CSIF denuncia “la pésima y nefasta” gestión de la crisis del COVID-19 en las dos residencias de la Diputación de Valladolid
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Valladolid denuncia la “pésima y nefasta” gestión en las dos residencias de ancianos de la Diputación: el Centro Asistencial Doctor Villacián y la Residencia de Mayores Cardenal Marcelo. El sindicato acusa a la dirección de “mentir y de falsear información” y lamenta que, “a pesar de las reiteradas advertencias de las trabajadoras”, la subdirectora se haya “negado a tomar medidas de prevención y de protección acordes a la situación real”.
Según denuncian en un comunicado remitido a los medios, estiman que una treintena de trabajadoras ha dado positivo por COVID-19 e incluso que una de ellas está ingresada en estado reservado. Del mismo modo denuncian que hay un “importante número de residentes positivos o con síntomas compatibles”.
CSIF denuncia “la ocultación o falta de información de datos, por parte de la dirección de los centros”, también que han estado trabajando con EPIS escasos e inadecuados, como batas desechables de las de papel (no anti salpicaduras) o delantales de plástico.
El mayor problema se achaca “a la pésima organización, al no aislamiento de residentes con síntomas compatibles con coronavirus, o al intento por camuflar lo que era evidente, fallecimientos con síntomas de coronavirus”, afirma CSIF, que es lo que le han trasladado los propios trabajadores de los dos centros asistenciales de la Diputación de Valladolid.
Además, detallan, en los centros asistenciales de la Diputación de Valladolid también trabajan médicos, encargadas y recepcionistas, “a los que ni siquiera se les protege con una mampara de separación, y personal de cocina. El personal de limpieza o de vigilancia de empresas externas completan el personal de estos centros. Todo tienen riesgo de contagio”.
“La subdirectora, que es la que está asumiendo la dirección en estos momentos, por la ausencia del director, ha intentado ocultar la verdadera situación de los centros, con argumentos como que los residentes mueren de mayores, o que los fallecidos durante el mes de marzo no son superiores a los de otros años en el mismo mes, algo que los funcionarios aseguran que no es así”, dice CSIF, “y que no podemos comprobar porque no hemos podido acceder a esas cifras”.
“Los residentes fallecidos padecían insuficiencia respiratoria..., nos han dicho. Pero se creen que somos tontas. Nos han intentado engañar y callar. La subdirectora nos decía que eran casos de simples gripes de verano. Nos han estado negando y camuflando lo evidente. Nos ha llegado a llamar histéricas por pedir protección, ante los síntomas claros de los residentes, y ha habido racaneo en material de protección (no sabemos si tendría más guardado), aun cuando ya había algún residente positivo de Covid-19 confirmado”, ha trasladado a CSIF alguna de las trabajadoras.
Como ejemplo de la mala gestión, las trabajadoras indican al sindicato que varios residentes que regresaron al centro Doctor Villacian, procedentes del hospital a finales de marzo, tras intervenciones quirúrgicas, “no fueron separados, algo que las trabajadoras consideran que se debería haber hecho, porque se han mezclado residentes que hasta ese momento estaban en dos entornos diferentes”.
Asimismo, señalan que se ha trasladado a un interno positivo a la residencia Cardenal Marcelo procedente de una residencia de Tordesillas, “pero no lo han aislado” para evitar contagios, aseguran varias trabajadoras, según el sindicato.
Ante esta situación, CSIF exige a Diputación, como máxima responsable de ambos centros asistenciales, “un cambio de actitud en la gestión y organización, y un mayor respeto hacia sus trabajadoras, que se están jugando su salud y las de sus familias”.