Cástulo. La ciudad íbero romana del alto Guadalquivir que resurge tras años de excavaciones

Detalle del Mosaico de Los Amores, en la ciudad íbero romana de Cástulo (Jaén).

Hace ya muchos años visitamos Cástulo de la mano de un amigo. En aquella ocasión, de la vieja ciudad íbero romana apenas podían verse algunos restos rescatados del olvido mediante excavaciones de urgencia. Podían verse algunas piedras superiores de las murallas, las arcadas de ladrillo de las Termas de la Villa del Olivar, algún tramo de alcantarilla (asociado a las termas), el contundente Torreón de Santa Eufemia, el elemento más sobresaliente de la fortaleza islámica que se construyó en el extremo sur de la antigua ciudad (en el cerrillo de La Muela) y miles de fragmentos de cerámica de entre los que abundaban los restos de la mítica Terra Sigillata romana. Pocos años después, volvimos a Cástulo y pudimos ver como poco a poco iban saliendo a la luz algunas grandes estructuras que adelantaban lo que se venía. La tercera vez que tuvimos la posibilidad de caminar por esta meseta situada a orillas del Río Guadalimar (y a escasos kilómetros de la desembocadura de éste en el Guadalquivir) ya pudimos ver como la enorme meseta de más de cinco hectáreas de extensión empezaba a dejar ver los muchos tesoros que aún se esconden bajo la superficie. Algunos verdaderamente sublimes y únicos en la Península Ibérica, como el Mosaico de Los Amores, uno de los más bonitos y mejor conservados de toda la antigua Hispania.

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¿Por qué es tan importante Cástulo? La ciudad es clave para entender varios procesos históricos desde los tiempos del bronce hasta la romanización. Cástulo fue, en sus orígenes, un pequeño poblado situado en el Cerro de La Muela. Entre los años IX y VII antes de Cristo se consolidó el pequeño oppidum (aldea fortificada) y se inició un proceso de consolidación de las dinastías locales gracias a los contactos con las grandes civilizaciones mediterráneas (como la indígena Tartessos o Fenicia –posteriormente Cartago-). Aquí empieza la gran epopeya íbera. Los diferentes pueblos independientes van tomando entidad política y van integrando modos, tradiciones, creencias e instituciones políticas que evidencias la pervivencia de lo autóctono y las influencias que llegan desde el exterior (lo llaman periodo orientalizante). Cerámicas griegas, figuras egipcias, armas cartaginesas, marfil que llega desde Asia o África… Como te decíamos con anterioridad, la ciudad íbera se sitúa junto al Guadalimar en un punto en el que el río es aún navegable y tiene una fácil salida hacia el cauce medio y bajo del Guadalquivir. Su situación estratégica es única si tenemos en cuenta la cercanía con los pasos de montaña que comunican con la Meseta al norte (a través de Sierra Morena) y la cuenca del Segura y el levante peninsular al este (a través de la Sierra de Segura y la actual provincia de Albacete).

En este momento, la Península Ibérica se mete de lleno en la historia mediterránea para lo bueno y para lo malo: la Segunda Guerra Púnica, por ejemplo. El conflicto entre Roma y Cartago fue uno de esos puntos de inflexión que explican la historia posterior de España. Y Cástulo jugó un papel importante. La ciudad, aliada tradicional de Cartago, decidió cambiar de bando. Y Roma supo agradecer ese gesto dotando a la urbe, ya tras la conquista latina, de un estatus de privilegio que favoreció su expansión y generó siglos de estabilidad, esplendor y prosperidad. Era tal la importancia de Cástulo que la Vía Augusta, la calzada que comunicaba Cádiz con Roma, daba un enorme rodeo por el valle del Guadalquivir, para conectar la cuidad con la actual Cartagena antes de seguir por la costa hacia el norte (Elche, Valencia, Sagunto, Tarragona, Barcelona, Girona, Nantes, Marsella…). La ciudad estuvo poblada hasta el siglo XV, cuando quedó abandonada a favor de otras localidades cercanas como Bailén, Linares, Úbeda y Baeza.

Una visita a Cástulo.- El acceso hasta Cástulo se hace a través de la carretera J-4120 con enlace directo a la A-32 y a la ciudad de Linares. El yacimiento es grande y la visita demora unas dos o tres horas (según el interés que tengas). Desde el Centro de Interpretación se ofrece la posibilidad de visitas guiadas. Están muy bien, pero con el tríptico que te dan a la entrada es más que suficiente para volver con la sensación de que has entendido la ciudad. Es recomendable entrar en el Centro de Visitantes antes de aventurarse entre los restos del yacimiento. Los paneles y audiovisuales te van a dar una imagen de conjunto de la ciudad que te va a ayudar a identificar los espacios y a ver de qué manera se relacionaban con el conjunto de la ciudad. Como sucede en otros lugares similares, de Cástulo apenas empezamos a ver una pequeña porción de lo que se esconde en el subsuelo. Muchas de las piedras de los edificios romanos se usaron en las ciudades y pueblos próximos, pero queda aún muchísimo por descubrir.

Estamos ante lo que puede ser una de las ciudades romanas más importantes de esta parte del país. Un ejemplo claro es el llamado Templo de Domiciano que sacó a la luz la gran joya, hasta el momento, del yacimiento. El Mosaico de Los Amores destaca por varias razones: la primera es por la calidad de su diseño y ejecución (con más de 750.000 teselas). Y la segunda es por su excepcional grado de conservación. Según los expertos, este hecho se debe a que el edificio fue sepultado poco después de ser construido como consecuencia de la ‘damnatio memoriae’ (condena de la memoria) a la que fue sentenciado el emperador Domiciano tras su muerte violenta en un complot palaciego. Este hecho ocasionó que el mosaico apenas se ‘usara’ y que fuera ‘olvidado’. En este mosaico se representan dos temas de la mitología clásica (el juicio de Paris y el mito de Selene y Endimión) y las cuatro estaciones. Es una maravilla que, por fortuna, se ha descubierto recientemente porque si no a saber dónde estaría ahora.  En el mismo edificio se han descubierto otros mosaicos imponentes. Y lo que queda por sacar a la luz. Hablar del futuro de Cástulo abre opciones fascinantes.

La Ciudad baja acumula buena parte de los grandes monumentos. Ya te hablamos del Templo de Domiciano. A escasa distancia se encuentran el Pórtico de Trajano, un enorme edificio del que se desconoce la función, las Termas y restos que se identifican como una sinagoga (aquí se instaló una importante comunidad judía desde tiempos del imperio). Es un lugar ideal para detenerse y pensar ciudad e en su dimensión real mirando la distancia que media con los restos de la muralla norte y el Cerro de La Muela. Para tener una idea general del lugar no es mala idea empezar la visita desde el extremo norte, junto a la Torre Alba –de origen púnico-, para luego bajar a ver el Mosaico de Los Amores. En esta zona se han localizado varias infraestructuras hidráulicas (entre las que destacan enormes cisternas subterráneas) que servían para repartir el agua por toda la ciudad.

El último punto de interés que merece un paseo tranquilo es el de la Muralla Norte. Las excavaciones han sacado a la luz una muralla de considerables dimensiones en la que los elementos romanos se superponen a los íberos más antiguos: esta muralla tenía una longitud de cuatro kilómetros lo que pone de manifiesto la importancia de Cástulo en aquellos tiempos (las de Lugo son la mitad y se estima que las de Tarraco eran algo más pequeñas). En una de las puertas de acceso se encontró una fantástica escultura que representa a un león y que en la actualidad puede verse en el Museo Arqueológico de Linares.

Visitar sí o sí el Museo Arqueológico de Linares.- La mayoría de los hallazgos arqueológicos que se han descubierto en Cástulo están en el Museo Arqueológico de Linares (General Echagüe, 2; Tel: (+34) 953 609 381 y (+34) 953 609 389; E-mail: museoarqueologicodelinares.ccul@juntadeandalucia.es). Aquí, por ejemplo, vas a poder ver verdaderas obras maestras como el León de la muralla norte (siglo II o I AC) o la Patena de Cristo en majestad, un impresionante plato litúrgico de vidrio del siglo IV que data de los primeros momentos del cristianismo en el suelo hispano. El museo está muy bien montado y se va nutriendo de los hallazgos que salen a la luz en cada campaña. La colección epigráfica, por ejemplo, es de las más completas de España.

DATOS PARA LA VISITA

Ciudad Íbero Romana de Cástulo: Carretera JV-3003; Teléfono: (+34) 953 106 0 74 y (+34) 600 143 464; Página Web Oficial; E-mail: castulo.ccul@juntadeandalucia.es; Tiene Centro de Visitantes.

Cómo llegar: Acceso por Autopista A-3 dirección Linares desde la A-44 (Jaén-Bailén). Tomar la carretera J 4102 y, posteriormente, la JV 3003. El yacimiento se encuentra a 8,5 kilómetros del centro de la ciudad de Linares (48,2 kilómetros de Jaén y a 307 de Madrid). Linares está conectada con tren con Madrid y Almería y por Autobús con las principales capitales andaluzas.

Horario del monumento: Del 1 de enero al 31 de marzo de martes a sábado de 09:00 a 18:00. Del 1 de abril al 15 de junio de martes a sábado de 09:00 a 21:00. Del 16 de junio al 15 de septiembre de martes a sábado de 09:00 a 15:00. Del 16 de septiembre al 31 de diciembre de martes a sábado de 09:00 a 18:00.

Precio de la Entrada: Gratuito

Patrimonio Mundial de la UNESCO: No 

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