CIUDAD REAL

Ana Belén, la 'bebé robada de Campo de Criptana, recurre por cuarta vez ante la Audiencia de Madrid

Ana Belén Pintado, la mujer de Campo de Criptana en Ciudad Real conocida por su denuncia como “bebé robada” tras ser separada de su madre al nacer en 1973 en una clínica de Madrid, ha recurrido su caso ante la Audiencia Provincial de Madrid, para solicitar que siga adelante la investigación en el ámbito judicial.

El pasado 3 de marzo, la defensa de Ana Belén presentó una queja ante el Consejo General del Poder Judicial. “Es como si no hubiera ganas de investigar”, alegaba entonces la letrada que lleva el caso.

Ahora, tras no decretar el juzgado de instrucción número 10 de Madrid la ampliación del plazo para seguir investigando y practicar nuevas diligencias, Ana Belén alega que se ve “obligada” a recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid para que el caso no se termine cerrando de forma definitiva, según un comunicado que ha difundido y al que ha tenido acceso elDiario.es Castilla-La Mancha. “Hay diligencias esenciales que se ha desestimado practicar”, abunda la defensa.

“Es la cuarta vez que me veo obligada a acudir a la Audiencia ante las trabas en la investigación de los hechos de los que fui víctima”, asegura Ana Belén. Dice sentirse “impotente” y “desvalida” ante la respuesta de la Justicia. “Veo que se ha prestado a esta investigación el mismo tratamiento que se da en los juzgado al robo de un objeto, perdiendo de vista que se traficó con personas”.

Denuncia “falta de interés” por investigar su caso

En su carta abierta a la opinión pública señala que pese a “estar batallando en los juzgados desde el 2019 me encuentro con una falta de verdadero interés” por parte del ámbito judicial, al que atribuye la capacidad y obligación de ser “proactivo” para “garantizar” a las víctimas “el derecho a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”.

Ana Belén Pintado relata que fue separada de su madre en la maternidad de Santa Cristina el día 10 de julio de 1973 el mismo día de su nacimiento, aprovechando la ausencia de su padre y el desamparo de su madre, a la que comunicaron que la niña había muerto, según el mismo relato.

También detalla que fue entregada a otra familia, y se hizo constar que había sido alumbrada de “padres desconocidos”. Habla incluso de presuntas irregularidades en la documentación que se dio a la familia adoptiva en aquella época. “Mi madre jamás me abandonó, pero además mi madre era una mujer casada como constaba en su historia clínica, por lo que jamás podría abandonarme sin el consentimiento de mi padre”, sostiene.

Ella sigue manteniendo que hay “enormes irregularidades” que deben investigarse y se pregunta: “¿A dónde debo acudir para pedir justicia? ¿No es labor de los juzgados hacer justicia?, concluye.