La provincia de Guadalajara reforzará este año su oferta turística y cultural con la apertura al público del castillo de Don Juan Manuel, en Cifuentes, del Museo de la Lavanda y el Perfume, en Brihuega; y de la muralla de Torija.
El presidente de la Diputación provincial, José Luis Vega, ha avanzado estas novedades durante la celebración del Día de Guadalajara en FITUR 2026, una jornada que ha calificado de “agridulce”, y en la que ha tenido un recuerdo especial para las víctimas, heridos y familiares del accidente ferroviario de Adamuz.
La provincia se presenta en la Feria Internacional del Turismo bajo el lema ´Guadalajara, sensaciones únicas´ y en el último trimestre del año ya se podrá disfrutar de dos de los principales proyectos del Plan de Sostenibilidad Turística (PSTD) 'Alcarria Literaria'.
Por un lado, el castillo de Don Juan Manuel, uno de los conjuntos fortificados más relevantes de la comarca, que está siendo rehabilitado para permitir su acceso a los visitantes, quienes podrán recorrer sus torres y estancias históricas y acercarse a la historia medieval de Cifuentes.
Por otro, el Museo de la Lavanda y el Perfume se ubicará en el histórico Convento de San José de Brihuega. Una vez ha concluido la rehabilitación del edificio, se iniciará próximamente su musealización. Este espacio permitirá dar a conocer la tradición de la lavanda y su importancia cultural, económica y sensorial para la comarca.
La muralla de Torija, de camino entre Madrid y Barcelona
La muralla urbana de Torija, actualmente en su fase final de restauración y consolidación, completa este conjunto de intervenciones patrimoniales, en la que se invierten 330.000 euros.
La reconstrucción se realiza con piedra mampuesta del lugar sin alcanzar gran altura y distinguiendo las partes antiguas originales de las nuevas. Además en la inervención se incluye la ejecución de muros de contención en el perímetro de los caminos peatonales trazados en la ladera de la cornisa y que dan acceso al municipio, la restauración de los torreones que conforman la muralla como miradores hacia el valle y la pavimentación de los caminos peatonales.
En una actuación posterior a la ejecución de este proyecto, se ajardinará el perímetro de la muralla, con plantaciones de especies autóctonas para proteger la ladera sobre la que se asienta Torija y su muralla de la erosión que provoca el agua de lluvia.
Será visitable, justo en el mismo pueblo -en su castillo- donde se encuentra el Centro de Interpretación del Turismo de Guadalajara.