Los trabajadores de la Brigada de incendios forestales de Ruente piden diez efectivos más
Trabajadores de la Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) de Ruente han reclamado una tercera cuadrilla, integrada por diez efectivos, de modo que sea equiparada al resto de bases BRIF del territorio nacional, tanto en materia de condiciones laborales como de estructura y capacidad operativa para mejorar la extinción y la prevención de los incendios.
En concreto, demandan la incorporación de una tercera cuadrilla formada por un técnico, un capataz y ocho bomberos forestales, que posibilitaría “no solo aumentar nuestra capacidad de respuesta ante los incendios, sino también incrementar de manera significativa los trabajos de prevención durante todo el año”.
“Consideramos que dotar a la BRIF de Ruente de los efectivos necesarios permitiría ofrecer un servicio público más eficaz, con mayor capacidad preventiva, una respuesta más rápida ante los incendios y una mejor protección de nuestros montes, al mismo tiempo que garantizaría unas condiciones laborales y de conciliación justas para quienes desempeñamos este trabajo”, han indicado.
“Diez trabajadores más permitirían aumentar nuestra presencia sobre el territorio, desarrollar más actuaciones preventivas y, al mismo tiempo, disponer de una mayor capacidad operativa ante situaciones de emergencia”, han apostillado.
En materia de prevención, se beneficiaría la gestión y reducción de combustible vegetal, la apertura y mantenimiento de áreas de defensa, trabajos selvícolas, el mantenimiento de infraestructuras preventivas y otras actuaciones encaminadas a reducir la propagación y virulencia de los incendios.
Según han explicado en un comunicado, la actual plantilla de 24 personas “limita la posibilidad de desarrollar todo el potencial preventivo que debería tener una base BRIF con actividad durante todo el año”.
Además, han señalado que la campaña de extinción tiene una duración aproximada de cuatro meses y medio. Sin embargo, el medio aéreo asignado a esta base únicamente está disponible durante aproximadamente dos meses y medio de ese periodo, lo que “limita nuestra capacidad operativa y nuestro rango de actuación, especialmente teniendo en cuenta que las BRIF son un recurso de ámbito estatal y que, por su propia naturaleza, deben estar preparadas para desplazarse y actuar con rapidez allí donde sean necesarias”.
Desde el año pasado, la base de Ruente permanece abierta de manera ininterrumpida durante todo el año, después de haber operado desde 2006 únicamente durante el periodo de extinción. En este tiempo, sus equipos han participado en intervenciones en Asturias, Cantabria, León y País Vasco.
Por ello, consideran que la incorporación de una tercera cuadrilla “no debe entenderse únicamente como un aumento de efectivos para afrontar emergencias, sino como una inversión en prevención y en la protección de nuestros montes”.
“Nuestra reivindicación, por tanto, no se limita a una cuestión económica. Reclamamos también unas condiciones laborales y de conciliación equiparables, así como una estructura que permita desarrollar nuestro trabajo con los medios humanos y materiales necesarios”, han señalado.
“Los incendios forestales están adquiriendo una dimensión y una complejidad cada vez mayores, lo que hace necesario disponer de servicios de emergencia suficientemente dimensionados, preparados y operativos durante todo el año”, han concluido.