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Bañolas a su partido (CC): “No me dejen tirado”

Continúa imparable la destrucción de Coalición Canaria en Gran Canaria con una sublevación nada disimulada de los que apoyaron al secretario general para hacer presidente a Fernando Clavijo

Sinesia Medina monta en cólera al saber que ya no es la candidata oficial a dirigir el partido en la isla, que en su lugar han promocionado a Pablo Rodríguez en un lote llamado “baby boom”

Medina, diplomada en Enfermería, es la directora general de Protección de la Naturaleza, premio conseguido en la misma pedrea en la que un peón de la Granja del Cabildo accedió a la Dirección General de Emergencias, que vive la peor crisis de su historia

El portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Cabildo de Gran Canaria, Fernando Bañolas, durante un pleno.

El portavoz de Coalición Canaria (CC) en el Cabildo de Gran Canaria, Fernando Bañolas, durante un pleno. Alejandro Ramos

Fernando Bañolas, el secretario general de Coalición Canaria en Gran Canaria, está metido en un lío. No lo previó cuando prometió puestos y recompensas a todos los compañeros y compañeras que decidieron libremente acompañarle en el paseo triunfal hacia la presidencia de Fernando Clavijo, cuando el partido se abrió en canal para desplazar al hoy por muchos añorado Paulino Rivero. A unos prometió puestos en la administración autonómicas, a otros el control del partido en Gran Canaria, y a unos pocos elegidos ambas cosas a la vez. El resultado de las promesas de Bañolas en Gran Canaria, unidas a las promesas de otros líderes insulares de CC, es un Gobierno de Canarias con el mayor número de cachanchanes de la historia. Dicho sea, claro está, sin ánimo de ofender. Pero observen ustedes lo ocurrido hace muy pocos días en la Dirección General de Emergencias, a cuyo frente tuvieron que poner, en cumplimiento de esas promesas orgánicas, a un peón-jardinero de la Granja Experimental del Cabildo de Gran Canaria, Juan Francisco Padrón. El resultado no se hizo esperar: ya ha dimitido el director del 112 y el de la sala operativa de Gran Canaria, dos históricos que no han podido soportar el nivel de mediocridad que de repente lo ha invadido todo. Mandos de fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado relacionados con la materia se echan las manos a la cabeza cada vez que se reúnen con él tras descubrir esa mezcla trágica entre ignorancia y atrevimiento en cuyas manos tenemos la seguridad de los canarios. Parece normal en una consejería en la que ha aparecido como número dos una ex concejal de La Laguna a la que el mismísimo Fernando Clavijo tuvo que destituir en sus tiempos de alcalde cuando huyó de la Policía Local de la ciudad tratando de evitar un control de alcoholemia al que luego fue sometida con resultados catastróficos. En el mismo departamento nos encontramos con una diplomada en Enfermería al frente de la Dirección General de Protección de la Naturaleza (antes Medio Ambiente). Se llama Sinesia Medina y también recibía ese puesto de ringo rango como premio por su inquebrantable lealtad a Fernando Bañolas en la carrera presidencial a favor de Fernando Clavijo. Pero ya empiezan a crujir las cuadernas.

 

 

 

 

Recolocaciones y gestora

No había cama para tanta gente, así que los fontaneros de Fernando Clavijo fueron colocando a los fieles como pudieron mientras el socio del PSOE hacía lo propio aprovechando que se abría la veda. El resultado es un organigrama que cuesta cada año casi un millón de euros más al sufrido contribuyente canario, qué la vamos a hacer. Algunos se quedaron fuera, eso siempre pasa. Y no por falta de valía, dónde va a parar, sino porque donde estaban al comenzar el reparto servían de eficaces tapones de consecuencias terribles. Es el caso del pobre Fernando Bañolas, secretario general de Gran Canaria, que de tanto prometer se quedó sin un puesto de relumbrón en la autonomía. De momento ejerce como puede de portavoz de CC en la oposición del Cabildo de Gran Canaria, donde consta que lo tratan muy bien para el esfuerzo que realiza, el mínimo del manual. Esa quietud y la cercanía de la sede insular de su partido a la Corporación grancanaria le complican al hombre su propósito serio de caminar más para bajar un poco de peso. Pero ahí anda el hombre. No para de repetir a la dirección nacional (regional) de CC aquello de “no se olviden de mí”, yo que tanto hice por la causa y que tantas boquitas entreabiertas ayudé a calmar. Y le contestan que sí, Fernando, que no te preocupes, pero mientras tanto aguanta ahí, en el Cabildo, que si dimites tiene que entrar el siguiente en la lista, Carmelo Afonso, y a ese te lo querías cargar, ¿no? Y tanto, añadimos nosotros: para que dimitiera como secretario local de Las Palmas de Gran Canaria lo tuvieron que liberar en la Consejería de Educación y colocarlo en el Museo Élder de la Ciencia y la Tecnología como acomodador. O algo así. Y entonces se armó un puñetero lío, que es el que nos conduce a Sinesia Medina: para sustituir a Afonso, Bañolas creó una gestora a cuyo frente puso a Beatriz Calzada, que ni es de Las Palmas ni se le espera: es de Guía y consorte del secretario local de esa ciudad. ¿Una militante emergente que ascendía sin permiso de las veteranas? ¿Forma parte de lo que en CC han llamado el baby boom?

¿Y eso de los ‘baby boom’?

Pues sí, el ascenso de Beatriz Calzada, candidata al Senado en las pasadas elecciones que, pese a no salir sí demostró tener una buena cartera de votos (sacó más que el candidato al Congreso, Pablo Rodríguez) empezó a poner nerviosos a unos cuantos. Mira esta, de Guía a dirigir el partido en Las Palmas de Gran Canaria, ¿qué se habrá creído esta? Y sobre todo, ¿qué se habrá creído Bañolas? Pues Bañolas estaba en esas claves y no en las de Sinesia Medina, lideresa de CC en Gáldar y directora general de Protección de la Naturaleza (antes Medio Ambiente). A ella le había prometido que sería la que le sucediera al frente de la secretaría de Gran Canaria una vez a él lo ascendieran a algo satisfactorio. Y Sinesia, que quiere ser algo más que directora general, se lo estuvo creyendo hasta que empezó a ver un reposicionamiento de piezas que le hicieron pensar que el guíense no iba a cumplir con su palabra. Efectivamente, el candidato que tiene todas las papeletas para ser secretario general de CC en Gran Canaria y enfrentarse al titánico proceso de refundar ese partido en la isla es el parlamentario regional y frustrado alcalde de Telde Pablo Rodríguez. Las pataletas de Sinesia Medina están siendo antológicas: para el último comité político insular escribió desde Gáldar una sentida carta pidiendo a Bañolas que incluyera en el orden del día la discusión de algunos asuntos que al secretario actual le irritan sobremanera. Por ejemplo, ¿cuándo vamos a nombrar secretario de organización, plaza que quedó vacante en septiembre tras la dimisión de Rubén Fontes? O más puñetero todavía: ¿cuándo vamos a hacer dimitir a los compañeros y compañeras que ostentan cargos públicos en el Gobierno y cargos orgánicos en el partido? (ella es una, aunque sea local), y por último, ¿qué coño invento del demonio es ese del baby boom, denominación bajo la que se pretende encuadrar a los nuevos cachorros de CC (algunos con los cuarenta ya cumpliditos) para trasladar a la opinión pública que hay renovación?

Sin datos forestales

La proporción del disparate que reina en la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias, a cuyo frente se encuentra la palmera Nieves Lady Barreto, se apreció en todo sus esplendor este mismo martes, en la comparecencia que la consejera hizo en la comisión correspondiente del Parlamento de Canarias. No era difícil la pregunta que le planteaba otro palmero, el histórico nacionalista Antonio Castro Cordobez, acerca de la superficie forestal de Canarias y cómo va evolucionando. La consejera llegó cargada con todos sus datos y soltó una cifra que puede parecer razonable, incluso estratosférica: “La superficie forestal de Canarias ha aumentado en 79.000 hectáreas en 25 años”. ¿En serio? ¿Y de dónde salen esos datos tan esperanzadores? Pues verán: del Inventario Forestal Nacional, cuya última actualización data ¡de 2002! Es decir, cuando la consejera de Medio Ambiente nos dice a los canarios que estamos de enhorabuena porque la superficie forestal se ha incrementado un huevo los últimos 25 años, en realidad se refiere a la reforestación experimentada entre 1992 y 2002, el lapso entre los dos últimos inventarios nacionales. Y cuando decimos nacionales decimos nacionales de España porque a ninguna consejería canaria se la ha ocurrido, ni siquiera en un rapto nacionalista y patriota, hacer un inventario propio. Eso sí, entre 2004 y 2014 (diez años, diez) se reforestaron en las Islas casi 1.400 hectáreas. Esto marcha, Clavijo.

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