Operación Drago
Una denuncia en Gran Canaria provoca la caída de un entramado que usaba criptomonedas para el blanqueo de capitales
La Guardia Civil ha desarticulado un entramado criminal de delincuencia informática que utilizaba criptomonedas para el blanqueo de capitales tras la detención e investigación de 13 personas de distintas nacionalidades afincadas en España por los delitos de pertenencia a grupo criminal, estafa bancaria y blanqueo.
Así lo ha informado la Benemérita este viernes, que agrega que se trató de una investigación llevada a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Santa María de Guía (Gran Canaria) que se inició después de la denuncia de una víctima en el municipio de Gáldar.
La llamada operación Drago identificó un entramado criminal especializado en la utilización de cuentas bancarias y plataformas de criptomonedas bajo la titularidad de mulas económicas para dificultar el rastreo de las transacciones.
En concreto, usaban las primeras para transferir de manera rápida y discreta el dinero ilícito; y las segundas para el lavado del dinero mediante exchanges de criptoactivos para convertir el dinero fiat en criptomonedas y viceversa, como una pieza de operaciones de blanqueo de capitales más ambiciosas a nivel internacional.
Al respecto, la Guardia Civil ha indicado que el máximo responsable del grupo criminal desarticulado contaba con una alta especialización, gran capacidad logística y recursos técnicos, lo que le permitió tener una gran actividad delincuencial a nivel nacional.
Con el trabajo policial se pudo acreditar la participación del cabecilla del grupo a nivel nacional, en otras doce estafas (trece con la de Gran Canaria), ascendiendo el importe de lo estafado a 66.000 euros.
La Benemérita ha señalado que los 'modus operandi' utilizados para engañar a las víctimas fueron los conocidos como método del hijo en apuros y el smishing.
En el desarrollo de la investigación se analizaron siete dispositivos móviles, más de 90 tarjeta de telefonía la gran mayoría dadas de alta con identidades falsas, 17 cuentas bancarias, tres plataformas de criptomonedas con sede en Lituania, cuentas de correo electrónico e Ips de conexión, lo que permitió la identificación de las mulas económicas y los responsables del entramado criminal.
Una vez obtenido los indicios de la vinculación del máximo responsable del entramado criminal desarticulado, con una red de estafas a nivel internacional, se procedió a colaborar con diferentes países a través de la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial, ayudando con ello en las investigaciones de varias estafas en países como Alemania, Lituania, Bélgica o Portugal.
0