El Ayuntamiento de Santander se mete un gol en propia puerta patrocinando un mural que reivindica la clausura del minizoo de La Magdalena
El Ayuntamiento de Santander acaba de meterse un gol en propia puerta al patrocinar un mural que reivindica el cierre del minizoo de La Magdalena, una decisión política que no se ha adoptado aún y que al equipo de gobierno PP-Cs le cuesta tomar. Ni consejo de sostenibilidad, ni expertos: ha sido el colectivo artístico Reskate el que ha dicho hasta ahora la última palabra: “La libertá. El mayor espetáculu del mundu” es el lema que figura a gran tamaño bajo una ilustración de mayores dimensiones aún en el que se ve a una foca en un entorno paradisíaco de palmeras, olas y sol en todo su esplendor.
Las primeras reacciones no se han hecho esperar, sobre todo en redes sociales. El colectivo Cantabria No Se Vende aplaudió el mural antes incluso de verlo acabado: “Arte urbano comprometido, con el entorno, con la situación de los animales que agonizan en zoos como La Magdalena, con el patrimonio lingüístico cántabro. A la clase política le gusta menos... y a nosotras más”, indica en un tuit.
Reskate es uno de los tres estudios invitados este año a la edición con la que Desvelarte se despide de la programación que ha venido llevando a cabo anualmente desde 2009 en Santander con intervenciones urbanas de todos los formatos, pero en especial murales aprovechando paredes ciegas en edificios. Detrás de Develarte está el colectivo de artistas Acai, y detrás está también la Fundación Santander Creativa, un contenedor de iniciativas que surgió del fallido proyecto de Santander 2016 y que tiene al Ayuntamiento de Santander como su principal figura. Le secundan en el Patronato de la Fundación el Gobierno de Cantabria, la Universidad de Cantabria, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, el Banco Santander y la Fundación Botín.
La fachada que el colectivo Reskate está terminando estos días se encuentra en la calle Río Ebro y los miembros de este colectivo ultiman los trabajos utilizando maquinaria elevadora. Es una propuesta provocativa que encaja con la filosofía de Desvelarte, que para la edición de este año cuenta con una financiación de la FSC de 22.000 euros. Junto a Reskate también se pintarán murales en la calle Vázquez de Mella, 7 (José Luis Serzo) y Cisneros, 10 (Adri Santiago).
Puestos al habla con el colectivo Acai, impulso de Desvelarte, se indica que el proceder que se sigue es encargar las obras a artistas, sin entrometerse en contenidos y por lo tanto desconocen los mismos hasta su práctica realización, dando libertad creativa a los autores. Tras confirmar que la forma de trabajar de Reskate está vinculada al lugar y la cultura en donde desarrollan el proyecto, declinan comentar la referencia gráfica, señalando que toda obra es interpretable.
La polémica del minizoo ha entrado de lleno en la política municipal tras las denuncias de organizaciones ecologistas por el pobre estado de conservación de la instalación y la situación precaria en que viven los escasos animales aún presentes en el lugar, en especial focas y pingüinos. Construido a iniciativa de Juan Hormaechea en los años 80, el minizoo tiene un emplazamiento privilegiado en la península de La Magdalena y es defendido por el Consistorio como un atractivo turístico del lugar.
Ante la polémica surgida, la oposición municipal ha pedido el cierre de la instalación y el equipo de gobierno, reunido el Consejo de Sostenibilidad, ha encargado a un grupo de expertos un informe de la situación. Sus recomendaciones serán evaluadas por el Ayuntamiento sobre todo para la búsqueda de alternativas porque la alcaldesa, Gema Igual (PP), ya dijo en julio que “cerrarlo es imposible”.
Mural-manifiesto
Reskate es un colectivo artístico formado por María López (1980) y Javier de Riba (1985), artistas visuales de San Sebastián y Barcelona, respectivamente, según reflejan en su página web. Tienen su taller en el barrio de Sants en Barcelona y su estilo está influenciado por la rotulación clásica, la cultura popular y el diseño gráfico. Sin embargo, destacan también por convertir cada intervención en un pronunciamiento para lo cual examinan las características del lugar, en este caso Santander, desde un punto de vista cultural.
Creen firmemente que la elección de una estética, técnica y materiales no debe ser irreflexiva, sino que debe estar al servicio del mensaje para amplificarlo. “Mediante sus trabajos murales presentan intervenciones que se integran en el espacio tomando como referencia historias o hechos de la cultura local”, comentan. Y el mensaje en este caso es claro y el mural hace las veces de manifiesto.
Desvelarte es un festival de arte multidisciplinar generador de nuevos discursos contemporáneos enfocados al arte público e interactivo en el marco de la ciudad, y más concretamente Santander. Su objetivo es “acercar la expresión artística a la gente, enseñando otras formas de ver el mundo y ofreciendo otras soluciones dado que este es el mejor momento para tener otra mirada”, según se declara en su página web.
Después de 11 temporadas mezclando actividades de artes plásticas y propuestas musicales y escénicas, ahora detienen “su mirada más que nunca en las intervenciones artísticas: pintar e intervenir espacios urbanos para provocar y cambiar la vida de los ciudadanos”. Tal vez con su mural de Río Ebro no hayan conseguido cambiar la vida de los ciudadanos, pero provocar sí lo han conseguido.