CCOO Castilla y León indica que el contagio entre sanitarios es 14 veces más alto que entre la población general y detecta “graves errores” en prevención
El sindicato Comisiones Obreras en Castilla y León ha presentado un informe sobre la incidencia de contagios por COVID-19 entre el personal del Sacyl, el servicio sanitario de la comunidad. Según su análisis la probabilidad de contagio entre la el personal sanitario es 14 veces mayor que en la población general, a pesar de disponer de equipos de protección.,
CCOO ha analizado los datos publicados en el portal de transparencia de la Junta de Castilla y León y de las incidencias detectadas o informadas por los trabajadores a este sindicato. De la comparativa de incidencia entre la población general y la población de Sacyl, se extrae que la tasa de contagio es 14 veces mayor, un hecho que según el sindicato indica “que algo falla” cuando el personal dispone o debe disponer de equipos de protección.
De este modo, el sindicato cree que la escasez de EPIs es un factor “determinante”, pero no el único. “Se observan graves errores en la aplicación de los principios básicos de la acción preventiva. Nos consta que no se están valorando adecuadamente los escenarios de riesgo, por lo que no se garantiza la adopción de medidas que técnicamente debieran establecerse”, señalan en el informe.
De este modo, apuntan a que los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales del Sacyl “ya resultaban insuficientes antes de declararse la pandemia, cumplían con las ratios mínimas exigidos por la normativa para cubrir expediente, por lo que la crisis los sobrepasó”. Desde CCOO aseguran que ya habían advertido a la Dirección general de Profesionales de la necesidad de implementar sobre todo el Área Técnica, pero sin resultados. “Esto supuso que la formación para los trabajadores en relación al COVID 19 no fuera la adecuada”.
Cursos rápidos para prevenir los riesgos
Según el sindicato, las autoridades solventaron la situación con “cursos rápidos”, colectivos, desoyendo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales donde se recoge que “la formación debe ser teórica, práctica y suficiente”. Algunos colectivos, denuncian, “ni siquiera tuvieron acceso” a esta formación.
Además, señalan, algunos mandos intermedios como los responsables directos de la aplicación de los protocolos, “en más ocasiones de las deseadas” no han realizado una gestión y organización óptimas en materia de prevención de riesgos. A esto se suma una falta de información, desconocimiento de procedimientos, dolo o simplemente inobservancia.
“Tampoco es entendible que, según las recomendaciones de Sacyl de uso de EPIS, como cuando indició que en las zonas de tránsito no se requerían equipos de protección. Obviando que resulta ”muy difícil“ mantener las distancias de seguridad en los hospitales y Centros de Salud en las salas pequeñas, pasillos, ascensores, zonas comunes o vestuarios. Por tanto, indican, los procedimientos de trabajo seguro, ”pueden marcar la diferencia“.
Diferencias entre provincias y en categorías
Desde Comisiones llaman a poner la vista en el riesgo y no en las categorías profesionales. En el informe, el sindicato ha comparado los datos por provincias y han observado “importantes diferencias entre ellas”, las provincias más afectadas son Segovia, Soria, Salamanca y Ávila. Valladolid sólo en población general y en auxiliares, está por encima de la media. Por otra parte, por debajo de la media se sitúan León, Burgos y Zamora.
En el análisis por edad y sexo, la incidencia de LA COVID-19 es mayor en mujeres y fundamentalmente, en los tramos de edad de 30 a 69 años. Coincidentes ambos con la mayoría de las trabajadoras de Sacyl.
Discrimnación a la hora de hacer test entre sanitarios
A día 25 de abril, se hicieron 11.052 pruebas, de las que han resultado positivas 2.347. Esto supone que “sólo se han hecho pruebas al 34,8%” de los trabajadores. Y el 21% de las pruebas han dado positivo. Del total del censo de Sacyl, “estaríamos ya en un 7,4% de incidencia”.
El sindicato critica que desconoce los criterios que ha utilizado la Consejería de Sanidad para la realización de las pruebas, ni para el número, ni para las categorías, ni para el riesgo, aunque sí señala que “alguna instrucción se retiró por discriminatoria”.
Desde el sindicato explican que, si se analiza el número de pruebas que se realizan a cada colectivo, que refiere la Consejería, parece existir “más un criterio clasista, que técnico”. De hecho, se han realizado las pruebas al 36,23% de los médicos; al 30,68% a Personal en formación; al 28,78% de los enfermeros, al 24,61% de los fisioterapeutas, al 21,78% de los auxiliares, al 19,71% de los Celadores y al 18,76% del personal Administrativo.
“Desde CCOO hemos comunicado todas y cada una de las incidencias que hemos constatado, en una actitud responsable y colaboradora. Pero lejos de aceptar la colaboración y cumplir con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, lo único que hemos conseguido es el silencio y en algún caso, la actitud prepotente de esta administración. Nos han obligado a acudir a la Denuncia pública y a la Inspección de Trabajo”.