El Gobierno de Cantabria ha adjudicado a la empresa Cobus Homes S.L. la construcción de 212 viviendas protegidas en régimen de alquiler asequible que se ejecutarán en seis municipios de la región: Torrelavega, Reinosa, Laredo, Santa Cruz de Bezana, Polanco y Santoña. El precio máximo del alquiler permitido por el concurso será de 7,40 euros por metro cuadrado.
Tal y como anunció el Ejecutivo a finales del año pasado, el proyecto se llevará a cabo mediante un procedimiento público-privado, con una inversión de casi 35 millones de euros, financiado con fondos europeos.
Como novedad, el Gobierno de Cantabria destinará finalmente tras la adjudicación del contrato un total de 3.855.740 euros de fondos propios a este proyecto, la mitad de lo inicialmente previsto.
Contando los trámites administrativos y la redacción de los proyectos, el plazo de ejecución será de 18 meses, aunque el proceso constructivo será de 10 meses.
La adjudicataria será la encargada de redactar los proyectos, pagar licencias y construir las viviendas. Durante un periodo de 75 años la empresa dispondrá del derecho de superficie y tendrá la obligación de mantener los inmuebles en estado óptimo y devolverlos al Gobierno al cumplirse este plazo.
Este lote forma parte del primer plan anunciado por la presidenta cántabra, María José Sáenz de Buruaga, para la construcción de 285 viviendas protegidas en régimen de alquiler asequible. Del total, 42 se ejecutarán en Torrelavega en la zona del Valle, en Sierrapando; 39 en Reinosa, en el solar de la Antigua Clínica en la Avenida Castilla; 37 en Laredo, en el sector VI del PGOU; 36 en Santa Cruz de Bezana, en la Avenida de la Libertad en Mompía; 30 en Polanco, en el Barrio Mijares de Rumoroso; y 28 en Santoña, en la calle Celestino del Piélago.
El consejero de Fomento, Roberto Media, ha explicado que, con esta fórmula, el Gobierno continúa controlando el precio del alquiler y el acceso de los inquilinos a estas viviendas, que se llevará a cabo en las mismas condiciones que en el resto de promociones públicas.
El Gobierno invertirá finalmente 3,8 millones de euros, la mitad de lo que estaba previsto -que ascendía a unos 7,7 millones-, de modo que “este ahorro de casi cuatro millones de euros podremos destinarlo a otras promociones para continuar ampliando el parque público de vivienda de Cantabria”.
La aportación final del Ejecutivo autonómico se realizará durante los siguientes 10 años desde que finalicen los trabajos a razón de 385.574 euros al año, una cantidad “muy asequible que incluiremos anualmente en los presupuestos”.
Por último, el consejero ha puesto en valor los 9,73 millones de euros de fondos europeos que ayudaran a financiar este proyecto y que, ha reiterado, “se iban a devolver por parte de anterior Gobierno”.