La portada de mañana
Acceder
El PP aleja la moción de censura y antepone desgastar al Gobierno
Dónde está la española de la Flotilla detenida en Libia
Opinión - 'Retales', por Rosa María Artal

‘Cantabria para vivir’, el grito contra un modelo que “nos expulsa” sale a las calles de Santander este 6 de junio

Bajo el lema ‘¡NO! Al modelo que nos expulsa’, una cada vez más amplia representación de movimientos sociales se prepara para recorrer Santander el próximo sábado 6 de junio. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por el colectivo ‘Cantabria No Se Vende’ (CNSV), que ya ejerció de motor en movilizaciones similares hace dos años, se ha transformado en una convocatoria amplia que invoca un cambio frente al actual modelo turístico y urbanístico de la comunidad. La cita, fijada a las 12:00 horas en la Plaza de las Estaciones, pretende ser un punto de inflexión frente a lo que las organizaciones convocantes califican como una “imposición que degrada la calidad de vida de quienes habitan el territorio”.

La movilización no es el esfuerzo de una única plataforma, sino que agrupa a una diversidad de sensibilidades “sin precedentes” y “apartidista”, sostienen desde CNSV. Desde sindicatos de enseñanza como el STEC hasta colectivos por el derecho a la vivienda como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o el recién fundado Sindicato de la Vivienda, pasando por organizaciones ecologistas como ARCA, Salvar Oyambre, Ecologistas en Acción y Extinction Rebellion, o por los servicios públicos como la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública o el sindicato educativo STEC. El espectro social es amplio. Igulamente se sumarán a la marcha asociaciones vecinales como las de Pombo-Cañadío- El Ensanche en Santander y grupos juveniles de comarcas rurales como La Velorta (en Vega de Pas) o La Bardal (Cabuérniga); centros sociales como Smolny o colectivos LGTBI como Las Quimas y Alega.

El diagnóstico de todos ellos es compartido: Cantabria se enfrenta a una emergencia habitacional y social, con el desmantelamiento de la economía productiva y un plan de ordenación territorial (PROT) que sirve “más para destruir que para ordenar”, según los convocantes, .

“Esta movilización surge como una crítica al modelo de desarrollo que se está imponiendo en Cantabria de manera general. Han pasado ya casi dos años desde la última marcha y percibimos que nada ha cambiado sino que más bien el gobierno regional está pisando el acelerador en la promoción de un modelo que prioriza el turismo masivo sobre las necesidades básicas de la población”, asegura Inés González, una de las portavoces de CNSV. “Las cosas van igual o a peor, con modificaciones en la ley de suelo que facilitan la construcción en suelo rústico y medidas que parecen empujar a los municipios a fomentar aún más las viviendas turísticas”, argumenta.

Los ejes de la protesta: vivienda, servicios y empleo

La convocatoria se articula en torno a varios pilares fundamentales. El más urgente es el de la vivienda. Los activistas exigen una ley que regule el precio del alquiler, una moratoria efectiva para los pisos turísticos y la prohibición de desahucios sin alternativa habitacional. Desde CNSV denuncian que: “Permitir el avance indiscriminado de los pisos turísticos en medio de una crisis de vivienda es como estar en una pandemia sanitaria y dedicar las camas de los hospitales a hoteles”.

Del mismo modo desde La Velorta, su presidenta Marina Sainz de la Maza explica a elDiario.es que se suman a la manifestación porque, “como juventud rural que quiere desarrollar su proyecto de vida en los pueblos”, creen que “el acceso a una vivienda digna se ha convertido en el principal problema para permanecer en el territorio, incluso por encima del empleo”.

Sainz de la Maza insiste en que: “No puede ser que haya jóvenes con trabajo, cotizando y aportando a la sociedad, que no puedan acceder a una vivienda en sus propios pueblos”. Mientras, la vivienda se convierte “cada vez más en un negocio que permite obtener grandes beneficios sin generar riqueza ni arraigo en el territorio”, añade. “Sin vivienda no hay arraigo, no hay relevo generacional y no hay futuro para nuestros pueblos. Por eso estaremos en la calle junto a quienes defienden el derecho a vivir y construir un proyecto de vida digno en Cantabria”, concluyen desde este joven e inspirador colectivo de los Valles Pasiegos.

El Gobierno más agresivo en “especulación y desorden”

Por su parte, desde la asociación ecologista ARCA, Carlos García, recuerda que se trata de las mismas reivindicaciones sobre el modelo territorial que desde su organización ya se defendieron en 2021, 2022 y 2023. Ahora bien, consideran que “el Gobierno actual es el más agresivo en lo que respecta al modelo basado en la especulación, el turismo de masas y el desorden” si se tienen en cuenta, apunta García, “las políticas de regiones vecinas como Asturias, Euskadi o Navarra en temas, por ejemplo, como la regulación del aparcamiento de autocaravanas”. El portavoz de ARCA lamenta, por tanto, que “este Goberino es el responsable de las mayores agresiones ambientales”.

Deterioro de los servicios públicos

El deterioro de los servicios públicos ocupa también un lugar central en la movilización del 6J. Desde el ámbito educativo, el portavoz del sindicato STEC, Diegu San Gabriel, denuncia la bajada de inversiones “mientras se reducen impuestos a las rentas más altas, además de la falta de adaptación de las infraestructuras escolares al cambio climático”.

De forma paralela se suma la preocupación por la privatización encubierta en la sanidad. Itziar Salcedillu, portavoz de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, señala que apoyan la convocatoria del próximo 6J porque “es evidente que hay que defender los servicios públicos en Cantabria, entre los que se encuentra la sanidad pública, gravemente amenazada por el abandono de la atención primaria y por la privatización”.

El “mantra” del turismo como modelo económico

El modelo económico también está bajo la lupa. Los movimientos sociales cuestionan el “mantra” del turismo como única fuente de riqueza y desde Cantabria No se Vende hacen especial hincapié en un plan estratégico que “recupere la industria agroalimentaria local y la reindustrialización de comarcas como las de Besaya y Campoo, castigadas por constantes expedientes de regulación de empleo (ERE)”. El objetivo, recalcan desde CNSV, es poner en el centro de las políticas a quienes “vivimos y trabajamos todo el año” en Cantabria.

Contra las “palabras vacías”: un decálogo de medidas concretas

Una de las novedades de esta convocatoria es la elaboración de un decálogo de medidas concretas que los colectivos presentarán públicamente al finalizar la marcha del 6 de junio. Esta iniciativa surge para evitar que la clase política “manipule” sus reivindicaciones con términos como “turismo sostenible”, que consideran vacíos de contenido real mientras el modelo actual siga expulsando a los vecinos de sus barrios y pueblos.

Estas propuestas, diseñadas para ser aplicables dentro del contexto competencial actual del Gobierno de Cantabria, buscan forzar un cambio de rumbo inmediato. La manifestación del 6 de junio no busca solo expresar indignación, sino establecer una hoja de ruta política basada en un medio ambiente saludable, empleo digno (ni temporal ni precario) y un territorio ordenado.

El recorrido: de las estaciones al corazón de la ciudad

La organización ha diseñado un itinerario que pretende visibilizar la protesta por los puntos neurálgicos de Santander, facilitando la llegada de personas de toda la región gracias al punto de encuentro inicial en las estaciones y su tránsito por la zona del Cabildo. “El recorrido elegido tiene un carácter muy simbólico. Iniciar en las Estaciones representa un punto de encuentro clave y un eje de transporte fundamental para toda la región. Aunque no queremos centralizarlo todo en Santander, entendemos que es el punto de mayor accesibilidad para que acuda gente de toda Cantabria. Queremos recorrer la ciudad para que se nos vea en todas partes y reivindicar nuestro territorio”, señala González.

Itinerario de la marcha (12:00h): la manifestación partirá de la plaza de las Estaciones, para continuar por la rampa de Sotileza y subir por la Cuesta del Hospital. Desde allí, la convocatoria atravesará las calles Ruamenor y Ruamayor hasta desembocar en Isabel II. El recorrido proseguirá por la emblemática calle San Francisco hacia la plaza Porticada y la plaza del Príncipe. El tramo final discurrirá por Hernán Cortés, la Calle del Martillo, Daoiz y Velarde, Lope de Vega y la calle Peñaherbosa. Tras pasar por Casimiro Sainz, la marcha enfilará el Paseo de Pered para concluir con la lectura del manifiesto en el templete de los Jardines de Pereda.