Cibernos paraliza el despido colectivo de los trabajadores del búnker del Banco Santander

El centenar de empleados que trabajan en los Centros de Proceso de Datos (CPD) que el Banco Santander tiene en Madrid y Cantabria respiran hoy un poco más aliviados después de que Indra les haya comunicado oficialmente que subrogará a toda la plantilla y que, por tanto, Cibernos Outsourcing paraliza el expediente de despido colectivo.

La noticia fue trasladada a los propios empleados este jueves en una asamblea celebrada en el 'búnker' que el banco tiene en la localidad cántabra de Medio Cudeyo. Allí, representantes de ambas empresas se han comprometido a mantener todos los puestos de trabajo, según ha señalado a eldiario.es el presidente del comité de empresa, José Luis Cobo.

La alarma saltó el pasado domingo cuando CCOO hizo público un comunicado en el que advertía que Cibernos había iniciado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para despedir a los 83 trabajadores de Cantabria y 28 de Madrid. El motivo es que esta subcontrata dejará de gestionar el CPD, que pasará en las próximas semanas a manos de Indra.

A la reunión acudieron prácticamente la totalidad de los trabajadores de Cantabria, dos representantes de cada empresa pero ningún miembro de Produban (sociedad cuya propiedad es del cien por cien de la entidad bancaria y que se encarga de la gestión de los servicios informáticos), como habían solicitado los afectados.

Según explica Cobo, “los planes han cambiado bastante”, ya que Cibernos había iniciado el ERE e incluso Indra había ofertado sus puestos de trabajo con un 50% menos de sus actuales salarios.

“Finalmente nos han informado de que se ponen en marcha todos los trámites para que el 1 de noviembre se lleve a cabo la sucesión de empresas y se subrogue el 100% de la plantilla”, apunta. Estaba previsto que la nueva contrata se hiciera cargo de los centros el 1 de octubre pero el plazo se ha retrasado y Cibernos ha obtenido una prórroga de un mes.

De momento, el comité ha suspendido las actividades reivindicativas que tenía previsto llevar a cabo a partir del 22 de septiembre, como paros y huelgas, a la espera de la evolución del proceso.

Mejorar las condiciones

Una vez que existe por escrito un compromiso de que los despidos quedan totalmente paralizados, la intención del comité de empresa es reunirse con Indra para analizar la situación y, especialmente, las condiciones laborales de los trabajadores.

En este sentido, Cobo no lanza las campanas al vuelo debido a que la información que les llega es que las condiciones en centros de similares características que gestiona Indra son bastante precarias.

“Todo esto se podía haber hecho mucho mejor pero bueno, si finalmente se respetan los puestos de trabajo y se mejoran algunas cuestiones de la plantilla, no seremos nosotros los que vayamos a dinamitar esto”, concluye el portavoz de los trabajadores.