo parece indicar que, de haber cambios en las restricciones, estos afectarían a Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote, la única que podría ver relajadas sus medidas. En el resto de islas, todo marchará como hasta ahora. Así las cosas, El Hierro, La Gomera, Gran Canaria y La Palma siguen presentando indicadores de nivel 1. No obstante, los datos expuestos por Sanidad son meramente informativos y para tomar la decisión también se valoran otros aspectos.

Cabe señalar que la isla redonda ha pintado de naranja su incidencia acumulada a siete días en la última jornada, pasando de 22,3 casos por cada 100.000 habitantes a 27,35, una curva que asciende paulatinamente desde el pasado 23 de junio, siendo el de este miércoles su peor dato de todo el mes. La isla sumó en las últimas 24 horas 58 contagios nuevos y mantiene a 445 infectados activos epidemiológicamente.

Por su parte, comienza a preocupar la situación de las UCI en Tenerife, desde hace 24 horas en riesgo medio, con 22 personas hospitalizadas en estado grave por la COVID-19. También en riesgo medio se encuentra la trazabilidad y las incidencias en mayores de 65 años. Mientras que las IA a siete y 14 días siguen en riesgo alto desde hace semanas.

La situación en la isla hizo que el Gobierno canario tomara la decisión de elevar las restricciones a nivel 3 la semana pasada. No obstante, este miércoles, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias echaba por tierra todas aquellas medidas que afectaran directamente a la hostelería, lo que obligó al Gobierno a cambiar de parecer, consensuar una batería de medidas con el sector y tomar otras como el cribado masivo o acelerar aún más la vacunación.

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