La comunidad venezolana en Castilla-La Mancha, entre la incertidumbre por la familia y la solidaridad con los afectados
Cinco días después de los terremotos que han sacudido Venezuela, la angustia se vive también a miles de kilómetros de distancia. La comunidad venezolana residente en Castilla-La Mancha sigue con preocupación las labores de rescate, mientras trata de localizar a familiares y amigos y organiza iniciativas solidarias para hacer llegar ayuda a las zonas afectadas.
“La comunidad venezolana aquí está bastante afectada por todo lo que ha acontecido en los últimos días”, explica Luis Alfredo Sequera, presidente de Planeta Migrante en Guadalajara. Desde que se produjo la tragedia, la asociación se ha convertido en uno de los principales puntos de apoyo para los alrededor de 2.500 venezolanos que residen en la provincia, muchos de ellos con familiares afectados directamente por la catástrofe.
La principal preocupación, explica, son las familias de quienes todavía no tienen noticias de sus seres queridos. La mayoría de quienes acuden a la asociación -más de 70 personas en estos días- buscan información sobre familiares desaparecidos o afectados. También colabora con Cruz Roja para prestar atención psicológica a algunas de estas personas.
Sequera asegura que la situación sobre el terreno sigue siendo crítica y considera insuficiente la respuesta de las autoridades venezolanas.
“La situación está fuerte porque el gobierno no ha llegado con la ayuda necesaria. Hay muchos edificios y estructuras que todavía no han sido tocadas cuando realmente hay mucha gente que está debajo de los escombros”, afirma. Asimismo, sostiene que “hay muchas más personas bajo los escombros y desaparecidas de lo que muestran las cifras oficiales”.
Una preocupación compartida por organizaciones defensoras de los derechos humanos. Desde Amnistía Internacional Castilla-La Mancha recuerdan que “las autoridades han divulgado una información limitada que no está corroborada, por eso exigimos una divulgación pronta, creíble, periódica, sobre el alcance de los daños, el número de víctimas reales, las rutas de atención y el plan de contingencia. Es decir, expresamos y queremos transparencia”.
Su presidente, Erick Figueroa, también alerta de las dificultades para acceder a información independiente. “Estamos preocupadas por el acceso a esta información porque la libertad de prensa y de expresión ha sido severamente restringida durante años por una censura estatal. Recordemos que en Venezuela la red social X está prohibida, está bloqueada y la criminalización de los periodistas es constante”.
Pese a ello, destacan la respuesta solidaria que está generando la catástrofe. “Estamos sorprendidos por la capacidad de resiliencia y de solidaridad tanto del pueblo español como de los venezolanos, porque son capaces, ante una crisis como la que está ocurriendo, de ponerse en pie y expresar solidaridad tanto aquí como allí”, añade Figueroa.
Más de medio millar de cajas de ayuda
De esa respuesta del pueblo venezolano es buen ejemplo Planeta Migrante. La asociación que preside Luis Alfredo Sequera puso en marcha esta pasado fin de semana una campaña de recogida de material de primera necesidad en Guadalajara.
La asociación ha logrado reunir 557 cajas de productos de primera necesidad, que ya han sido entregadas a una fundación encargada de hacerlas llegar a Venezuela siguiendo un protocolo de distribución entre las personas más afectadas. Y repetirán el fin de semana próximo en el Centro Municipal Integrado Eduardo Guitián.
“Este fin de semana nosotros vamos a estar otra vez, desde las 10 de la mañana hasta las 6 de la tarde el sábado y el domingo, desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde, para seguir con este trabajo”.
La entidad explica que lo más necesario en este momento son medicamentos, comida no perecedera, pañales y artículos de higiene. Pide que no se lleve ropa ni agua, debido a limitaciones en el peso para el transporte.
La carga emocional también pesa sobre quienes permanecen en España. “Estamos afectados, consternados de la situación, tristes, desconsolados. Hay personas que han perdido toda su familia completa y así, o sea, la preocupación es bastante”, concluye Sequera.
Desde Accem, ONG que trabaja con refugiados e inmigrantes, explican que buena parte de la comunidad venezolana residente en Castilla-La Mancha está preocupada por el futuro. “Si el futuro era un poco incierto, ahora ya ellos mismos no viven con un futuro, es donde el caos y la situación de anarquía cada día tiene más fuerza”, Braulio Carlés, responsable territorial de Accem en Castilla-La Mancha.
“Aquí hay familias, matrimonios con hijos, que hacen su vida más o menos normal, pero allí tienen hermanos, padres... y no saben cómo están. Y cuando saben cómo están, pues saben que la situación es preocupante desde el punto de vista económico y sanitario”.
Carlés también se muestra preocupado por las dificultades que tienen estos venezolanos residentes en Castilla-La Mancha para contactar con sus familiares en el país sudamericano.
“Lo normal es que no hayan conseguido contactar. Y quien lo ha conseguido, diariamente intentan hablar con ellos, saber cómo están, cómo se encuentran, cómo han pasado la noche”.
Castilla-La Mancha ha mostrado este lunes su solidaridad
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha confirmado ya el fallecimiento de 17 ciudadanos españoles, mientras que otras 138 personas continúan desaparecidas o sin que se haya podido establecer contacto con ellas.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha señalado este lunes que el Ejecutivo continúa trabajando en la identificación de todos los españoles afectados antes de determinar su distribución por comunidades autónomas, por lo que todavía no existe información sobre posibles castellanomanchegos entre las víctimas, heridos o desaparecidos.
La solidaridad también se ha dejado sentir en la región. Numerosos ayuntamientos castellanomanchegos han guardado este lunes un minuto de silencio convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias, mientras que el Arzobispado de Toledo ha trasladado su cercanía al pueblo venezolano y a todas las personas que viven estos días marcados por el miedo y el dolor.
Cómo colaborar
Las organizaciones humanitarias recuerdan que, en esta fase de la emergencia, la forma más eficaz de ayudar son las donaciones económicas. La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) recomienda priorizar las aportaciones monetarias frente al envío de material, ya que permiten responder con mayor rapidez a las necesidades que van surgiendo sobre el terreno y evitan problemas logísticos.
La agencia aconseja canalizar la ayuda a través de organizaciones especializadas como Cáritas, Cruz Roja Española, Acción contra el Hambre, UNICEF España, Save the Children, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón o World Vision.
Mientras avanzan lentamente las labores de búsqueda, miles de personas continúan sin hogar y con dificultades para acceder a agua potable, alimentos y atención sanitaria. “Aunque el terremoto ocurrió hace unos días, la emergencia continúa y se intensificará a medida que logra acceder a más zonas afectadas. Hoy vemos a familias organizando su vida en carpas y refugios improvisados, donde el acceso a agua segura y condiciones básicas de higiene es fundamental para proteger su salud y su dignidad”, explica Dunia de Barnola, directora de Acción contra el Hambre en Venezuela.
UNICEF estima, además, que 3,9 millones de niños y niñas viven en las zonas afectadas, donde será necesario reforzar de forma urgente la protección infantil, la reunificación familiar, el apoyo psicosocial, el acceso a agua potable y la creación de espacios seguros para la infancia.