Guardiola compra su investidura con rebajas fiscales a Vox, sin feminismo y un perfil bajo en inmigración
María Guardiola ha hecho guiños a Vox en su discurso de investidura para tratar de ser investida este miércoles como presidenta de Extremadura. Era previsible esa mano tendida a la extrema derecha cuando aún PP y Vox están negociando un acuerdo, por lo que no han causado sorpresa los anuncios de bajadas de impuestos, ayudas a la natalidad, escepticismo climático o defensa de la energía nuclear.
Sin embargo, Guardiola no ha hecho mención a su agenda feminista, tras la polémica de las últimas semanas, y su discurso sobre la inmigración se ha quedado tibio si pretendía acercar posturas con el partido ultra, a pesar de ser un asunto esencial para Vox en las conversaciones con el PP para apoyar los Gobiernos autonómicos y ser el tema que precisamente provocó que rompiera todos los Ejecutivos regionales de coalición, entre ellos el de Extremadura.
La candidata del PP ha reconocido que en estos momentos no tiene el apoyo de Vox, que necesita para ser presidenta, pero ha decidido hablar de lo que une a ambos partidos en lugar de “regodearme en las diferencias”. Y así ha sido porque Guardiola se ha comprometido a bajar los tramos tercero y cuarto del IRPF, y a ajustar los tipos reducidos del impuesto de transmisiones y actos jurídicos documentados para facilitar el acceso a la vivienda.
La presidenta en funciones también ha hecho suyo el escepticismo climático de Vox al denunciar que las exigencias del Pacto Verde “hacen inviable la rentabilidad” del campo extremeño y ha pedido un “presupuesto propio” para la PAC. Además, ha criticado el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, a pesar de que PSOE y PP rechazaran en el Congreso bloquear este acuerdo.
En otro intento de seducir a Vox, Guardiola ha anunciado una ley de apoyo a las familias para el fomento de la natalidad, que favorecerá, sobre todo, a familias numerosas y las que tienen a su cargo a personas dependientes. También ha coincidido con la extrema derecha en la defensa de la energía nuclear y la continuidad de la central de Almaraz. No obstante, en este punto, Guardiola ya anunció una rebaja de la ecotasa que pagan las eléctricas hasta llegar a más de 45 millones de euros en 2029, frente a los 82 millones actuales. Sin embargo, Vox reclama la eliminación de la ecotasa, como ya hizo la Comunitat Valenciana.
Como ha advertido Guardiola al inicio, en su discurso de investidura no ha querido tocar los asuntos que separan a PP y Vox, por lo que ha sido tibia en la defensa de la igualdad y no ha mencionado futuras políticas en este aspecto. Ha considerado que una sociedad “nunca será justa hasta que mujeres y hombres caminen juntos en las mismas condiciones” y ha recalcado que los avances en las políticas de igualdad no son para ellos “titulares”.
En este sentido, ha citado logros como la creación cuatro Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual, la actualización del Protocolo contra la Trata y la puesta en marcha de ayudas a huérfanos de víctimas de violencia de género. Guardiola también ha destacado el primer Protocolo contra el Acoso Sexual para los más de 50.000 empleados públicos de la Junta de Extremadura.
El partido de extrema derecha, que se ha negado a valorar el discurso de Guardiola cuando ha concluido, ha estado muy pendiente del pleno. Su líder, Santiago Abascal, advirtió el lunes que era “difícil” un acuerdo con el PP para la primera votación del miércoles. Entre otras cosas, Abascal recordó que Vox no salió de los gobiernos autonómicos “para volver ahora” a unos gobiernos o pactar una investidura de un gobierno que haga “exactamente lo mismo” que les llevó a dejarlos, en referencia a lo que ve como una “invasión migratoria” o a la “colaboración son Sánchez en el reparto de la inmigración ilegal”.
Inmigración como “oportunidad” y con condiciones
Por ello, ha llamado la atención que Guardiola haya abogado en su intervención por no convertir “en mercancía política” a las personas inmigrantes, es más, ha considerado que Extremadura necesita “una inmigración que venga a aportar y a formar parte de un proyecto común”, y ha reclamado un modelo basado en “responsabilidad y humanidad”.
El discurso de la líder del PP en Extremadura ha sido muy diferente al del presidente de la Comunitat Valenciana en su investidura, Juan Francisco Pérez Llorca. “Basta ya del buenismo”, dijo, exigió “agilizar con urgencia las expulsiones de inmigrantes ilegales” y vinculó la inmigración con la inseguridad ciudadana.
Sin embargo, Guardiola ha insistido en que la inmigración “es una oportunidad si se gestiona con rigor, y un enorme problema si no hay liderazgo ni un modelo serio”. “No hay nada más inhumano que la irregularidad perpetua, que el desorden que beneficia a las mafias, que un sistema saturado que al final no atiende a nadie”, ha expuesto. Por ello, ha culpado al Gobierno de Pedro Sánchez de “convertir la irregularidad en la vía más cómoda” y ha rechazado que imponga “cupos separatistas también en inmigración”. Sin embargo, Guardiola no se ha comprometido a rechazar nuevos repartos.
La candidata del PP ha subrayado que el inmigrante “no es una víctima pasiva ni un culpable por defecto: es una persona con derechos y deberes, capaz de prosperar y contribuir al bien común desde el respeto a los principios que sostienen nuestra convivencia”. “Extremadura quiere crecer, también en habitantes. Extremadura quiere acoger a más familias, a más trabajadores, a más proyectos de vida”, ha señalado Guardiola al abordar el asunto de la inmigración.
La primera votación
Este miércoles a las 9.30 horas se retomará el debate de inevstidura con la intervención de PSOE, Vox y Unidas por Extremadura, a los que Guardiola podrá responder juntos o por separado. Tras ello, se procederá a la primera votación para la investidura, en la que la candidata del PP necesitará mayoría absoluta, situada en 33 votos (el PP tiene 29 escaños), por lo que sería necesario el 'sí' de la extrema derecha.
De no conseguirlo en esta primera votación, como parece que sucederá, esta de repetirá el viernes por la tarde y entonces Guardiola tendría que conseguir mayoría suficiente (más votos positivos que negativos). Si tampoco lo consigue en esa ocasión, se abre un plazo de dos meses para que cualquier diputado o diputada, incluida Guardiola, opte a la investidura. Si se agota ese plazo, la presidenta en funciones tendrá que convocar una repetición electoral, que tendría lugar en junio.
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