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Eduardo Lamadrid: “Los vecinos y asociaciones hacen mucho ruido en los medios pero las terrazas y los bares de Santander dan vida y seguridad a la calle”

Un verano precoz, repentino y extrañamente caluroso sofoca una mañana azul. El buen tiempo siempre anima las esperanzas de los hosteleros cántabros que aspiran a encontrar la codiciada fórmula de la desestacionalización turística para que la temporada de oro no sea tan reducida. Eduardo Lamadrid, presidente de Asociación de Hostelería -“La mayor de Cantabria”, puntualiza- que agrupa a más de dos mil empresas cree que no se puede hablar de masificación turística cuando la presión solo se produce mes y medio de verano. Las preocupaciones del sector -asumida la endémica falta de trabajadores- es la regulación de las viviendas turísticas que están influyendo decisivamente en la reducción del negocio de los establecimientos clásicos de hostelería, y los horarios de las terrazas que el Ayuntamiento de Santander amenaza con imponer.

¿Necesita Cantabria más atractivos para atraer más turismo como nuevos teleféricos o toboganes alpinos en Cabárceno?

Los museos de arte nuevos que van a abrirse en Santander incrementan el atractivo, nos van a venir bien, sobre todo porque es un turismo que busca desestacionalizar la oferta durante todo el año, pero no pensamos que un tobogán alpino o estas nuevas infraestructuras que se puedan implementar vayan a ser significativas para Cantabria. Nos tenemos que centrar en lo que tenemos. Centrarnos en trasmitir mejor lo bueno de Cantabria, que es mucho.

En los últimos tiempos se ha invertido la tendencia. Primero todos los esfuerzos eran atraer turismo y ahora surgen voces alertando del peligro de la masificación turística en Cantabria, ¿qué impresión tienen? ¿Hay que poner freno?

No se puede hablar de masificación turística en Cantabria porque cuando hablamos de ese lleno es un mes o mes y medio al año. Desde finales de julio hasta los primeros veinte días de agosto, con lo cual no estamos al nivel de otros destinos turísticos referentes nacionales. Es cierto que tenemos que tener cuidado y tenemos que saber cuántos turistas nos visitan y para poder llegar a unos límites tenemos que medir los visitantes que tiene Cantabria y ahora mismo esos datos ni siquiera les tiene la propia comunidad autónoma, sobre todo por las viviendas de uso turístico que hay en Cantabria que no se sabe ni las que hay ni están controladas ni reguladas.

Lo más importante para poder tomar decisiones es tener datos y que esos datos sean correctos. Hay alguna vez que nos han preguntado sobre algún tipo de dato que nosotros ponemos en cuarentena. Hace poco se dijo el número de bares y restaurantes había aumentado en todos los municipios de Cantabria, nos decían que eran datos oficiales. No se de dónde vienen esos datos. Dicen que es una fuente oficial, pero no es real. Cada uno que vivimos en un municipio, quienes estamos fuera de Santander, nos damos cuenta de que cada vez tenemos menos establecimientos del hostelería, no más. No van en aumento.

El cambio del modelo tradicional de alojamiento ha desatado la competencia de los pisos turísticos ¿cómo les afecta este nuevo mercado?

Nosotros llevamos pidiendo una regulación de los pisos turísticos. Nunca hemos hablado de estar en contra de ellos, pero sí pedimos que haya una regulación igual que el resto de hoteles, campings y alojamiento estamos obligados a cumplir una serie de normas, En las viviendas de uso turístico parece que todo vale. Se ha intentado regular, o por lo menos se ha trasmitido así a la ciudadanía. Se sacó un decreto que realmente no ha tenido ningún tipo de efecto porque luego se ha vuelto a prorrogar parte de esta normativa. Los ayuntamientos van a tener más poder de decidir hasta que punto se va a aplicar ese decreto. Pero por parte del Gobierno de Cantabria ha habido una especie de moratoria para que todo el mundo se pueda ir acogiendo al marco legal que se había especificado -que habían sido bastante laxos con este tema- y habrá que ver si hay intencion pública de limitarlo de alguna manera.

Entonces, ¿qué valoración hacen del decreto de pisos turísticos?

Habíamos hecho alegaciones a ese decreto. Pensábamos que es mejorable pero lo que más nos preocupa ahora mismo, ya que ha salido el decreto tal como está, es que se aplique realmente, que haya una seguridad jurídica para los alojamientos turísticos tradicionales que sí que tenemos que cumplir con unas normativas. Ahora mismo muchas de esas viviendas están de manera ilegal. Primero hay que cumplir la nueva legalidad y luego tiene que haber una serie de inspectores detrás, que se habían anunciado nuevos inspectores que de momento no les hemos visto.

¿La proliferación de pisos turísticos está provocando el descenso del número de establecimientos hosteleros en Cantabria? ¿tienen problemas los hosteleros para llenar sus plazas?

Eso se da al cien por cien. No es una sensación. Desde el boom de las viviendas turísticas de 2020 han subido de manera exponencial y las ocupaciones hoteleras han ido bajando. Es un dato objetivo. Es tan sencillo como explicar que Santander tenía más camas en viviendas de uso turístico que en hoteles, con lo cual a partir de ahí es obvio que tienes una competencia. Y tener competencia es normal, pero lo que no es normal es que esa competencia sea desleal.

¿A qué más cuestiones achacan ustedes este descenso de establecimientos?

Siempre se habla del cambio generacional. Hay familias en las que no hay parte generacional detrás y no se consigue que otra gente siga con esos negocios. Es un tipo de oficio sacrificado, pero también es cierto que antes había unos márgenes económicos que ahora en la parte de bares, restaurantes y cafeterías clásicos son cada vez más ajustados y eso hace que la gente tome otros caminos.

¿Cómo se presenta la temporada? ¿hay personal sufiente para trabajar en hostelería?

Es un problema que hemos tenido durante los últimos años y que este año va a seguir estando ahí y es dificil de actuar contra él- La falta de personal es un problema que nos afecta, no solo a la hostelería sino a diferentes gremios, y en los locales pequeños quizá se note menos porque con uno o dos tabajadores puedan llegar a dar el servicio pero hay muchos establecimientos más grandes que el nivel de trabajo que van a hacer este verano no lo va a marcar la superficie del local sino el número de trabajadores que tenga. Es una realidad que no nos gusta pero que no es ni novedosa porque llevamos así un par de temporadas.

Ustedes se defienden del estigma de que los sueldos son bajos y que se trabajan más horas de las debidas.

No es que lo digamos nosotros, es que la propia sociedad lo ve. Todo el mundo tiene acceso a distintas ofertas de trabajo y la propia leyd e la oferta y la demanda así lo indica. Si un trabajador cree que no se están cumpliendo las condiciones laborales estoy seguro -porque todos necesitamos trabajadores- que cruzando a la acera de enfrente puede hablar con otro bar en el que va a haber una oferta de trabajo.

¿A los hosteleros también les afectan las subidas de los alquileres de sus locales?

Las subidas de los alquileres de los precios de las viviendas también han repercutido en los locales y muchos establecimientos no pueden hacer frente a esa renta y hace que cierren. Circula un dato tremendo. A los cinco años de estar abiertos el 50% de los establecimientos de hostelería cierran. con lo cual es difícil mantenerse. La gente puede montar un negocio pero cuando hace números y ve cómo funciona esos trabajadores que funcionaban de manera autónoma deciden volver a ser trabajadores por cuenta ajena.

Antes aludía a la asignatura pendiente de la desestacionalización ¿se ha conseguido avanzar en algo?

Puede ser nuestro gran aliado o la parte que nos perjudica. Esta Semana Santa hemos visto que las condiciones meteorológicas que se anunciaron no eran las mejores por lo cual nos ha perjudicado, y el tiempo en julio y en agosto sabemos que aunque llueva o esté nublado la gente va a seguir eligiendo Cantabria y rozando ese lleno, pero el tiempo es nuestro gran aliado en mayo y septiembre ya que hay olas de calor en otras zonas de España. Aparte de eso no debenos de depender solo del tiempo, sabiendo que las vacaciones de mucha gente son los meses estivales. Proyectos como los próximos museos de Santander, como digo, creemos que nos pueden ayudar a cambiar esa tendencia.

 Esta legislatura el Gobierno de Cantabria ha cambiado tres veces de director general de Turismo ¿qué valoración hace de esta situación? ¿se han podido consolidar nuevas líneas de trabajo?

Estuvo Gustavo, después María y ahora José Luis. Ha habido un cambio reciente. Ha habido voces que han criticado que haya habido otro cambio en Turismo pero nosotros entendemos que no nos podemos quedar con que como ha habido un cambio no se puede hacer otro. El Gobierno de Cantabria tendrá que hacer todos los cambios en materia turística que tenga que hacer hasta que se estime que se ha dado con la persona oportuna para llevar el turismo. Nos puede gustar más o menos, pero el turismo es ahora mismo casi la industria de Cantabria, por lo cual hay que estar a favor y hacer los cambios necesarios para que funcione de la mejor manera posible. Nos da igual que haya uno, tres u ocho. Es cierto que cada vez que entra un director de Turismo nuevo tiene sus propias ideas y una impronta, pero lo importante es seguir una línea común de trabajo, que entienda nuestros problemas y trabajar en la misma línea.

¿Cuál sería el perfil medio del turista que llega a Cantabria?

Tenemos un turista muy familiar que nos vuelve a elegir, eso quiere decir que hacemos bien el trabajo. Normalmente vienen y repiten. Cantabria se puso de moda y se ha consolidado por buen trato y ese trabajo bien hecho año tras año que hace que, en su mayoría, nos visite gente con familia, con niños. No somos un destino al que venga gente joven de fiesta o turista extranjero para una actividad muy determinada.

¿La política turística de Cantabria está en consonancia con lo que ustedes necesitan?

Evidentemente siempre reclamamos porque es lo que nos toca. Tenemos una relación continua y constante con el Gobierno de Cantabria como no puede ser de otra manera. Hay que tener en cuenta que somos la asociación profesional más importante que hay en Cantabria por número de asociados. Por lo cual es obvio que es necesario tener esa comunicación. Siempre va a haber pequeñas diferencias, roces, que son normales y probablemente si estuviésemos en sintonía cien por cien con lo que dice el Gobierno no estaríamos haciendo bien nuestro trabajo. Con lo cual siempre tendremos alguna cosa que creemos que se debe mejorar. No estamos de acuerdo con la ley de viviendas turísticas ni con la ordenanza de terrazas del Ayuntamiento de Santander

Cuando se habla de las terrazas o de los horarios de cierre de los bares hay quien dice que son ustedes y no la alcaldesa quienes gobiernan en Santander porque nunca se toman las medidas que reclaman los vecinos, ¿tienen tanto poder como les atribuyen?

 Sabemos que el Ayuntamiento de Santander va a hacer una regulación más estricta que la actual. Veremos hasta donde llega. Habrá vecinos que piensen eso, pero esas voces que se dan a vecinos y asociaciones hacen mucho ruido en los medios pero las terrazas y los bares de Santander dan vida y seguridad a la calle. Igual que hay vecinos que se pueden quejar de ello hay muchos vecinos que nos llaman y que están a favor de esta terraza, de esa vida social y que es bueno. Santander no es un sitio conflictivo y no entendemos que tenga que tener una regulación tan estricta como ese primer borrador que se había anunciado por parte del Ayuntamiento de Santander que, además, va a chocar de manera frontal con los intereses de los negocios y puede abocar al cierre de alguno de ellos.

Hemos visto las protestas de los vecinos contra la instalación de un McDonald's en el Mercado de Puertochico ¿el modelo de franquicia se está imponiendo a la hostelería tradicional?

Es verdad que es muy difícil que el modelo de hostelería tradicional compita con el modelo de franquicia por el tema de los precios, proque al hacer compras de gran volumen se benefician de precios más asequibles. Pero también es cierto que el consumidor cada vez tiene más datos y más poder y muchas veces busca lo autóctono y lo diferente. No debemos caer en tener los mismos productos ni ser igual de genéricos que otras ciudades. Cuando la gente viene aquí llega buscando que es Cantabria y qué es Cantabria son también sus bares y sus restaurantes de toda la vida.

Respecto al horario de los bares, ¿qué plantean al Ayuntamiento?

Hemos hecho una serie de contrapropuestas al Ayuntamiento de Santander. Imagino que en los próximos meses tendremos reuniones con ellos y veremos a ver qué decisiones. Pensamos que el primer borrador ni siquiera se pueda aplicar. Nos sorprendió muchísimo y no entendíamos la parte de los horarios que creíamos que se tiene que ampliar porque sino supondría un problema económico, una agujero para muchos establecimientos. Habrá que ampliarlo, pero veremos en cuántas horas porque es una de las preocupaciones que tenemos ahora mismo y además hablamos de que esto se produce en Santander, pero lo que ahora pasa en Santander luego tiene su eco en el resto de municipios. Con lo cual que se apruebe un decreto de este tipo de Santander a la larga nos va a afectar a todo porque tenemos esa manía de copiar y no siempre hay que copiar en todo.