El Gobierno de Cantabria establece el mecanismo para acabar con los remanentes y reasignar las partidas que no se ejecutarán en el año en curso

El Gobierno de Cantabria va a aplicar un nuevo mecanismo contable con el fin de que este año el grado de ejecución del presupuesto sea máximo. Y lo hará mediante la reasignación de las partidas no gastadas, no ya al año siguiente, como es habitual, sino a otras partidas del mismo ejercicio necesitadas de respaldo presupuestario, como son las que están generando el gasto en la lucha contra la pandemia.

El mecanismo acaba de ser publicado este lunes en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) y se acompaña de una mejora sustancial de los equipos informáticos de la Consejería de Economía que facilitará la tarea de saber cuánto dinero a final de año quedará sin gastar y por lo tanto será reasignable en el mismo ejercicio.

Es norma común en los gestores públicos presumir de superávits y remanentes cuando en realidad todo presupuesto, si es correctamente ejecutado, tiene que dar un saldo cero, es decir, ni superávit ni déficit. La no ejecución de un presupuesto en el ejercicio correspondiente puede responder a que los ingresos y gastos no se ajusten a lo previsto o a una infinidad de circunstancias como puede ser la actual pandemia. Pero arrastrar las partidas de un año a los siguientes, al tiempo que da una engañosa idea de 'ahorro' cuando en realidad revela una deficiente gestión, plantea además el problema de que ese dinero está indisponible hasta que no esté aprobado el nuevo presupuesto.

Lo que acaba de aprobar la Consejería de Economía es la redistribución de las partidas dentro del ejercicio por lo que el saldo resultante se aproximará a cero. Ello también puede dar la imagen engañosa de una buena gestión, cuando en realidad hay partidas que no se ejecutan en plazo y forma, pero también dar una rápida respuesta a un dinero disponible y que puede cubrir el agujero que genera un imprevisto del calibre de la pandemia por COVID-19. ¿De dónde saldrá ese dinero? De partidas como las de subvenciones a las que los beneficiarios hayan renunciado o que no se vayan a cumplimentar en el ejercicio, por poner un ejemplo.

El mecanismo establecido es muy técnico y reelabora los procedimientos de gestión de las oficinas contables, estableciendo un calendario a tal fin de que a medida que se aproxime el fin del año se tengan recopiladas facturas y otros documentos, de tal forma que se sepa a ciencia cierta qué iría a remanentes y por lo tanto qué se puede redistribuir a partidas sin respaldo presupuestario.

La Administración cántabra siempre está ávida de dinero y raro es el año que no lo concluya haciendo malabarismos para pagar las nóminas de sus empleados públicos. El pasado año utilizó precisamente los remanentes de sus empresas públicas, 20 millones de euros, para cubrir agujeros en Educación y Sanidad (léase nóminas, entre otros gastos). Pero es un pozo sin fondo. De hecho, la propia Consejería de Economía justifica la necesidad de acceder a los créditos presupuestos de los “miles de expedientes” de ejecución dudosa al final de cada ejercicio.

Rebañar el plato

Lo que va a hacer el Gobierno de Cantabria a partir de 2020 es rebañar el plato y no dejar comida sobrante para la cena. Aplicará un control informático de las fechas límite establecidas para los diferentes tipos de documentos contables, “lo que resulta posible gracias a la utilización masiva de herramientas electrónicas que durante los últimos meses se ha hecho para el envío de los documentos contables al Área de Contabilidad”, explica en su Orden la Consejería de Economía.

El objetivo viene definido en la propia exposición de motivos de la Orden: “Maximizar el grado de ejecución del Presupuesto de Gastos y, por consiguiente, minimizar los remanentes de crédito a final de ejercicio”. Y explica: “La presente Orden trata por primera vez de minimizar los remanentes de crédito, que son importes de créditos que quedan sin ejecutar y que se producen de manera atomizada en los miles de expedientes de gasto tramitados cuyo crédito a 31 de diciembre no haya sido ejecutado en el 100%”.