La Audiencia de Barcelona respalda la “pertinente” imputación de la exdirectora del CNI por espiar a Pere Aragonès
La Audiencia de Barcelona ha avalado el grueso de la investigación judicial a la exdirectora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Paz Esteban por espiar con el programa Pegasus al expresident de la Generalitat Pere Aragonès, entre ellas la “pertinente” y “necesaria” comparecencia como imputada de la exjefa de los espías españoles.
El extenso auto (34 páginas) de la sección 9ª de la Audiencia de Barcelona, al que ha tenido acceso elDiario.es, no tiene grandes efectos prácticos. La mayoría de diligencias impugnadas por la Abogacía del Estado, que defiende a Esteban, y la Fiscalía, ya se han celebrado, empezando por la declaración como investigado de Esteban, quien optó por guardar silencio agarrándose al secreto que rige la actividad del CNI.
La resolución supone un aval a la investigación del juez Santiago García y a la denuncia de Aragonès, defendido por el abogado Andreu Van den Eynde, y que la Abogacía del Estado y la Fiscalía han intentado frenar desde que se abriera la causa. Ahora el instructor debe decidir si envía a juicio a Esteban o archiva el caso, uno de los más avanzados de todos los que se investigan en distintos juzgados de Barcelona.
Tan solo aceptan los magistrados una parte de los recursos de la defensa y la Fiscalía, y limitan el “alcance temporal” de la investigación a las infiltraciones en el móvil del expresident entre julio de 2018 y marzo de 2020. También acotan que las peticiones de información que realizó el juez a distintos organismos se limiten a Pegasus y no a cualquier programa espía.
Al contrario de lo que defendía la Abogacía del Estado, el tribunal rechaza que la imputación de Esteban la convierta “en una suerte de investigada permanente en cualquier procedimiento de espionaje sin autor conocido”, toda vez que existen indicios de que la infiltración en el móvil del expresident corrió a cargo del CNI.
La declaración de Esteban, insisten los magistrados, “no responde a un automatismo derivado del cargo institucional, sino a una decisión conectada con el procedimiento y los concretos datos iniciales apreciados por el instructor”.
El rastro técnico del espionaje en los teléfonos móviles de varios espiados ha permitido constatar un patrón común en el uso del programa espía Pegasus contra los independentistas, tanto en aquellas infiltraciones avaladas por el Supremo (como fue el caso de Aragonès) como en las que no lo estuvieron.
Esteban fue cesada en 2022 para evitar que los partidos soberanistas dejaran de apoyar a Pedro Sánchez en el Congreso. Es la única autoridad que asumió responsabilidades políticas por el caso, y sus comparecencias como investigada ya han sido cinco, sin reconocer en ninguna de ellas cualquier ilegalidad en la infiltración.
El espionaje a los independentistas, ocurrido tanto bajo Ejecutivos del PP como del PSOE se investiga en media docena de causas. Cuatro años después, ninguna de las denuncias de las víctimas repartidas en una decena de juzgados de Barcelona y Madrid (la Justicia rechazó agruparlas en una macrocausa) ha llegado a juicio.
El retraso se explica por tres causas. Las pocas ganas de investigar de algunos jueces, que han sido reprendidos por la Audiencia de Barcelona; el silencio de Israel (sede del grupo NSO, que comercializa Pegasus) a las peticiones de colaboración judicial; y la reticencia del Gobierno a desclasificar aspectos clave del espionaje.